Madre yo también lloro

Nelly Cevallos - Liora

 

Madre yo también lloro

 

Madre, yo también lloro.

Lloro en un idioma que no es el tuyo,

en horas que no caben en tu reloj,

con una soledad que tiene tu forma exacta.

 

Me fui, pero dejé la mitad:

la que sabe tu nombre en la oscuridad,

la que conoce el ruido de tus pasos,

esa mitad que no sirve para ser sargento.

 

Aquí me llaman por mi grado y no sé quién responde.

Aquí soy uniforme, hierro, orden,

pero en mis sueños sigo siendo el niño

que durmió en tu pecho.

 

Me duele en un lugar sin cura.

En ese hueco que dejé al irme

y que cargo, madre, que cargo

como se carga un muerto que respira.

 

Pero mis raíces siguen siendo tuyas.

Tu silencio duele más que cualquier bala.

 

Aunque hable otra lengua,

aunque vista de hierro y duerma en otro idioma,

sigo siendo tuyo, madre.

 

Perdóname por hacerme hombre donde no estás,

por regresar cambiado, extraño,

pero créeme: debajo del uniforme

sigo siendo el niño que extrañas.

 

Autor

© Nelly Cevallos-Liora

11 de junio al año 2026

Ver métrica de este poema
Comentarios +

Comentarios23

  • Alma_Segura

    Mira, un gran hallazgo. plasmas de una forma impactante y subliminal las emociones.
    Quedo muy inspirado. Gracias por compartirlo!

    • Nelly Cevallos - Liora

      Be Water, muchas gracias por tu lectura y por la generosidad de tus palabras. Me conmueve especialmente que hables de un “hallazgo”, porque este poema nació precisamente de intentar nombrar una emoción difícil de alcanzar sin explicarla del todo.

      Si algo de esa experiencia logró resonar en ti o inspirarte, siento que el poema ha encontrado su verdadero lugar: el encuentro con otro. Gracias por detenerte, leer y compartir tu impresión con tanta sensibilidad.

      Un cordial saludo.

      — LIORA

    • Llaneza

      Letras que tocan la sensibilidad.

      Un abrazo Nelly.

      • Nelly Cevallos - Liora

        Querida Llaneza, muchas gracias por detenerte a leer estos versos y por la calidez de tus palabras. Saber que el poema logró tocar esa fibra sensible que compartimos como seres humanos le da sentido a lo escrito.

        Recibo tu abrazo con mucho cariño y te envío otro de regreso.

        — Nelly / LIORA

      • Noa Subin

        Palabras que resuenan con fuerza y sinceridad
        Has logrado expresar lo que tantos sienten y no saben nombrar: el desgarro de alejarse, la soledad que lleva el rostro de quien amamos, la lucha entre lo que el mundo nos pide ser y lo que en el fondo seguimos siendo. El silencio de la madre que duele más que cualquier bala, las raíces que nunca se sueltan… todo está dicho con una sensibilidad inmensa. Es un texto que se queda en el alma, porque habla de amor, de lealtad y de esa parte de nosotros que nunca cambia. Gracias por este regalo.

        • Nelly Cevallos - Liora

          Noa, muchas gracias por la profundidad y la sensibilidad con las que has recibido este poema. Me conmueve especialmente que hayas reconocido esa tensión entre aquello que el mundo nos exige ser y esa parte más íntima que permanece fiel a sus raíces, incluso a través de la distancia y el tiempo.

          Creo que algunas ausencias dejan de ser solamente pérdida para convertirse en una forma de pertenencia. Tal vez por eso el amor, la lealtad y la memoria atraviesan estos versos con tanta fuerza.

          Si algo de esta experiencia logró resonar en ti, siento que el poema ha encontrado uno de sus verdaderos destinos: el encuentro con otro ser humano dispuesto a leer desde el corazón.

          Gracias por tu generosidad y por acompañar siempre mis letras con tanta dedicación.

          Un abrazo fuerte y nuevamente gracias por leerme siempre con el corazón sobre la mesa.

