En una oportunidad, Poemas del Alma incluyó en un artículo la teoría personal de una escritora para la cual la poesía nace del amor. Esa autora es Wislawa Szymborska, una mujer polaca que, en 1996, fue distinguida con el Premio Nobel de Literatura.

El nacimiento de esta poetisa que, según confesó en una ocasión, comenzó a sentir fascinación por el género poético tras leer las obras de Rainer Maria Rilke, tuvo lugar el 2 de julio de 1923 en un pueblo ubicado en la provincia de Pozman, aunque la mayor parte de su existencia transcurrió en Cracovia.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Szymborska comenzó a estudiar Filología y Sociología en la Universidad Jagellónica y, en 1945, debutó como escritora a través de “Busco la palabra”, un poema que apareció en el “Diario Polaco”. Sin embargo, el reconocimiento popular recién le llegaría en 1952, año en el que publicó el poemario titulado “Por eso vivimos”. Con el tiempo, su obra literaria también incluiría trabajos como “Preguntas planteadas a una misma”, “Llamada a Yeti”, “Sal”, “Cien consuelos”, “Gran número” y “Gente en el puente”, entre otros.

Si bien el Premio Nobel terminó por coronar la trayectoria de esta autora que tiene al mono como animal preferido y, según la Academia Sueca, escribe “con la gracia y riqueza de un Mozart y la furia creadora de un Beethoven”, fueron muchas las condecoraciones que esta talentosa polaca recibió a lo largo de su carrera. El Premio Ciudad de Cracovia, la distinción otorgada por el Ministerio de Cultura polaco, el Premio Goethe, el Herder y el Premio Club PEN polaco son sólo algunos de los prestigiosos galardones obtenidos por esta destacada representante del mundo de las letras que, en su país, está considerada como una de las voces más originales de la poesía contemporánea.