Nació en Azinhaga, Portugal, el 16 de noviembre de 1922. Antes de publicar su primera novela “Tierra de pecado” (1947), se ganó la vida como cerrajero y mecánico. Estamos hablando de José de Sousa Saramago, el escritor, periodista y dramaturgo que, en 1998, fue distinguido con el Premio Nobel de Literatura convirtiéndose, de esta forma, en el primer escritor portugués en conseguirlo.

José SaramagoLuego de terminar su segunda novela, “Claraboya”, Saramago decidió dejar de lado la literatura por espacio de veinte años porque, según expresó, “no tenía nada que decir y cuando no se tiene nada que decir, lo mejor es callar”. Por esa época colaboró como periodista en “Diario de Noticias”, pero fue expulsado de allí por razones políticas. Después de ese hecho, se desempeñó como crítico literario de la revista “Seara Nova”.

Comentarista cultural, integrante de la primera dirección de la Asociación Portuguesa de Escritores, subdirector del mencionado “Diario de Noticias”José Saramago tuvo múltiples contactos con el área periodística hasta que, en 1976, decidió dedicarse de forma exclusiva a su labor literaria.

Durante la dictadura de Salazar, el escritor, que consiguió trabajo en una editorial, fue censurado y perseguido. En 1969, tres años después de publicar “Os poemas possiveis”, se hizo miembro del, por ese entonces clandestino, Partido Comunista Portugués. Luego sumaría otra obra, “Probabelmente alegría”, sería redactor del “Diario de Lisboa” y se sumaría a la denominada Revolución de los Claveles.

El éxito literario lo conocería en 1980, año en que hizo pública su primera gran novela: “Levantado do chão”. En 1985, y hasta 1994, Saramago se convirtió en presidente de la Asociación Portuguesa de Autores. Ese período también significó el gran salto a la fama del escritor ya que, en 1991, su obra titulada “El evangelio según Jesucristo” despertó una polémica sin precedentes en Portugal y, como consecuencia, el gobierno decidió vetar su presentación ante el Premio Literario Europeo de ese año. A modo de protesta, Saramago se va del país y se instala en la isla canaria de Lanzarote.

Años después, en 1995, publica “Ensayo sobre la ceguera” y, en 1997, saca a la luz “Todos los nombres”. Luego llegarían más libros exitosos, como “La caverna”, “El hombre duplicado” (que relata el encuentro entre dos hombres idénticos), “Ensayo sobre la lucidez”, Las intermitencias de la muerte y su autobiografía de la infancia “Las pequeñas memorias”.

Por su gran obra, ha sido distinguido con numerosos galardones y doctorados honoris causa, como los emitidos por las Universidades de Turín, Sevilla, Manchester, Castilla-La Mancha y Brasilia. Además, ha recibido el Premio Camoes, el equivalente al Premio Cervantes en los países de lengua portuguesa.