A lo largo de su trayectoria, Anna Ajmátova logró convertirse en una de las principales exponentes de la poesía acmeísta rusa del Siglo de Plata y su obra fue traducida a una gran cantidad de idiomas.

Anna AjmátovaEsta integrante de una familia noble de origen tártaro que nació en Odessa en 1889 y fue bautizada como Anna Andréyevna Gorenko comenzó a desarrollar su faceta literaria con sólo once años de vida. Fue por ese entonces que la joven, ante la oposición de su padre, que no quería que su hija utilizara su “respetable” apellido para realizar esa actividad vinculada al mundo de las letras, decidió firmar sus poesías como Anna Ajmátova, seudónimo que construyó en base al apellido de su abuela.

La publicación de “La tarde”, el primer libro de poemas de esta autora que estudió latín, historia y literatura en Kiev y San Petersburgo tuvo lugar en 1912, dos años después de haber contraído matrimonio con el reconocido poeta Nikolái Gumiliov, con quien estuvo casada hasta 1918. Con el tiempo, Ajmátova volvería a formar pareja, primero con Vladimir Shileiko y luego con Nikolái Punin.

“El rosario”, “La bandada blanca”, “Requiem”, “Poema sin héroe” y “El correr del tiempo” son otros de los títulos que pertenecen a la obra literaria de esta mujer que también se ganó la vida en Leningrado como traductora y autora de ensayos.

En materia de reconocimientos, cabe destacar que esta escritora rusa que, en 1962, estuvo nominada al Premio Nobel de Literatura, obtuvo el Premio Internacional de Poesía y fue nombrada Doctor Honoris Causa por la Universidad de Oxford, además de haber inspirado cuatro monumentos en diversas partes de Rusia y un museo en la Casa de Fontanka, ubicado en San Petersburgo.

La muerte de Anna Ajmátova se produjo el 5 de marzo de 1966 en un sanatorio de las afueras de Moscú. Su cuerpo fue enterrado en Komarovo.