El novelista ruso Vasili Pávlovich Aksiónov nació el 20 de agosto de 1932 en la ciudad de Kazán. Su infancia fue atípica ya que, en 1937, sus padres fueron detenidos y acusados de tener conexiones con los “trotkistas”. Tras sentenciar al matrimonio a 10 y 15 años de labores forzadas, la NKVD decidió capturar al pequeño Vasili por ser el descendiente de los “enemigos del pueblo”. Así fue como el niño, separado de sus padres y alejado del resto de sus familiares, fue enviado a un orfanato de Kostroma.

Vasili AksiónovEn 1938, el futuro escritor fue encontrado por un tío, quien lo llevó a vivir con su familia paterna hasta 1948, año en que su madre, una destacada periodista y educadora, quedó en libertad. Ambos se instalaron en Magadan y allí Vasili pudo completar su formación académica.

En 1956, Vasili Aksiónov se recibió de médico en la Escuela de Medicina de Leningrado, una profesión que ejerció durante tres años y que abandonó para dedicarse por completo al mundo de las letras. A partir de entonces, comenzaría a dar sus primeros pasos como escritor a través de novelas cortas e historias dirigidas al público adolescente, además de trabajar para la revista literaria “Yunost”.

“En busca de un género”, “Jean Grin, el intocable”, “La quema”, “La isla de Crimea”, “Volterianos y volterianas”, “Elementos raros terrestres” y “Veinticuatro horas sin parar” son sólo algunos de los títulos que integran la obra literaria de este autor que, tras emigrar a los Estados Unidos, fue despojado de la ciudadanía soviética, nacionalidad que recuperó en 1990.

Este miembro del PEN Club y del Authors Guild que impartió literatura rusa en diversas instituciones obtuvo a lo largo de su trayectoria varios reconocimientos, entre los que se destacan, por ejemplo, el Premio Booker ruso y la Ordre des Arts et des Lettres.