La Mesopotamia (un término de origen griego que significa “entre ríos”) es la zona de Oriente Próximo que se ubica entre los ríos Tigris y Éufrates y que se extiende a las zonas fértiles aledañas. La región coincide, aproximadamente, con lo que los territorios no desérticos de lo que hoy es Iraq, aunque el término suele aludir a esta zona en la Edad Antigua.

Literatura mesopotámicaPor el año 3000 A.C., la Mesopotamia comenzó a desarrollar la escritura, primero pictográfica y luego fonética. Se supone que este proceso se llevó a cabo por la convivencia entre dos pueblos: los acadios y los sumerios. Los símbolos pictográficos sumerios comenzaron una progresiva linealización que derivó en la escritura cuneiforme común a los dos idiomas.

En principio, la escritura era utilizada para llevar las cuentas administrativas de la comunidad y más adelante derivó en el nacimiento de la literatura mesopotámica, al proponer la explicación de distintos hechos y utilizarse para transmitir leyendas.

Entre ambos pueblos mesopotámicos, la literatura oral sumeria es la más antigua. Sus relatos se dividen en mitos (historias sobre la vida de los dioses, como Enlil, Enki y Ninhursag), himnos (cantos de alabanza a los dioses, a los reyes y a las grandes obras de la civilización) y lamentaciones (cantos sobre las guerras y las catástrofes).

La literatura en acadio, por su parte, aparece hacia el siglo XVII A.C. Sus principales temáticas son los asuntos religiosos (como los poemas Enuma Elish, Erra y Atrahasis) y épicos (destacándose el poema de Gilgamesh, considerado como uno de los primeros textos escritos de la historia universal).

Cabe resaltar que el poema de Atrahasis, también conocido como Utnapishtim para los babilonios o Ziusudra para los sumerios, narra la historia de un gigantesco diluvio. Por su contenido, muchos especialistas aseguran que este relato inspiró la historia bíblica de Noé, el hombre elegido por Dios para construir el arca.