A lo largo de su trayectoria, el escritor y poeta Joseph Rudyard Kipling, quien nació el 30 de diciembre de 1865 en la India, creó numerosos relatos, poemas, cuentos y novelas, muchos de los cuales fueron adaptados al cine.

Rudyard KiplingTal como recordaría en su autorretrato “Algo de mí mismo” (obra publicada tras su muerte), su infancia transcurrió lejos de su familia, en un hogar social de Inglaterra, donde se sentía solo y abandonado. Ya adolescente, asistió al United Service College, lugar en el que se enamoró de Florencia Garrard, una joven muchacha que se transformaría en su inspiración a la hora de crear uno de los personajes de su novela “La luz que se apaga”. Al finalizar sus estudios, Kipling comenzó a trabajar como asistente editor en el periódico “La gaceta civil y militar”. Años después, en noviembre de 1887, sería designado corresponsal de “El pionero”, época en la cual también se dedicó a publicar seis colecciones de historias cortas.

El 9 de marzo de 1889, el autor abandonó su país natal (al que había regresado en 1882), para dar comienzo a un viaje que le permitiría visitar diversos sitios de Estados Unidos y Canadá, para luego instalarse en Liverpool. Tres años después, el 18 de enero de 1892, Rudyard Kipling se casó con Carrie Balestier.

“El libro de la selva”, “Capitanes valerosos”, “La carga del hombre blanco”, “Puck de la colina de Pook”, “Acciones y reacciones”, “El centinela del puerto” y “Una diversidad de criaturas” son algunas de las obras creadas por este poeta que, durante toda su carrera, rechazó una gran cantidad de honores y distinciones (como por ejemplo el premio Poet Laureateship y las órdenes de Mérito y Caballero), pero que, en 1907, aceptó ser galardonado con el Premio Nobel de Literatura.

Además de escribir varias novelas, numerosos relatos cortos y cerca de 800 versos, el escritor colaboró con la creación del periódico militar “The friend” y se unió a la War Graves Commission, una organización que se estableció en 1917 para tramitar el traslado de todos los cadáveres pertenecientes a los combatientes que participaron de la Primera Guerra Mundial, conflicto a raíz del cual Kipling perdió a su hijo varón.

El 18 de enero de 1936, una hemorragia interna le puso fin a la vida de este hombre que, gracias a su trayectoria, fue considerado por muchos como “el escritor del Imperio”.