Comentarios recibidos en los poemas de Nelly Cevallos - Liora
Río Amazonas
Nelly Cevallos - Liora dijo:
Querido Noa,
gracias por volver por aquí, por tu lectura tan atenta y por el apoyo constante a mis textos.
Me alegra mucho que Río Amazonas haya conectado contigo y que algunas de sus imágenes hayan logrado transmitirte ese pulso indomable y ancestral que intenté dejar en el poema.
Agradezco siempre la sensibilidad y la humanidad con la que acompañas mis letras.
Un abrazo afectuoso,
— LIORA
25 de mayo de 2026 a las 09:42
Nelly Cevallos - Liora dijo:
Querido Noa,
gracias por volver por aquí, por tu lectura tan atenta y por el apoyo constante a mis textos.
Me alegra mucho que Río Amazonas haya conectado contigo y que algunas de sus imágenes hayan logrado transmitirte ese pulso indomable y ancestral que intenté dejar en el poema.
Agradezco siempre la sensibilidad y la humanidad con la que acompañas mis letras.
Un abrazo afectuoso,
— LIORA
25 de mayo de 2026 a las 09:42
Río Amazonas
Noa Subin dijo:
Querida Nelly Cevallos - Liora,
¡qué poema tan poderoso y conmovedor al Río Amazonas!
Tu oda es un canto a la vida, a la naturaleza indomable y a la fuerza ancestral que fluye en cada gota de agua.
La imagen final del río como \"eternidad líquida\", \"océano que camina por la tierra\" y \"dios de agua que nunca se rindió\" es simplemente sublime.
Gracias por compartir tu poesía con nosotros, por recordarnos la importancia de honrar y proteger este tesoro que sostiene la vida en nuestro planeta.
25 de mayo de 2026 a las 08:02
Noa Subin dijo:
Querida Nelly Cevallos - Liora,
¡qué poema tan poderoso y conmovedor al Río Amazonas!
Tu oda es un canto a la vida, a la naturaleza indomable y a la fuerza ancestral que fluye en cada gota de agua.
La imagen final del río como \"eternidad líquida\", \"océano que camina por la tierra\" y \"dios de agua que nunca se rindió\" es simplemente sublime.
Gracias por compartir tu poesía con nosotros, por recordarnos la importancia de honrar y proteger este tesoro que sostiene la vida en nuestro planeta.
25 de mayo de 2026 a las 08:02
La sobra
Ferran Sorel dijo:
\" donde un padre sin nombre
se olvidó el rostro.\"
Circunstancias similares tocaron mi entraña. Hermoso el color de tú pluma, un abrazo poetico, Poeta
25 de mayo de 2026 a las 02:45
Ferran Sorel dijo:
\" donde un padre sin nombre
se olvidó el rostro.\"
Circunstancias similares tocaron mi entraña. Hermoso el color de tú pluma, un abrazo poetico, Poeta
25 de mayo de 2026 a las 02:45
Río Amazonas
claudio ramirez vasquez dijo:
En la desembocadura de la \" Serpiente Liquida \", hay un duelo amoroso entre La Mar y El Amazonas , El agua dulce y el agua salada se diluyen y se convierten en plasma ...
25 de mayo de 2026 a las 01:26
claudio ramirez vasquez dijo:
En la desembocadura de la \" Serpiente Liquida \", hay un duelo amoroso entre La Mar y El Amazonas , El agua dulce y el agua salada se diluyen y se convierten en plasma ...
25 de mayo de 2026 a las 01:26
Dios en la boca del hambre
claudio ramirez vasquez dijo:
La aparición de la vida, sus interrogantes, la búsqueda de la felicidad y el hombre pobre hombre ¿ Es el \" Hijo De Dios \" ?
24 de mayo de 2026 a las 23:26
claudio ramirez vasquez dijo:
La aparición de la vida, sus interrogantes, la búsqueda de la felicidad y el hombre pobre hombre ¿ Es el \" Hijo De Dios \" ?
24 de mayo de 2026 a las 23:26
La otra
Nkonek Almanorri dijo:
Con el paso de los años llegamos a advertir, a veces de repente, que es la memoria la que nos cuenta, nos vuelve a contar, de hechos y cosas que sucedieron y a las que durante años dimos por olvidados. Es esa visión, ansiosa y mágica, de los lugares ya envejecidos la que nos devuelve a un tiempo que, de seguro, volvemos a repasar para que esta vez los recuerdos queden guardados y no sean olvidados así pasen los años.
