La poesía dramática es aquella cuya acción se desarrolla mediante diálogos. Cuando el poema está consagrado a un hecho solemne e incluye un final trágico, la obra pertenece a la tragedia. En cambio, cuando el argumento es más ligero y su final es feliz, estamos ante una comedia. Por último, cuando el asunto del texto es tratado de manera jocosa, tenemos el sainete.

SénecaLa poesía dramática narra los acontecimientos vitales de los personajes y encarna sus pasiones e ideas. Se dice que el poeta crea a dichos en personajes en función del lector, por lo que se trata de una poesía colectiva en su esencia. Por su característica dialéctica, la poesía dramática está muy emparentada al teatro.

Distintos investigadores dicen que la poesía dramática surgió con la decadencia de la poesía lírica, un género muy relacionado a la aristocracia donde los poemas se recitaban en pequeños círculos. En cambio, la poesía dramática era un género popular, que se representaba ante todo el pueblo.

Según explica el colombiano José Manuel Marroquín en “Retórica y poética”, la acción de la poesía dramática suele ser humana, aunque muchos poetas han introducido en sus textos a dioses y personajes alegóricos. De todas formas, estos seres también adoptan la naturaleza humana al momento de aparecer en los versos.

Por otra parte, señala Marroquín, la acción dramática debe ser verosímil. El poeta tiene que disponer de las acciones de un modo que cause ilusión al lector y éste la crea verdadera.

Entre los principales autores de poesía dramática, aparecen Plauto (“Aulularia”, “Miles gloriosus”, “Pseudolus”), Terencio y Séneca.

Por último, cabe mencionar que una de las poesías dramáticas más populares que circulan en Internet es “Robé pan para mis hijos”, de Fidencio Escamilla Cervantes. El personaje de este poema comienza confesando su robo (“Si señor, yo robé esos panes, también los quesos fundidos / Los dulces, la sal, los higos. Yo robé todo eso, señor”), para luego explicar que lo hizo por sus hijos (“¿Qué soy peor que criminal? / Señor; es que tenían hambre mis hijos”).