A lo largo de su trayectoria, el autor estadounidense Ray Bradbury ofreció numerosas evidencias de talento y creatividad literaria pero, sin duda, hubo dos obras que lo consolidaron como escritor de fama mundial: “Fahrenheit 451″ y “Crónicas marcianas”.

Como en Poemas del Alma ya hemos hecho referencia al primero de esos trabajos mencionados, en esta oportunidad vamos a centrar la información en la serie de relatos cortos inspirados en Marte, sus habitantes y la colonización de dicho planeta por parte de la humanidad.

Esta colección creada en la década del ’40 cuya primera publicación data de 1950, se caracteriza por cautivar al lector con narraciones poéticas y melancólicas donde la acción comienza a desencadenarse en 1999, un año que, por ese entonces, representaba el futuro lejano. A través de esas aventuras que, según la visión de Bradbury, se extenderían hasta más allá de este presente que nos toca vivir (cabe destacar que uno de los relatos transcurre, aparentemente, en abril de 2009 y, otro, en octubre de 2026), el novelista consigue desarrollar múltiples temáticas vinculadas al accionar del hombre y su influencia negativa respecto al planeta.

Puntos clave de las diversas expediciones realizadas, referencias hacia el armamento marciano y los conflictos bélicos, descripción de las transformaciones planetarias y la confirmación de la destrucción generada son sólo algunos de los atractivos que pueden encontrarse en estas historias que fueron agrupadas bajo el nombre de “Crónicas marcianas”.

En esta obra que ha sido adaptada a la gran pantalla, tuvo versiones televisivas y, en su traducción al español, fue respaldada con un prólogo escrito por Jorge Luis Borges es posible encontrar títulos como “El verano del cohete”, “Noche de verano”, “Los hombres de la tierra”, “La tercera expedición”, “Las langostas”, “Un camino a través del aire”, “La tienda de equipajes”, “Los pueblos silenciosos” y “El picnic de un millón de años”, entre otros.