Comentarios recibidos en los poemas de LOURDES TARRATS
Don Juan se olvidó de vivir
Nkonek Almanorri dijo:
El tiempo de vida es lo único que nos pasa por encima, y el de D. Juan no iba a ser una excepción, lo supo en su momento justo, cuando le llegó esa etapa de vida, la antepenúltima, en que sabe, sabemos, que hay que ir poniendo todo en orden, es como un acto definitivo de ir repasando los días vividos y al mismo tiempo administrando y colocando los que quedan por vivir. El ser persona observadora, llegado un momento dado, va mirando cómo otras personas preparan con meticulosidad sus días, sus instantes, sus momentos más íntimos y así también movimientos pues se cree observado; es de esta manera en la que a D. Juan el tiempo le pasa, aparentemente, inadvertido, casi diría que pareciera que se le escapa aunque en realidad no es así del todo pues sus cosas cotidianas, sus tareas, sus gestos e incluso sus preocupaciones es lo que le hace, íntimamente, estar vivo.
La generosidad de D. Juan es un acto propio de todos los seres y que nos llega, nos llegará, a todos cuando detectamos que nos toca a nosotros administrar ese espacio de vida que ya sabemos que nos queda, se hace en un silencio de aparente frialdad pero que no es tal: es bondad íntima, silenciosa si se quiere, pero bondad al fin y al cabo.
En esos sus días en que la apariencia era de atravesarlos como un río manso, quizás lo los fueran así del todo; quizás aún habrían sobresaltos puede que incluso deseados y apreciados pues lo que también deseaba, necesitaba, es que la memoria no se le arrugara antes de tiempo dado de que, como parece ser, no era, nunca fue, un hombre vulgar: un hombre vulgar no deja nunca de leer, de ver y mirar qué ocurre a su derredor y menos aún a esa edad en la que ya todo era observación continua.
El amor D. Juan, el que algún tiempo tuvo o tuviera, no lo abandonó sino que lo transformara por otra manera de amar, más íntima, más cercana y personal, más para sí mismo y no a la vista de los demás; ya lo había dado, en la cuestión de amar, de manera pública y ahora todo era más íntimo; no era, ya, una cuestión de rendición sino de reforzar sus sentimientos sólo y exclusivamente para sí mismo.
El nombre de esa su persona amada, Isabel, era lo que más y mejor recordaba de ella, lo era porque al mismo tiempo era también lo que le evocaba todos sus recuerdos, los que había logrado salvar de otro tiempo y que eran a los que ahora se aferraba: un nombre que pertenece a una persona amada nunca se memoriza, no hay necesidad de ello; simplemente se guarda y queda ahí, escrito en la memoria.
Ese espacio de tiempo y memoria de hechos ocurridos, de dónde y cómo se conocieron, es lo que, llegado el momento hace que nos silenciemos en el presente y que es ese tiempo ya restante de vida; D. Juan se concentra en esos recuerdos, suyos e íntimos, porque son los que ha logrado salvar de su momento de vida, aquellos de aquellas tarde de paseos, de aquel momento bajo la lluvia, de aquellos silencios acordados y de cuando le tomó la mano: estos son los momentos en que D. Juan mentía cuando creía que se les habían pasado inadvertidos, escapados: no era, nunca fue, así; eran sus recuerdos y los que aún le mantenía vivo.
Al final, ese final que a todos nos llega, es el que, como a D. Juan, todos acudiremos a refugiarnos, es el que nos queda en ese tramo de vida y como tal no duele, todo lo contrario: ahí nos refugiamos y lo queremos para nuestra intimidad. