Algunos traductores de ruso a español

Algunos traductores de ruso a españolHace unos días escribí sobre la importancia de las traducciones. Así como los guionistas son los no vistos del séptimo arte, los traductores son la cara oculta de la literatura; los que suelen ser ignorados pero que son definitivamente imprescindibles para dar difusión al trabajo de los autores de otros países.

A partir de hoy emprendo una serie de artículos en los que hablaré de traductores contemporáneos en diferentes idiomas. Hoy le toca el turno al idioma ruso (¿por cuál otro podía empezar?)

La traducción rusa en España

Una de las cosas que más llamó mi atención al llegar a España y comenzar a conocer a autores de aquí fue la poca importancia que ha tenido la Literatura Rusa en la formación de los escritores españoles. Es cierto que en las últimas décadas esto está cambiado un poco; claro está que muchísimas editoriales se han enfocado en la traducción de las grandes obras del siglo de oro ruso, sin embargo es muy común conocer a españoles que son excelentes lectores y que sin embargo no se han acercado de verdad a las obras de los rusos. Algo como podrán imaginarse muy llamativo para mí que escribo por obra y gracia de los rusos.

Esta es posiblemente la razón que mantuvo a la literatura rusa lejos de las librerías y de las casas; porque leer una traducción de una traducción es alejarse demasiado del origen y en ese camino se perdían las características fundamentales de las obras, se matizaba demasiado sobre lo dicho y ya se estaba frente a dos miradas bien diferentes: la del traductor del ruso al francés, por ejemplo, y la del español a la mirada del francés.

A partir de la década del 60 del siglo pasado la literatura rusa adquirió una gran importancia en el mundo y con ella aumentaron las obras traducidas de autores que no fueran los siempre venerados Tolstói, Dostoyevski o Turguéniev. Entre los principales cambios que adquirió la traducción cabe mencionar el hecho de que los libros comenzaran a traducirse partiendo del idioma original , ya que hasta ese momento solían hacerse de traducciones francesas o inglesas.

Surgieron entonces traductores fundamentales para la literatura rusa en español, tales como José Laín Entralgo, Augusto Vidal Roget, Lydia Kúper, Arnaldo Azzati e Isabel Vicente; quienes encabezaron el llamado «Grupo de Moscú» que consistió en un conjunto de personas valientes y apasionadas del idioma ruso que comenzaron a traducir a los clásicos directamente del idioma fuente, y que se publicaron en España en torno a los años 50 del siglo XX.

Algunos traductores de ruso a español

Es importante tener en cuenta que la traducción es siempre un hueco por el que pasamos nuestros ojos y observamos otra cultura, incluso a otro tiempo; por ello es tan importante para nuestro crecimiento como lectores estar abierto a ellos así como también como escritores. Y por esa misma razón es tan importante contar con traductores apasionados, sólidos y especializados para dar lo mejor de sí y ofrecernos una obra que nos permita conocer con la mayor veracidad y claridad posible ese universo que, de otra forma, quedaría velado para nosotros.

Algunos traductores de ruso a español

Traductores de literatura rusa en español

Fernando Otero es uno de los filólogos y traductores de ruso más reconocidos en España. Tal es así que la Fundación Boris Yeltsin le entregó el premio «La literatura rusa en España» por la traducción de «El peregrino encantado», de Nikolai Leskov (Alba Editorial). Se trata de un premio en el que se intenta reconocer a aquellos autores que trabajan en las sombras, con generosidad, para dar a conocer otras voces de origen extranjero.

Jorge Ferrer es otro de los traductores a tener en cuenta. Entre sus numerosos trabajos se destaca la traducción de las memorias de Alexandr Herzen, un autor que supo ser muy crítico con la sociedad y que lo demostró a través de textos poéticos y llenos de una pasión incuestionable. Pero Ferrer ha traducido muchos otros libros, de varios autores, entre los que se encuentran Mijaíl Kuráyev, Ilyá Ehrenburg y Vasili Grossman.

Y, aunque parezca extraño teniendo en cuenta el peso que todavía tiene el machismo en la literatura, en el mundo de la traducción también hay espacio para las mujeres.

Así lo demuestra María García Barris cuya traducción de «Una noche con Claire» de Gaito Gazdánov, ha sido sumamente halagada. Teniendo en cuenta de que se trata de una obra que transcurre en un pueblo de Rusia a mediados del siglo XIX, intuyo que su trabajo no habrá sido nada sencillo.

Marta Rebón es otra traductora destacada. Y, al margen de sus traducciones, de las que por mi falta de conocimiento en la materia no puedo opinar, en una redactora fantástica. Su blog Rumores etéreos es una delicia y si son apasionados de todo lo que diga «Rusia» como yo, se los recomiendo muchísimo.

La literatura clásica rusa es compleja, tanto que es bastante complicada de asir en estos tiempos en los que necesitamos leer velozmente, en los que no tenemos tiempo de reflexionar, de dormirnos frente a un libro durante horas. Sin embargo, la belleza estética de esta época es alucinante y pienso que todos deberíamos aunque sea rozar esas grandes obras para entender no sólo a los rusos sino al resto de la humanidad; porque ninguna época ha marcado más a la literatura como la literatura rusa del siglo XIX. Y qué sería de nosotros sin esos traductores que dedican horas, años y vida a la obra de otros atores para que podamos conocerlas. Así que sólo me resta reafirmar ¡que vivan los traductores!

Algunos traductores de ruso a español



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