          — LIORA

        • racsonando

          Las raíces silenciosas del soldado:

          En su emotivo poema, Nelly Cevallos-Liora explora la profunda fractura emocional de un hijo que se ha convertido en soldado lejos de su hogar. Como autora hace uso de imágenes poderosas para contrastar la rigidez de la vida militar con la vulnerabilidad de un niño que aún añora el refugio materno. A través de la cadencia de sus versos, se manifiesta un sentimiento de identidad perdida, donde el uniforme y el nuevo idioma no logran borrar las raíces ni el dolor de la ausencia. El texto funciona como una confesión íntima sobre el peso de la soledad y la culpa por haber crecido en un entorno ajeno a los afectos familiares. En última instancia, la obra destaca que, a pesar de la distancia y el endurecimiento del carácter, el vínculo espiritual con la madre permanece intacto e inalterable.
          ¡Qué buen ojo y excelsa mano para mover los hilos de una historia y hacerla poesía!

          ¡Mi fraternal abrazo y bendecido día!

          • Nelly Cevallos - Liora

            Racsonando, muchas gracias por una lectura tan minuciosa y generosa. Me ha emocionado especialmente la manera en que has reconocido esa tensión entre la dureza que imponen ciertos caminos de vida y la fragilidad de los afectos que continúan habitándonos desde la infancia.

            Tu reflexión ha puesto palabras a matices que a veces permanecen en silencio dentro del propio poema: las raíces que persisten, la identidad que se transforma y ese vínculo esencial que ni la distancia ni el tiempo consiguen deshacer.

            Gracias por acercarte a estas letras con tanta profundidad y por regalarme una lectura tan lúcida y sensible.

            Recibe también mi abrazo fraterno y mis mejores deseos.

            — LIORA

          • Patricia Aznar Laffont

            Siento el llanto de ese niño que extraña.
            Maravilloso Liora

            • Nelly Cevallos - Liora

              Patricia, muchas gracias por tu lectura y por la sensibilidad con la que has recibido este poema. Me conmueve especialmente que hayas escuchado el llanto de ese niño que permanece debajo de todo lo demás.

              A veces, incluso cuando la vida nos transforma y nos exige fortaleza, sigue habitando en nosotros esa parte que añora el amor primero y el refugio que alguna vez conoció.

              Gracias por acompañar estas letras con tanta cercanía.

              Un abrazo.

              — LIORA

            • JAVIER SOLIS

              El destino nos lleva por lugares ignotos
              pero a donde se vaya y sobre nuestros deberes
              el calor de una madre jamás se deja de extrañar

              Hermosos versos llenos de nostalgia ni bella amiga y genial poeta
              Con mucho cariño
              JAVIER

              • Nelly Cevallos - Liora

                Javier, muchas gracias por tus palabras y por la generosidad con la que has recibido este poema. Me ha parecido muy hermosa esa idea de que, por lejos que nos lleven el destino y los deberes, el calor de una madre permanece como una de las nostalgias más profundas del ser humano.

                Gracias también por tu cariño y por acompañar estas letras con tanta cercanía.

                Recibe un abrazo afectuoso.

                — LIORA

              • El Hombre de la Rosa

                Genial y hermoso tu bello versar estimada poetisa y amiga Belga Nelly Cevallos
                Saludos desde España
                Elñ Hombre de la Rosa

                • Nelly Cevallos - Liora

                  Hombre de la Rosa, muchas gracias por tu cercanía y por acompañar siempre estas letras con tanta generosidad. Me alegra saber que este poema encontró eco en tu sensibilidad.

                  Recibe también un afectuoso saludo hasta España.

                  — LIORA

                • David Arthur

                  ......Perdóname por hacerme hombre donde no estás,

                  por regresar cambiado, extraño,

                  pero créeme: debajo del uniforme

                  sigo siendo el niño que extrañas......

                  conmovido mensaje el soldato envía a du madre, Liora.
                  Leo un conflicto que padece el hombre, sabiendo que al regresar a casa , si él regresa, será otra persona que salió....ya hablando otra idioma...

                  Un abrazo de amistad
                  David

                  • Nelly Cevallos - Liora

                    David, muchas gracias por tu lectura y por detenerte precisamente en esos versos finales. Me parece muy significativa tu observación sobre la transformación que impone la distancia y la experiencia vivida: a veces el verdadero conflicto no es solo marcharse, sino asumir que quien regresa ya no es exactamente la misma persona que partió.