Tus recuerdos en forma de poema es un tesoro del cual vale la pena escribir y guardar para los días de mañana.
Un saludo.
24 de mayo de 2026 a las 20:17
Nkonek Almanorri dijo:
Con el paso de los años llegamos a advertir, a veces de repente, que es la memoria la que nos cuenta, nos vuelve a contar, de hechos y cosas que sucedieron y a las que durante años dimos por olvidados. Es esa visión, ansiosa y mágica, de los lugares ya envejecidos la que nos devuelve a un tiempo que, de seguro, volvemos a repasar para que esta vez los recuerdos queden guardados y no sean olvidados así pasen los años.
Tus recuerdos en forma de poema es un tesoro del cual vale la pena escribir y guardar para los días de mañana.
Un saludo.
24 de mayo de 2026 a las 20:17
La otra
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, estimada Liora, por este bello y reflexivo poema, en el que se vislumbra una introspección sobre la naturaleza intrínseca de la dualidad humana e inexorabilidad del tiempo, expresada a través de la confrontación de dos entidades que, aunque coexisten, representan estadios vitales y experiencias diversas. En este sentido, se puede apreciar que el poema plantea una interesante interacción entre la inocencia y experiencia, donde la figura observadora, imbuida de un conocimiento premonitorio y una reflexión existencial, se dirige a una versión más joven y vulnerable de sí misma o de un ser análogo. En ese marco, se diría que la metáfora del «monstruo» representa las adversidades, las fatalidades o las proyecciones internas de mal que acechan a la existencia. Por ende, en este aspecto, el poema parece sugerir, de manera sutil, la imposibilidad de alterar el curso de los acontecimientos, la aceptación de lo inevitable y la conciencia de que el pasado, con sus cicatrices, regresa para confrontar al presente. Así las cosas, sobreviene la advertencia final, «No me mires como si aún pudieras salvarme», que destaca la autonomía de cada etapa vital y la ausencia de intercesión posible.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
24 de mayo de 2026 a las 11:22
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, estimada Liora, por este bello y reflexivo poema, en el que se vislumbra una introspección sobre la naturaleza intrínseca de la dualidad humana e inexorabilidad del tiempo, expresada a través de la confrontación de dos entidades que, aunque coexisten, representan estadios vitales y experiencias diversas. En este sentido, se puede apreciar que el poema plantea una interesante interacción entre la inocencia y experiencia, donde la figura observadora, imbuida de un conocimiento premonitorio y una reflexión existencial, se dirige a una versión más joven y vulnerable de sí misma o de un ser análogo. En ese marco, se diría que la metáfora del «monstruo» representa las adversidades, las fatalidades o las proyecciones internas de mal que acechan a la existencia. Por ende, en este aspecto, el poema parece sugerir, de manera sutil, la imposibilidad de alterar el curso de los acontecimientos, la aceptación de lo inevitable y la conciencia de que el pasado, con sus cicatrices, regresa para confrontar al presente. Así las cosas, sobreviene la advertencia final, «No me mires como si aún pudieras salvarme», que destaca la autonomía de cada etapa vital y la ausencia de intercesión posible.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
24 de mayo de 2026 a las 11:22
Los hombres que no saben si tienen manos
Nelly Cevallos - Liora dijo:
Zza,
Gracias por una lectura tan sensible. Me quedo precisamente con esa imagen de los “faltantes” que terminan alojándose hasta el hueso; hay ausencias que ya no permanecen fuera de nosotros, sino que pasan a formar parte del paisaje interior y buscan, de algún modo, una forma de ser nombradas.
Agradezco mucho tu generosidad y tus palabras hacia el poema.
Recibe también un abrazo grande,
— LIORA
24 de mayo de 2026 a las 07:14
Nelly Cevallos - Liora dijo:
Zza,
Gracias por una lectura tan sensible. Me quedo precisamente con esa imagen de los “faltantes” que terminan alojándose hasta el hueso; hay ausencias que ya no permanecen fuera de nosotros, sino que pasan a formar parte del paisaje interior y buscan, de algún modo, una forma de ser nombradas.
Agradezco mucho tu generosidad y tus palabras hacia el poema.
