Jugar con las palabras es una de los requisitos fundamentales para convertirse en escritor, más aún para ser poeta, pues es través de la forma en la que se amasen los adjetivos, se modifiquen las expresiones y se trabaje sobre las oraciones, que conseguiremos llamar la atención y cautivar a nuestros lectores.

Conocer los recursos literarios que existen puede ayudarnos muchísimo en la labor como autores. Es importante, en primer lugar que sepamos distinguir entre recursos fónicos, sintácticos y semánticos.

Los recursos fónicos

Los recursos fónicos son aquellos que sirven para jugar con las palabras de acuerdo a cómo suenan al ser pronunciadas, y permiten establecer nuevas formas de expresividad a través de palabras o sonidos que a simple vista asemejan ser idénticos. Algunos recursos fónicos son:

La aliteración se refiere a la repetición de un sonido o de un conjunto de sonidos de forma clara.

En la onomatopeya se realiza una repetición de sonidos similar a la aliteración, pero intentando imitar sonidos o ruidos reales, que el lector capte un sonido preciso existente.

La paronomasia es el recurso a través del cual utilizamos palabras que suenan parecidas pero que al ser utilizadas juntas varían considerablemente su significado.

La versificación es la forma en la que se juega con los sonidos para responder a una estructura, regida por rima, ritmo y estrofa.

Los recursos sintácticos

Hacer uso de los recursos sintácticos es utilizar palabras de un modo determinado para que signifiquen determinada cosa y varíen el significado de la frase. Algunos recursos sintácticos son:

La anáfora consiste en la repetición de alguna palabra al principio de un verso o de una frase, para conseguir enfatizar o dejar claro que esa expresión no debe pasarse por alto.

La supresión de alguno de los elementos necesarios en una oración es un recurso sintáctico y se llama elipsis, la palabra o frase que se omite generalmente es reemplazada por una coma.

La enumeración es otro recurso sintáctico y consiste en nombrar varios adjetivos juntos para describir un objeto, ser vivo, lugar, etc.

Algunos poetas como Luis de Gónogora hacían uso especialmente del hipérbaton, un recurso que consiste en la alteración del orden de las palabras en una oración para que resulte más agradable al oído, más poética.

Un recurso muy útil también es el paralelismo, que viene a ser la repetición de una estructura en más de un verso o enunciado, consiguiendo darle una línea precisa al ritmo y a los sonidos que se desean conseguir con la obra.

El pleonasmo es el recurso a través del cual se utilizan palabras que no son estrictamente necesarias para generar una sensación más intensa y ahondar en un aspecto en particular de la expresión. Algunos poetas hacen un uso exagerado de este recurso, logrando que sus obras se conviertan en un verdadero cambalache, sin embargo, si es utilizado con cautela y responsabilidad puede ser un precioso recurso para enfatizar sensaciones.

Éste es un ejemplo de cómo puede utilizarse preciosamente el recurso sintáctico llamado polisíndeton, que se refiere a la reiteración de nexos que en el habla coloquial sería inaceptable pero que en la poesía son muchas veces necesarios. Juan Ramón Jimenez, autor de “El viaje definitivo” de donde he extraído esa estrofa, hacía un uso impecable de este recurso, sobre todo utilizando el nexo “y”, nunca parece reiterativo, para aprender este recurso, sería de mucha utilidad leer su poesía, sin lugar a dudas.

Otro recurso que se asemeja a la polisíndeton es la reduplicación y consiste en la repetición inmediata de una palabra, puede ser utilizado para darle cierta musicalidad al poema y para enfatizar una expresión.

El recurso llamado retruécano también consiste en la repetición de una frase o palabra, pero variando el orden. Sirve para jugar con la significación de las palabras y frases.

La concatenación sirve para encadenar palabras unas con otras y conseguir un hilo extenso de sucesos u objetos que se relacionan; esto se logra repitiendo cada vez la última palabra de la frase anterior sucesivamente, dejo un ejemplo de un fragmento de “La celestina” de Fernando de Rojas:

Los recursos Semánticos

Por último existen los recursos semánticos o de significación que son herramientas que sirven para expresar en una frase algo muy específico, decorar oraciones, hablar de elementos que no aparecen, etc. Entre estos recursos están:

La antítesis o contraste se realiza contraponiendo palabras o conceptos de significados opuestos para constituir una frase.

Invocar a una persona o entidad inanimada es un recurso expresivo muy utilizado y se llama apóstrofe. Se utiliza por ejemplo al hablar con el mar, el cielo, el sol, etc.

El recurso de comparación se utiliza para establecer similitudes entre términos reales y otros imaginarios, unidos a través de una partícula.

Otro recurso literario es el epíteto y consiste en utilizar un adjetivo explicativo que no es necesario y destaca una cualidad que ya está implícita en el nombre al que acompaña. Suele ir antepuesto al sustantivo y es un recurso que se encuentra presente sobre todo en la poesía del siglo de oro español.

El recurso de ironía sirve para afirmar lo contrario de lo que se desea dar a entender. Es un juego de palabras que permite entretenerse con los opuestos y jugar con la suspicacia del lector.

La metáfora es seguramente uno de los recursos literarios más conocidos y se compone de la identificación de dos términos, uno real y otro imaginario, los cuales se fundamentan en la semejanza entre ambos términos. En una palabra, se trata de describir de forma figurada un concepto u objeto, utilizando para ello algún elemento extraído de la fantasía.

La metonimia consiste en la sustitución del nombre de una cosa por el de otra, con la cual establece una relación de proximidad, por ejemplo decir “Un Picasso” para referirse a “Un cuadro de Picasso”.

Otro de los recursos literarios es la paradoja, que viene a ser formular un enunciado con una contradicción aparente, por ejemplo “Muriendo naces y viviendo mueres”, que pertenece a una frase de Quevedo.

La personificación, también llamada prosopopeya es el recurso a través del cual se atribuyen cualidades humanas a animales o seres inanimados. Este recurso ha sido utilizado corrientemente en las fábulas

Existen otros recursos que pertenecen a esta categoría, como la epopeya o la cadencia, sin embargo no quiero extenderme tanto.

Conclusión

Para terminar quiero decir que desde mi punto de vista lo importante con respecto a los recursos, sea cual sea su denominación, es que sepamos cuando usar cada uno y por qué y no abusar de ellos, de este modo podremos componer versos preciosos, con una gran calidad poética y sin caer en los excesos.

Espero que estos conceptos les sirvan a mis lectores poetas y que escriban preciosos versos haciendo un buen uso de los fantásticos recursos que nos ofrece la literatura.