Palomas negras
EN MEMORIA DE LOS MÁRTIRES DE
LA TRAGEDIA DE YCUÁ BOLAÑOS
También yo estuve, madre, en la avenida.
El sol caía rojo de febrero.
Con más de tantas voces prolongadas,
“justicia” fue gritando ayer el pueblo.
Ay, madre, si estuvieras con nosotros.
Ay, madre, si vivieras nuestro duelo.
Si vieras cómo luego nos temblaron
de rabia y bronca ardiente tantos huesos.
¡Que nos robaron toda nuestra paz!
¡Y que otra vez murieron nuestros muertos!
2 de febrero de 2008
Delfina Acosta
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Publicado por
Delfina Acosta el 13 de febrero de 2008 a las 12:00 am
Categorías: Especiales
2 comentario/s hasta el momento
Delfina Acosta el 13 de febrero de 2008 a las 12:00 amCategorías: Especiales
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Puntos: 0
14 de febrero de 2008 a las 4:47
Tu poema es muy sobrio y sutil, Delfina, muy conmovedor.
Es un muy gran poema, destacando los tres elementos graves: justicia, duelo y los muertos. “Ay, madre”. Demuestras que de verdad vives y sufres con el pueblo. Tus palabras dan fe de tu dolor y compasión. Es muy triste, el poema, pero admirable, y además, es consolador. Te felicito de todo corazón.
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Puntos: 0
15 de febrero de 2008 a las 17:44
Un gran poema con una vivencia personal trágica y hermosa.Es la historia escrita a través del poder de la palabra convertida en arte.
Emoción solo puedo decir,calado en tu voz de poeta.
Un beso cubano,
Tu Nevalis.
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