Recibe también un abrazo grande,
— LIORA
24 de mayo de 2026 a las 07:14
La otra
Nelly Cevallos - Liora dijo:
Racsonando,
Gracias por una lectura tan detenida y articulada. Me resultó muy interesante tu mirada sobre ese cruce entre la mujer adulta y su yo infantil, así como tu observación acerca de la coraza emocional nacida de ciertos mecanismos de supervivencia.
Aprecio especialmente que hayas percibido esa persistencia del pasado no como simple recuerdo, sino como una presencia que continúa dialogando con la voz del presente. Siempre me interesa ver cómo cada lector encuentra sus propias entradas a un texto y reconstruye desde allí sus tensiones internas, sus silencios y sus preguntas.
Gracias por tu lectura generosa y por el tiempo dedicado a entrar en ese territorio.
Un cordial saludo,
— LIORA
24 de mayo de 2026 a las 06:49
Nelly Cevallos - Liora dijo:
Racsonando,
Gracias por una lectura tan detenida y articulada. Me resultó muy interesante tu mirada sobre ese cruce entre la mujer adulta y su yo infantil, así como tu observación acerca de la coraza emocional nacida de ciertos mecanismos de supervivencia.
Aprecio especialmente que hayas percibido esa persistencia del pasado no como simple recuerdo, sino como una presencia que continúa dialogando con la voz del presente. Siempre me interesa ver cómo cada lector encuentra sus propias entradas a un texto y reconstruye desde allí sus tensiones internas, sus silencios y sus preguntas.
Gracias por tu lectura generosa y por el tiempo dedicado a entrar en ese territorio.
Un cordial saludo,
— LIORA
24 de mayo de 2026 a las 06:49
La otra
racsonando dijo:
Este poema de Nelly Cevallos-Liora explora el doloroso encuentro introspectivo entre una mujer adulta y su yo infantil. A través de un lenguaje melancólico, la autora describe el trauma temprano y la formación de una coraza emocional que nace de la necesidad de sobrevivir a un entorno hostil. La narradora observa a la niña que fue como un espectro atrapado en el pasado, reconociendo que las heridas del ayer definen su identidad presente. El texto resalta la vulnerabilidad del pasado frente a la amargura del futuro, donde el crecimiento personal es visto como una cicatriz permanente. En última instancia, la obra refleja cómo el sufrimiento silenciado en la niñez se convierte en una prisión psicológica que habita la voz de la madurez.
¡Letras muy profundas y bellas!
24 de mayo de 2026 a las 02:51
racsonando dijo:
Este poema de Nelly Cevallos-Liora explora el doloroso encuentro introspectivo entre una mujer adulta y su yo infantil. A través de un lenguaje melancólico, la autora describe el trauma temprano y la formación de una coraza emocional que nace de la necesidad de sobrevivir a un entorno hostil. La narradora observa a la niña que fue como un espectro atrapado en el pasado, reconociendo que las heridas del ayer definen su identidad presente. El texto resalta la vulnerabilidad del pasado frente a la amargura del futuro, donde el crecimiento personal es visto como una cicatriz permanente. En última instancia, la obra refleja cómo el sufrimiento silenciado en la niñez se convierte en una prisión psicológica que habita la voz de la madurez.
¡Letras muy profundas y bellas!
24 de mayo de 2026 a las 02:51
Los hombres que no saben si tienen manos
zza dijo:
Esos faltantes que se adentran hasta el hueso no les queda más sino traerlos con versos, como estos suyos magistrales!
Encantada de leerlos apreciada Nelly
Va un abrazo grande
Zza
24 de mayo de 2026 a las 00:05
zza dijo:
Esos faltantes que se adentran hasta el hueso no les queda más sino traerlos con versos, como estos suyos magistrales!
Encantada de leerlos apreciada Nelly
Va un abrazo grande
Zza
24 de mayo de 2026 a las 00:05
La otra
Nhylath dijo:
¡Impresionante leer tus versos sobre \"La otra\"...esa \'otra\' que \"sostiene una muñeca sin brazos, aprendiendo a querer lo que ya viene roto\" (¡Wao!)...a esa otra que se enfrenta con la adulta, \"quedándose atrás, pero creciendo en la parte más oscura de su voz\". No desaparece. Sigue adelante aun con su pasado que revolotea en la mente de su niñez.
Difícil análisis de tus versos, pero es lo que he percibido entre los personajes
niña-adulta.
¡Salud!