                    Sin embargo, hay afectos que permanecen intactos y continúan sosteniendo nuestra identidad más profunda. Gracias por acompañar este poema con una reflexión tan sensible y generosa.

                    Recibe también un abrazo de amistad.

                    — LIORA

                  • Jesús Ángel.

                    El poema expresa el dolor de alguien que está lejos de su madre. Aunque ha cambiado por la vida que lleva (uniforme, deber), sigue sintiéndose como un niño y añora su hogar. Vive dividido entre su identidad actual y el amor y la nostalgia por su madre.
                    Buen fin de semana.

                    • Nelly Cevallos - Liora

                      Jesús Ángel, muchas gracias por tu lectura tan atenta y reflexiva. Me ha parecido especialmente valioso que hayas reconocido esa tensión entre el hombre que el deber obliga a construir y el niño que permanece unido a sus afectos más profundos.

                      A veces la distancia transforma nuestros hábitos, nuestra voz e incluso la manera en que habitamos el mundo, pero hay vínculos que continúan definiéndonos desde un lugar esencial. Gracias por acercarte al poema con tanta sensibilidad y por compartir una interpretación tan cuidadosa.

                      Te deseo también un excelente fin de semana.

                      — LIORA

                    • zza

                      Una confesión llena de sensibilidad, es que el llanto es la más clara manifestación del dolor que produce el alejarse…
                      Y es válido llorar.
                      Un gusto leerte querida Nelly
                      Un abrazo grande
                      Zza

                      • Nelly Cevallos - Liora

                        Zza, muchas gracias por tu lectura y por la sensibilidad con la que has recibido este poema. Me conmueve especialmente que hayas reconocido en él la legitimidad del llanto y el dolor que deja la distancia cuando el amor permanece intacto.

                        A veces crecer también implica aprender a nombrar las ausencias y aceptar que la fortaleza no está reñida con la vulnerabilidad. Gracias por acompañar estas letras con tanta humanidad.

                        Recibe un abrazo grande.

                        — LIORA

                      • 🕯🙏🏻 María García Manero 🙏🏻🕯

                        Es tan hermoso como doloroso.
                        Se siente cada letra.
                        Un abrazo cálido, estimada Liora. 💗🤍

                        • Nelly Cevallos - Liora

                          María, muchas gracias por acercarte a estas letras con tanta sensibilidad. Tus palabras han llegado a mí con una calidez muy especial.

                          Me conmueve que hayas percibido esa mezcla de belleza y dolor que tantas veces acompaña los vínculos más profundos. Quizá por eso escribimos: para poner voz a aquello que duele y, al mismo tiempo, nos recuerda cuánto hemos amado.

                          Gracias por dejarte tocar por este poema y por acompañarlo con tanta ternura. Comentarios como el tuyo abrazan silenciosamente a quien escribe.

                          Recibe mi cariño y un abrazo muy afectuoso. 🌷

                          — LIORA

                          • 🕯🙏🏻 María García Manero 🙏🏻🕯

                            Sí, son temas que rasgan el alma. Se disfruta y se sufre al leer.
                            Gracias, Loira, por tus letras y por tu linda respuesta.
                            🌸🌼

                          • José Ángel Castro Nogales

                            ¡Hermosas letras!
                            un cordial saludo.

                            • Nelly Cevallos - Liora

                              José Ángel,

                              muchas gracias por tu lectura y por dejar tu saludo entre estas letras.

                              Me alegra saber que el poema encontró un lugar en tu lectura.

                              Recibe también un cordial saludo y mi gratitud.

                              — LIORA

                            • César C. Barrau


                              https://www.youtube.com/watch?v=UQKFf9vm9LI

                              Se emplea una gran sensibilidad para tratar este tema tan delicado. Humaniza al soldado, algo que a mi parecer es muy difícil de conseguir (de ahí que comparta el enlace)

                              “Aunque hable otra lengua,
                              aunque vista de hierro y duerma en otro idioma,
                              sigo siendo tuyo, madre.”

