Al descubrir que esta escritora estadounidense que nació el 28 de marzo de 1948 en California bajo el nombre de Jayne Ann Castle ha utilizado diversos seudónimos a la hora de firmar sus obras, es posible que se genere cierta confusión a la hora de referirse a ella.

Jayne Ann CastleMás allá de eso, lo cierto es que Castle ha dejado siempre en claro sus nombres para que sus seguidores distingan la clase de obra que podrán disfrutar. De esta forma, por ejemplo, las novelas contemporáneas pueden ser reconocidas a través de su nombre de casada, Jayne Ann Krentz, las históricas con el seudónimo de Amanda Quick y las futuristas, por su verdadera identidad, Jayne Castle.

¿Cómo fue la vida de Jayne Ann Castle antes de convertirse en una autora de best sellers? Pues como una joven que aprendió español en el ámbito académico y que, en 1970, se graduó en Historia en la Universidad de California. Tiempo después, además de obtener en la Universidad Estatal de San José un máster en Biblioteconomía, se casó con el ingeniero Frank Krentz y juntos se instalaron en las Islas Vírgenes.

Por ese entonces, Jayne trabajó en un colegio primario, fue bibliotecaria y comenzó a escribir historias románticas que ofrecían suspenso y detalles paranormales, pero no le resultó fácil hacerse un lugar en la industria editorial. Así fue que, tras varios años de rechazos, consiguió su propósito en 1979 y, desde allí, ha creado un sinfín de novelas bajo una gran cantidad de seudónimos.

Además de dedicarse a publicar sus libros, Castle ha aprovechado sus conocimientos para colaborar con el equipo asesor del programa para escritores de la Universidad de Washington, estableció un fondo destinado a bibliotecas escolares y universitarias y ha sido editora de algunos ensayos.

“Pirata gentil”, “Derecho de posesión”, “Adversario implacable”, “La noche del mago”, “No te olvides del amor”, “Fantasmas de carne y hueso”, “El color de la pasión” y “Mi querido detective” son algunas de las obras que forman parte de la producción literaria de Jayne Ann Castle.