Nhylath
23 de mayo de 2026 a las 22:13
Nhylath dijo:
¡Impresionante leer tus versos sobre \"La otra\"...esa \'otra\' que \"sostiene una muñeca sin brazos, aprendiendo a querer lo que ya viene roto\" (¡Wao!)...a esa otra que se enfrenta con la adulta, \"quedándose atrás, pero creciendo en la parte más oscura de su voz\". No desaparece. Sigue adelante aun con su pasado que revolotea en la mente de su niñez.
Difícil análisis de tus versos, pero es lo que he percibido entre los personajes
niña-adulta.
¡Salud!
Nhylath
23 de mayo de 2026 a las 22:13
La otra
Dulce dijo:
Hay infancias que marcan las voces a expresar maduras, bien transmitido, otro abrazo Liora
23 de mayo de 2026 a las 22:04
Dulce dijo:
Hay infancias que marcan las voces a expresar maduras, bien transmitido, otro abrazo Liora
23 de mayo de 2026 a las 22:04
La otra
Baltasar tarso dijo:
Amiga Nelly tus versos son de conexión, tengo el privilegio de a ver experimentado una situación similar pero talvez en otro contexto pero igual mágica , pues uno de mis hijos tiene un don especial, nos demostró situaciones tipo dejavu.. el tiene autismo, y cuando tenía 4 años aprox vio a su tía antes que falleciera y nos dijo que vino a despedir de tal persona y que estuviera tranquila, y en otra situación viajamos para otra cuidad y nos dijo cosa precisas del color de la locomoción y de lugares específicos que él sabía por medio de sus sueños... gracias por tan bella de poema un abrazo fraterno....
23 de mayo de 2026 a las 18:44
Baltasar tarso dijo:
Amiga Nelly tus versos son de conexión, tengo el privilegio de a ver experimentado una situación similar pero talvez en otro contexto pero igual mágica , pues uno de mis hijos tiene un don especial, nos demostró situaciones tipo dejavu.. el tiene autismo, y cuando tenía 4 años aprox vio a su tía antes que falleciera y nos dijo que vino a despedir de tal persona y que estuviera tranquila, y en otra situación viajamos para otra cuidad y nos dijo cosa precisas del color de la locomoción y de lugares específicos que él sabía por medio de sus sueños... gracias por tan bella de poema un abrazo fraterno....
23 de mayo de 2026 a las 18:44
Los hombres que no saben si tienen manos
Ferran Sorel dijo:
Hermosas metaforas en tu pluma...Genialidad ! Ferrán
23 de mayo de 2026 a las 18:42
Ferran Sorel dijo:
Hermosas metaforas en tu pluma...Genialidad ! Ferrán
23 de mayo de 2026 a las 18:42
La otra
Nelly Cevallos - Liora dijo:
Salvador,
Gracias por tu lectura, por tu sensibilidad ante un tema tan delicado y por la generosidad de tus palabras.
Valoro mucho tu reflexión y el acercamiento humano desde el que te has detenido en estas líneas.
Recibe también un cordial saludo.
— LIORA
23 de mayo de 2026 a las 17:01
Nelly Cevallos - Liora dijo:
Salvador,
Gracias por tu lectura, por tu sensibilidad ante un tema tan delicado y por la generosidad de tus palabras.
Valoro mucho tu reflexión y el acercamiento humano desde el que te has detenido en estas líneas.
Recibe también un cordial saludo.
— LIORA
23 de mayo de 2026 a las 17:01
La otra
Salvador Santoyo Sánchez dijo:
Hay infancias dolorosas, que solo quien las ha sufrido sabe de lo que habla y de lo que siente en el alma.
Comprendo perfectamente tu sentir.
Sin embargo, hay que vivir el presente con la mirada a la alegría de conservar la vida. y de poder trasmitir
tus experiencias, sin que afecten tu esplendoroso presente.
Saludos respetuosos poeta LIORA
23 de mayo de 2026 a las 16:42
Salvador Santoyo Sánchez dijo:
Hay infancias dolorosas, que solo quien las ha sufrido sabe de lo que habla y de lo que siente en el alma.
Comprendo perfectamente tu sentir.
Sin embargo, hay que vivir el presente con la mirada a la alegría de conservar la vida. y de poder trasmitir
tus experiencias, sin que afecten tu esplendoroso presente.
