Después de haber hecho referencia al argumento de “Doña Rosita la soltera” y haber recordado la dramática historia narrada en “Bodas de sangre”, llega el momento de centrar la información en la trama de “La casa de Bernarda Alba”, otro de los magistrales trabajos del escritor español Federico García Lorca.

Esta obra teatral en tres actos que, se supone, fue escrita en 1936, cuenta la historia de Bernarda Alba, una mujer déspota e hipócrita que, tras enviudar por segunda vez, decide pasar el resto de su vida de luto y arrastra a sus descendientes, con quienes comparte la casa, hacia ese estado. Decidida a tener el control de las vidas de sus cinco hijas, esta señora de estrictos valores morales y fanática de la religión comienza a reprimir y a someter a Angustias, Magdalena, Amelia, Martirio y a Adela a normas excesivas.

La aparición de Pepe el Romano, un hombre que pretende a la mayor de las muchachas, hará que la aparente armonía familiar se quiebre y deje paso a la desesperación, las ansías de libertad y la tragedia.

“La casa de Bernarda Alba” es un relato donde el autor aborda con profundidad y perfección cuestiones vinculadas al amor, la pasión y la muerte, aunque también deja en evidencia algunas injusticias hacia el mundo femenino, la existencia de la hipocresía a nivel social y las consecuencias de los celos, del espíritu conservador, la envidia, la codicia, el resentimiento y la autoridad exagerada.

Tal como ocurrió con “Doña Rosita la soltera”, en esta obra que llegó a Buenos Aires en marzo de 1945, también fue la actriz española Margarita Xirgu quien tuvo el rol protagónico durante las primeras puestas en escena. Con el tiempo, “La casa de Bernarda Alba” no sólo fue representada en varias ocasiones, sino que, además, inspiró musicales, espectáculos de danza y hasta películas.