Aves negrasEN MEMORIA DE LOS MÁRTIRES DE
LA TRAGEDIA DE YCUÁ BOLAÑOS

También yo estuve, madre, en la avenida.

El sol caía rojo de febrero.

Con más de tantas voces prolongadas,
“justicia” fue gritando ayer el pueblo.

Ay, madre, si estuvieras con nosotros.

Ay, madre, si vivieras nuestro duelo.

Si vieras cómo luego nos temblaron
de rabia y bronca ardiente tantos huesos.

¡Que nos robaron toda nuestra paz!
¡Y que otra vez murieron nuestros muertos!

2 de febrero de 2008
Delfina Acosta