Saludos respetuosos poeta LIORA
23 de mayo de 2026 a las 16:42
La otra
David Arthur dijo:
......Sostienes una muñeca sin brazos,
aprendiendo a querer lo que ya viene roto.
¿Cómo advertirte, niña,
que esta coraza que hoy te construyes con el llanto hacia adentro
será la cárcel donde pasaré el resto de mis días?....
Hermoso poem en su profudidad y tristeza, Liora.
Una mujer, sufriendo aún de la herida abierta de su niñez.
Un poema extraordinario.
Un abrazo de mi amistad
David
23 de mayo de 2026 a las 15:08
David Arthur dijo:
......Sostienes una muñeca sin brazos,
aprendiendo a querer lo que ya viene roto.
¿Cómo advertirte, niña,
que esta coraza que hoy te construyes con el llanto hacia adentro
será la cárcel donde pasaré el resto de mis días?....
Hermoso poem en su profudidad y tristeza, Liora.
Una mujer, sufriendo aún de la herida abierta de su niñez.
Un poema extraordinario.
Un abrazo de mi amistad
David
23 de mayo de 2026 a las 15:08
La otra
Freddy Kalvo dijo:
Tu esencia emocional aparece dibujada en las figuras metafóricas de tus letras que, aparentemente escondidas, salen como luz que iluminan la piel y los sentimientos de lo que fue, de lo que es y de lo que aún le falta ser...
Un abrazo fraterno mi apreciada Liora.
23 de mayo de 2026 a las 15:06
Freddy Kalvo dijo:
Tu esencia emocional aparece dibujada en las figuras metafóricas de tus letras que, aparentemente escondidas, salen como luz que iluminan la piel y los sentimientos de lo que fue, de lo que es y de lo que aún le falta ser...
Un abrazo fraterno mi apreciada Liora.
23 de mayo de 2026 a las 15:06
La otra
Brom Beto dijo:
¡Impactante!
Versos que hablan por si mismos.
¡Gustazo leerte, poetisa!
Shalom
23 de mayo de 2026 a las 14:08
Brom Beto dijo:
¡Impactante!
Versos que hablan por si mismos.
¡Gustazo leerte, poetisa!
Shalom
23 de mayo de 2026 a las 14:08
La otra
El Hombre de la Rosa dijo:
La pluma cuando escribe encuentra la sabiduria dentro de la tinta que sabe pensar estimada poetisa y amiga Nelly Ceballos _liora
Recibe un abrazo de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
23 de mayo de 2026 a las 13:27
El Hombre de la Rosa dijo:
La pluma cuando escribe encuentra la sabiduria dentro de la tinta que sabe pensar estimada poetisa y amiga Nelly Ceballos _liora
Recibe un abrazo de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
23 de mayo de 2026 a las 13:27
La otra
LOURDES TARRATS dijo:
Liora, amiga.
Tu poema abre una puerta que pocas veces nos atrevemos a mirar: ese encuentro entre la niña que fuimos y la mujer que tuvo que aprender a sobrevivir con lo que no eligió. Lo dices sin dramatismo, sin adornos, con una claridad que duele porque es verdadera. La escena no es recuerdo: es un diálogo íntimo entre dos versiones de ti que aún se buscan.
Hay una fuerza silenciosa en la manera en que describes a esa niña: frágil, alerta, sosteniendo lo roto como si fuera lo único disponible. Y al mismo tiempo, hay una ternura profunda en la mujer que vuelve a verla, no para juzgarla, sino para reconocer que ambas cargaron el mismo miedo, el mismo temblor, la misma espera. Ese gesto tuyo —volver a mirarla— es un acto de valentía emocional.
Lo más conmovedor es cómo nombras la continuidad entre ambas: la coraza que se formó sin querer, la cicatriz que regresa, el nudo de la madera que atrapó a las dos. No lo presentas como destino, sino como una verdad que por fin se dice. Y en esa verdad hay un alivio: la niña ya no está sola, porque la mujer que eres hoy la alcanza con una mirada más amplia, más consciente, más compasiva.
El poema no busca salvar a nadie; busca comprender. Y esa comprensión es lo que lo vuelve tan humano. Escribes desde un lugar donde la memoria no se niega, pero tampoco se impone. La abrazas con la misma delicadeza con la que uno toca algo que aún duele, pero ya no hiere de la misma manera.
Es un texto que ilumina sin gritar. Un espejo que no acusa. Una reconciliación que empieza en la palabra.