                              Muchos testigos de las últimas palabras de soldados (“hombres de hierro”) anotan: mamá, mamá, mamá…

                              La guerra es una mierda!

                              Saludos Poeta!

                              • Nelly Cevallos - Liora

                                César,

                                muchas gracias por el enlace y por la reflexión que lo acompaña.

                                La canción dialoga de una manera muy interesante con el espíritu del poema. En ambos casos aparece esa humanidad que permanece viva detrás del uniforme, esa parte vulnerable que ni la distancia, ni el deber, ni la guerra consiguen borrar por completo.

                                Me ha parecido especialmente significativa tu observación sobre esos “hombres de hierro” que, en los momentos más extremos, vuelven a nombrar aquello que los sostuvo desde el principio. Hay algo profundamente humano en esa imagen.

                                Agradezco mucho que hayas compartido esta referencia y que hayas tendido ese puente entre la música y los versos. Son lecturas así las que enriquecen el diálogo que nace alrededor de la poesía.

                                Gracias por tu sensibilidad y por acompañar estas letras con tanta atención.

                                Recibe un cordial saludo.

                                — LIORA

                              • Manuel Francisco Aguilar Garcia

                                Poema limpio, honesto y profundo. Me dejaste el corazón enmedio de las brasas. Gracias Nelly.

                                • Nelly Cevallos - Liora

                                  Manuel Francisco,

                                  Gracias por tu lectura y por esa imagen tan poderosa: “el corazón en medio de las brasas”. A veces un lector encuentra una metáfora nueva para el poema, y esa también pasa a formar parte de él.

                                  Recibe un cordial saludo.

                                  — LIORA

                                • agustin monteza casusol

                                  Es hermosa tu letra.

                                  • Nelly Cevallos - Liora

                                    Agustín,

                                    Muchas gracias por tu generoso comentario. Me alegra que hayas encontrado belleza en estas letras.

                                    Recibe un cordial saludo.

                                    — LIORA

                                  • claudio ramirez vasquez

                                    Liora, En la lápida de mi madre están grabados los versos:

                                    Cuando rompí el cascarón ,
                                    Ela esperaba a sus muertos;
                                    hoy la espero de ese viaje
                                    porque no la ví partir.

                                    Ella no sabia leer ; en un día inolvidable me regalo un bolígrafo con tinta azul.

                                    • Nelly Cevallos - Liora

                                      Claudio,

                                      Gracias por compartir un recuerdo tan íntimo. Me ha conmovido imaginar esa historia y el significado que ese bolígrafo conserva para ti. Que el poema haya despertado esa memoria le da un sentido que también me emociona.

                                      Recibe un cordial abrazo.

                                      — LIORA

                                    • MISHA lg

                                      bellas letras llenas de sensibilidad poetisa
                                      gracias por compartir
                                      feliz fin de semana
                                      besos besos
                                      MISHA
                                      lg

                                      • Nelly Cevallos - Liora

                                        Misha,

                                        Gracias por leer y por la calidez de tus palabras. Me alegra que el poema te haya transmitido esa sensibilidad.

                                        Recibe un cordial saludo.

                                        — LIORA

                                      • Marcos Magallanes

                                        Nelly, me recordó a mis años en la marina de mi país. Leo cada verso como inventario de lo vivido. Gracias por este reencuentro.

                                        • Nelly Cevallos - Liora

                                          Marcos, gracias por compartir ese recuerdo. Que el poema haya encontrado un puente hacia tus años en la marina de tu país confirma que la memoria siempre busca un lenguaje para volver. Me alegra saber que estos versos acompañaron ese reencuentro. Recibe un cordial saludo.

                                          — LIORA

                                        • alas blancas

                                          Siempre seremos de nuestras madres aunque crezcamos, aunque nos marchemos. Niños disfrazados de soldados... Este poema me ha hecho abrir los ojos, gracias por tus palabras y sensibilidad. Un saludo muy grande.

                                          • Nelly Cevallos - Liora


                                            Alas blancas, gracias por detenerte a compartir una lectura tan sentida. Me conmovió esa idea de que seguimos siendo hijos de nuestras madres, incluso cuando la vida nos viste de fortaleza. Si el poema logró abrir una pequeña ventana para mirar desde otro lugar, entonces encontró su destino. Te envío un afectuoso saludo.

