El Movimiento Poético Internacional es un grupo formado por poetas, amantes de la lírica y deseosos de compartirla en diferentes países. Su labor está enfocado a promocionar la poesía y reunir a personas que se sientan atraídas por este arte, a lo largo de todo el mundo.

Han pasado por muchos lugares, entre ellos Buenos Aires, donde autores argentinos se hicieron presentes para participar de la lectura de variados poemas. Además el Movimiento donó cerca de 100 libros a la Biblioteca Nacional, entre ellos muchos poemarios. Entre los poetas que participaron se encontraba Graciela Aráoz.

El espacio de los poetas argentinos

El objetivo principal del Movimiento Poético Mundial es aumentar la energía de la poesía y luchar por un mundo más acorde con la vida y que rechace la devastación.

Se trata de un movimiento encabezado por más de 100 festivales internacionales de poesía y 67 organizaciones poéticas internacionales y de 100.000 Poetas por el Cambio. Realizan viajes de ciudad en ciudad donde ofrecen actos poéticos, con declamación, mesas de debate, talleres y una cantidad variada de actividades literarias.

La poesía no ocupa el lugar que debería en las bibliotecas, y no es la Biblioteca Nacional de Buenos Aires la excepción, pese a que hay muchos volúmenes de poemas, no son los suficientes, la poesía argentina contemporánea, de hecho, no tiene casi presencia en este espacio, con trabajos como el del Movimiento Poético estas cosas pueden modificarse.

Por ejemplo de los escritores de los 90 casi no hay libros: nulos son los volúmenes de Sergio Raimondi, Alejandro Rubio, Washington Cucurto y Laura Wittner, poetas impecables de las tierras sureñas; muy poco lo que existe de Fabián Casas, Martín Gambarotta, Juan Bignozzi y Diana Bellesi, sin embargo sí hay 285 libros de Mario Benedetti.

Graciela Aráoz, quien además de pertenecer a este movimiento forma parte de la Sociedad de escritoras y escritores de Argentina (SEA). mientras hacía entrega de los volúmenes de cientos de escritores no catalogados a la Biblioteca expresó:

Movimiento Poético, un estilo de vida

El Movimiento poético mundial es un espacio para la cultura no sólo encarada desde la poesía, sino también de la ilustración y otras artes; en realidad, se trata de un estilo de vida, que aboga por la reflexión, por la búsqueda de una humanidad más humana, de un espacio donde la belleza, la dignidad y la verdad se unan en pos de un mañana más prometedor.

El Movimiento Poético Mundial (en inglés World Poetry Movement, WPM) desde su nacimiento ha crecido considerablemente y ya cuenta con 77 festivales internacionales donde participar y más de 300 poetas que se han unido, originarios de diversos puntos del globo. Poseen un manifiesto que ha sido elaborado en Medellín donde se reclama, entre otras cosas, la unidad y la diversidad de los pueblos y la globalización de la poesía.

En este momento, el Movimiento se encuentra visitando diferentes ciudades, un número de 350 urbes entre las que se encuentra Buenos Aires, donde muestran su propuesta e intentan conseguir adeptos, poetas apasionados y personas que deseen acercarse a este arte bello y propagar su importancia en el entorno donde viven.

La poesía en las sociedades

La poesía es un arte que permite la expresión pura del alma a través de las palabras y, pese a que es razonable que en esa era en la que vivimos tan vertiginosa, acelerada y frívola ella no ocupe un lugar importante, es inverosímil que cada vez se pierdan más las tradiciones líricas, que cada vez interese menos este arte y que, sin embargo en las librerías continúen creciendo de forma estrafalaria la lista de novelistas que publican para diversas editoriales.

Existen muchos poetas conocidos como Neruda, Lugones, García Lorca y Benedetti entre otros, que son fantásticos, que realmente a su paso por esta vida han ofrecido obras magníficas que pueden iluminar el camino de cientos de otros poetas y también de personas que no escriben pero a las cuales les gusta leer poesía, sentirla, llevarla en su camino. Sin embargo, fuera de determinados nombres la poesía no se lee, la gente cada vez es más reacia a consumir poesía, y seguramente el error no está en el pueblo, sino en quienes hacemos poesía.

Se ha desprestigiado tanto a la poesía en las sociedades modernas, que se creó un velo en torno a ella que impide que las personas se acerquen libremente, dejando afuera los prejuicios; se cree que hay que entenderla, que hay que tener conocimientos extras, sentimientos elaborados para poder apreciarla, y ¡esa es una gran mentira!

Como lo he dicho en otras ocasiones, la poesía es como la música, llega a vos, te entra por los oídos por los ojos, si hay que entenderla, entonces estamos frente a una obra rebuscada; y donde es necesario pasar el tamiz de la interpretación, permitanme decirlo, no hay pureza ni belleza, en todo caso corrección y elaboración.