Entiendo a perfección tu escrito: yo soy tu espejo…
Gracias, gracias…
DESDE LA ISLA DE MIS ABRAZOS, TE MANDO UNO, porque:
POETAS SOMOS...
There is a very interesting book on this subject. It is called: \"The inner child\"...
23 de mayo de 2026 a las 12:17
LOURDES TARRATS dijo:
Liora, amiga.
Tu poema abre una puerta que pocas veces nos atrevemos a mirar: ese encuentro entre la niña que fuimos y la mujer que tuvo que aprender a sobrevivir con lo que no eligió. Lo dices sin dramatismo, sin adornos, con una claridad que duele porque es verdadera. La escena no es recuerdo: es un diálogo íntimo entre dos versiones de ti que aún se buscan.
Hay una fuerza silenciosa en la manera en que describes a esa niña: frágil, alerta, sosteniendo lo roto como si fuera lo único disponible. Y al mismo tiempo, hay una ternura profunda en la mujer que vuelve a verla, no para juzgarla, sino para reconocer que ambas cargaron el mismo miedo, el mismo temblor, la misma espera. Ese gesto tuyo —volver a mirarla— es un acto de valentía emocional.
Lo más conmovedor es cómo nombras la continuidad entre ambas: la coraza que se formó sin querer, la cicatriz que regresa, el nudo de la madera que atrapó a las dos. No lo presentas como destino, sino como una verdad que por fin se dice. Y en esa verdad hay un alivio: la niña ya no está sola, porque la mujer que eres hoy la alcanza con una mirada más amplia, más consciente, más compasiva.
El poema no busca salvar a nadie; busca comprender. Y esa comprensión es lo que lo vuelve tan humano. Escribes desde un lugar donde la memoria no se niega, pero tampoco se impone. La abrazas con la misma delicadeza con la que uno toca algo que aún duele, pero ya no hiere de la misma manera.
Es un texto que ilumina sin gritar. Un espejo que no acusa. Una reconciliación que empieza en la palabra.
Entiendo a perfección tu escrito: yo soy tu espejo…
Gracias, gracias…
DESDE LA ISLA DE MIS ABRAZOS, TE MANDO UNO, porque:
POETAS SOMOS...
There is a very interesting book on this subject. It is called: \"The inner child\"...
23 de mayo de 2026 a las 12:17
La otra
El desalmado dijo:
¡Tremendo poema!... ¿Es la niña que habla a la mujer adulta, o es la mujer que implora a la niña? Fascinante juego de identidades que pugnan por encajar en una misma persona. Un enorme privilegio que lo compartas con todos nosotros.
Un fuerte abrazo.
23 de mayo de 2026 a las 11:49
El desalmado dijo:
¡Tremendo poema!... ¿Es la niña que habla a la mujer adulta, o es la mujer que implora a la niña? Fascinante juego de identidades que pugnan por encajar en una misma persona. Un enorme privilegio que lo compartas con todos nosotros.
Un fuerte abrazo.
23 de mayo de 2026 a las 11:49
La otra
claudio ramirez vasquez dijo:
Insólita página del libro de tu vida,
de un pasado que se hace presente,
con la fuerza volcánica de tu sensible corazón
que hace vibrar las fibras más profundas del alma...
23 de mayo de 2026 a las 11:01
claudio ramirez vasquez dijo:
Insólita página del libro de tu vida,
de un pasado que se hace presente,
con la fuerza volcánica de tu sensible corazón
que hace vibrar las fibras más profundas del alma...
23 de mayo de 2026 a las 11:01
La otra
claudio ramirez vasquez dijo:
\" La otra \".
Una página del libro de tu vida,
un regalo del pasado que se hace presente,
una sensibilidad que emerge con una fuerza volcánica que empatiza con el corazón humano...
23 de mayo de 2026 a las 10:54
claudio ramirez vasquez dijo:
\" La otra \".
Una página del libro de tu vida,
un regalo del pasado que se hace presente,
una sensibilidad que emerge con una fuerza volcánica que empatiza con el corazón humano...
23 de mayo de 2026 a las 10:54
La otra
JUSTO ALDÚ dijo:
Waoo, aquí hay un diálogo (soliloquio si se quiere) estremecedor entre la mujer adulta y la niña que fue, convirtiendo la memoria en un espacio casi fantasmal donde el trauma sigue respirando. Y veo que destaca por la manera en que el pasado no aparece como recuerdo estático, sino como una presencia viva que continúa creciendo “en la parte más oscura de mi voz”. Sinceramente me deja una sensación de permanencia dolorosa: la niña no desapareció, quedó habitando dentro de la voz adulta como una sombra que todavía pide ser escuchada. Muy bien trabajado.