                                            — LIORA

                                          • Nataly Olarte

                                            Impresionante!
                                            Bellísimo escrito, me llegó al alma.

                                          • Bet Vega Rojas

                                            Sigo siendo tuyo! Pensé en mi hijo… y en su carrera que va hacia el uniforme.

                                          • José Antonio Artés

                                            Tu poema tiene una verdad emocional que lo hace inolvidable. Su fuerza no reside en la complejidad de su lenguaje o en la originalidad de sus metáforas (aunque algunas son muy logradas), sino en la honestidad brutal con la que abordas el dolor de la distancia, la pérdida de la identidad y la traición de hacerse hombre en la ausencia de la madre. Me encanta. Como obsequio a tu maravillaoso poema el envío este mío: LAS LLAVES DE MI CASA: Durante demasiado tiempo
                                            confundí la paz
                                            con la ausencia de portazos.
                                            Habité una casa
                                            de puertas siempre abiertas,
                                            no por generosidad,
                                            sino por el miedo
                                            a escuchar el ruido de un cerrojo.
                                            El “sí”
                                            era una habitación templada.
                                            No exigía explicaciones.
                                            Entraba en la costumbre
                                            como el polvo sobre los muebles:
                                            sin hacer ruido,
                                            hasta parecer parte de la casa.
                                            También yo
                                            acabé pareciéndome
                                            a esa quietud.
                                            Después comprendí
                                            que existen asentimientos
                                            que no nacen del afecto,
                                            sino del temor
                                            a que cambie la expresión
                                            de unos ojos.
                                            Cada “sí”
                                            retiraba una piedra del muro.
                                            Y uno cree
                                            que sigue a salvo
                                            porque el techo
                                            todavía no ha aprendido a caer.
                                            El primer “no”
                                            no fue un portazo.
                                            Fue el leve crujido
                                            de una puerta
                                            que volvía a cerrarse
                                            desde dentro.
                                            Costó.
                                            No por la palabra,
                                            sino por el espacio
                                            que reclamaba.
                                            Porque el “sí”
                                            deja siempre libre el umbral.
                                            El “no”,
                                            en cambio,
                                            aprende dónde empieza
                                            la propia casa.
                                            Sabe
                                            que alguna puerta
                                            dejará de llamar.
                                            Que alguna silla
                                            quedará vacía
                                            alrededor de la mesa.
                                            Y acepta ese silencio
                                            como el precio
                                            de una verdad.
                                            Entonces comprendí
                                            que el coraje
                                            no siempre consiste
                                            en caminar contra el viento.
                                            A veces
                                            basta con permanecer.
                                            Quedarse en el centro del cuarto,
                                            escuchar el eco
                                            de los propios pasos
                                            y reconocer,
                                            por primera vez,
                                            que esa voz
                                            también era la nuestra.
                                            Desde aquel día,
                                            cada “no”
                                            ha ido devolviendo,
                                            despacio,
                                            una llave a mi mano.
                                            Ahora sé
                                            que una casa
                                            con todas las puertas abiertas
                                            termina olvidando
                                            quién vive dentro.
                                            Cerrar una
                                            no fue perder el mundo.
                                            Fue empezar,
                                            por fin,
                                            a habitarlo desde mí.


                                            José Antonio Artés Sánchez

                                          • Gabriel Hernán Albornoz

                                            Hermoso, como siempre, amiga Nelly! Ya me estoy poniendo reiterativo, pero es que se me acabaron las palabras. Cada poema que leo me sorprende más que el anterior. Abrazo enorrrrrme desde San Francisco, Argentina.

                                            • Nelly Cevallos - Liora

                                              Querido Gabriel.

                                              No creo que te estés volviendo reiterativo; al contrario, cada comentario tuyo encuentra un matiz distinto. Gracias por caminar conmigo poema tras poema y por regalarme siempre una lectura tan atenta.

                                              Te devuelvo ese abrazo enorrrrrrme hasta San Francisco, Argentina.

                                              — LIORA



                                            Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.