arpia.jpgEn la presente entrega de EtiMonologando incursionaremos en los orígenes de un término que se utiliza como sinónimo de bruja, fiera, basilisco, esperpento, estantigua, insidiosa, malvada, diablesa y pérfida.

Arpía

Veremos las analogías en las fuentes consultadas.
Según la RAE:

arpía.

(Cf. harpía, del lat. harpyia, y este del gr. ῞Αρπυια).

1. f. Ave fabulosa, con rostro de mujer y cuerpo de ave de rapiña.
2. f. coloq. Persona codiciosa que con arte o maña saca cuanto puede.
3. f. coloq. Mujer aviesa.
4. f. coloq. Mujer muy fea y flaca.

Según el Pequeño Larousse:

Arpía n. f. (gr. Harpya). Divinidad griega, mitad mujer mitad ave, proveedora de los infiernos. 2. Fig. Mujer perversa. 3. Fig. y Fam. Persona codiciosa que con arte o maña, saca cuanto puede.
Según el Diccionario de la lengua española Espasa-Calpe S.A:

arpía o harpía

f. Ave fabulosa con rostro de mujer y cuerpo de ave de rapiña.
col. Persona codiciosa que con arte o maña saca cuanto puede:
no te dejes engañar por esa arpía.
col. Mujer perversa:
no te fíes de ella porque es una arpía.

Según el Libro de los seres imaginarios de Jorge luis Borges y Margarita Guerrero:

Para la Teogonía de Hesíodo, las arpías son divinidades aladas, y de larga y suelta cabellera, más veloces que los pájaros y los vientos; para el tercer libro de la Eneida, aves con cara de doncella, garras encorvadas y vientre inmundo, pálidas de hambre que no pueden saciar. Bajan de las montañas y mancillan las mesas de los festines. Son invulnerables y fétidas; todo lo devoran, chillando, y todo lo transforman en excrementos. Servio, comentador de Virgilio, escribe que así como Hécate es Proserpina en los infiernos, Diana en la tierra y luna en el cielo y la llaman diosa triforme, las arpías son furias en los infiernos, arpías en la tierra y demonios (dirae) en el cielo. También las confunden con las parcas.

Por mandato divino, las arpías persiguieron a un rey de Tracia que descubrió a los hombres el porvenir o que compró la longevidad al precio de sus ojos y fue castigado por el sol, cuya obra había ultrajado. Se aprestaba a comer con toda su corte y las arpías devoraban o contaminaban los manjares. Los argonautas ahuyentaron a las arpías; Apolonio de Rodas y William Morris (Life and Death of Jason) refieren la fantástica historia. Ariosto, en el canto XXXIII del Furioso, transforma al rey de Tracia en el Preste Juan, fabuloso emperador de los abisinios.

Arpías, en griego, significa las que raptan, las que arrebatan. Al principio, fueron divinidades del viento, como los Maruts de los Vedas, que blanden armas de oro (los rayos) y que ordeñan las nubes.