Saludos
23 de mayo de 2026 a las 09:34
JUSTO ALDÚ dijo:
Waoo, aquí hay un diálogo (soliloquio si se quiere) estremecedor entre la mujer adulta y la niña que fue, convirtiendo la memoria en un espacio casi fantasmal donde el trauma sigue respirando. Y veo que destaca por la manera en que el pasado no aparece como recuerdo estático, sino como una presencia viva que continúa creciendo “en la parte más oscura de mi voz”. Sinceramente me deja una sensación de permanencia dolorosa: la niña no desapareció, quedó habitando dentro de la voz adulta como una sombra que todavía pide ser escuchada. Muy bien trabajado.
Saludos
23 de mayo de 2026 a las 09:34
La otra
Antonio Portillo dijo:
Este poema lo siento como una conversación entre la persona que soy y la niña que quedó atrapada en el origen de ciertas heridas. No leo “La otra” como un recuerdo, sino como una fractura: una parte de mí observando a otra parte que nunca logró salir del todo de aquella casa vieja.
Desde el inicio percibo una atmósfera detenida en el tiempo:
“Te observo en el pasillo de la casa vieja.”
Ese pasillo me parece un lugar mental más que físico. Como si la memoria hubiese congelado ese instante y la voz adulta regresara una y otra vez allí, no para cambiar el pasado, sino para mirarlo de frente.
Lo que más me golpea es la sensación de inevitabilidad. La voz adulta ya sabe lo que ocurrirá con esa niña. Sabe exactamente cuándo empezará el silencio, cuándo el miedo se convertirá en una forma de vivir. Por eso este verso me parece devastador:
“yo sé la hora exacta en que vas a dejar de cantar”
Ahí entendí que el poema habla del momento en que una infancia pierde algo esencial: la espontaneidad, la inocencia o incluso la capacidad de sentirse segura dentro del mundo.
La imagen de la muñeca sin brazos me parece una de las más fuertes del poema:
“aprendiendo a querer lo que ya viene roto.”
Yo ahí veo una educación emocional marcada por el daño. Como si desde muy pequeña hubiese aprendido que amar también significa aceptar la herida, la ausencia o la violencia. Y eso explica muchas cosas de la mujer adulta que habla después.
La parte más dura para mí es esta:
“esta coraza que hoy te construyes con el llanto hacia adentro
será la cárcel donde pasaré el resto de mis días.”
Porque el poema entiende algo muy humano: los mecanismos que usamos para sobrevivir de niños muchas veces se convierten en prisiones cuando crecemos. Esa niña necesita cerrarse para soportar el miedo, pero la mujer adulta termina viviendo atrapada dentro de esa misma armadura emocional.
También me parece muy poderoso que el poema nunca explique directamente qué ocurrió. El “monstruo” no tiene rostro ni descripción. Y precisamente por eso se vuelve más universal y más inquietante. Lo importante no es el hecho concreto, sino la huella psicológica que dejó.
Cuando leo:
“Fuimos el mismo simulacro”
siento que ambas —la niña y la adulta— tuvieron que aprender a representar una normalidad para sobrevivir. Como si la identidad real hubiese quedado suspendida detrás del miedo.
Y el final me parece perfecto:
“Te quedaste allí atrás,
y sigues creciendo en la parte
más oscura de mi voz.”
Porque la niña no desaparece. Sigue viva dentro de la escritura, dentro del tono, dentro de la manera de mirar el mundo. La voz adulta está construida sobre esa oscuridad. Y quizá escribir sea precisamente eso: darle lenguaje a aquello que nunca pudo hablar cuando ocurrió.
Para mí, este poema no busca compasión ni desahogo. Busca reconocimiento. Poner una lámpara dentro de una habitación cerrada durante años. Y lo hace con una delicadeza muy dolorosa.
23 de mayo de 2026 a las 08:58
Antonio Portillo dijo:
Este poema lo siento como una conversación entre la persona que soy y la niña que quedó atrapada en el origen de ciertas heridas. No leo “La otra” como un recuerdo, sino como una fractura: una parte de mí observando a otra parte que nunca logró salir del todo de aquella casa vieja.
Desde el inicio percibo una atmósfera detenida en el tiempo:
“Te observo en el pasillo de la casa vieja.”
Ese pasillo me parece un lugar mental más que físico. Como si la memoria hubiese congelado ese instante y la voz adulta regresara una y otra vez allí, no para cambiar el pasado, sino para mirarlo de frente.
Lo que más me golpea es la sensación de inevitabilidad. La voz adulta ya sabe lo que ocurrirá con esa niña. Sabe exactamente cuándo empezará el silencio, cuándo el miedo se convertirá en una forma de vivir. Por eso este verso me parece devastador:
“yo sé la hora exacta en que vas a dejar de cantar”
Ahí entendí que el poema habla del momento en que una infancia pierde algo esencial: la espontaneidad, la inocencia o incluso la capacidad de sentirse segura dentro del mundo.
La imagen de la muñeca sin brazos me parece una de las más fuertes del poema:
“aprendiendo a querer lo que ya viene roto.”
Yo ahí veo una educación emocional marcada por el daño. Como si desde muy pequeña hubiese aprendido que amar también significa aceptar la herida, la ausencia o la violencia. Y eso explica muchas cosas de la mujer adulta que habla después.
La parte más dura para mí es esta:
“esta coraza que hoy te construyes con el llanto hacia adentro
será la cárcel donde pasaré el resto de mis días.”
Porque el poema entiende algo muy humano: los mecanismos que usamos para sobrevivir de niños muchas veces se convierten en prisiones cuando crecemos. Esa niña necesita cerrarse para soportar el miedo, pero la mujer adulta termina viviendo atrapada dentro de esa misma armadura emocional.
También me parece muy poderoso que el poema nunca explique directamente qué ocurrió. El “monstruo” no tiene rostro ni descripción. Y precisamente por eso se vuelve más universal y más inquietante. Lo importante no es el hecho concreto, sino la huella psicológica que dejó.
Cuando leo:
“Fuimos el mismo simulacro”
siento que ambas —la niña y la adulta— tuvieron que aprender a representar una normalidad para sobrevivir. Como si la identidad real hubiese quedado suspendida detrás del miedo.
Y el final me parece perfecto:
“Te quedaste allí atrás,
y sigues creciendo en la parte
más oscura de mi voz.”
Porque la niña no desaparece. Sigue viva dentro de la escritura, dentro del tono, dentro de la manera de mirar el mundo. La voz adulta está construida sobre esa oscuridad. Y quizá escribir sea precisamente eso: darle lenguaje a aquello que nunca pudo hablar cuando ocurrió.
Para mí, este poema no busca compasión ni desahogo. Busca reconocimiento. Poner una lámpara dentro de una habitación cerrada durante años. Y lo hace con una delicadeza muy dolorosa.
23 de mayo de 2026 a las 08:58
Los hombres que no saben si tienen manos
JUSTO ALDÚ dijo:
Hay mucho que decir sobre el poema, pero creo que lo más pertinente en estos momentos es que usas buenas metáforas.
Saludos
23 de mayo de 2026 a las 08:48
JUSTO ALDÚ dijo:
Hay mucho que decir sobre el poema, pero creo que lo más pertinente en estos momentos es que usas buenas metáforas.
Saludos
23 de mayo de 2026 a las 08:48
La otra
Nelly Cevallos - Liora dijo:
Noah,
agradezco profundamente tu lectura.
Que hayas reconocido ese puente entre la niña y la mujer, esa conversación con la propia sombra, significa mucho para mí, porque justamente allí habita el corazón del poema.
“Verdaderamente magistral” es una generosidad que recibo con emoción y con humildad.
Gracias por entrar en ese territorio con tanta atención y sensibilidad.
Un abrazo poético,
— LIORA
23 de mayo de 2026 a las 08:26
Nelly Cevallos - Liora dijo:
Noah,
agradezco profundamente tu lectura.
Que hayas reconocido ese puente entre la niña y la mujer, esa conversación con la propia sombra, significa mucho para mí, porque justamente allí habita el corazón del poema.
“Verdaderamente magistral” es una generosidad que recibo con emoción y con humildad.
Gracias por entrar en ese territorio con tanta atención y sensibilidad.
Un abrazo poético,
— LIORA
23 de mayo de 2026 a las 08:26
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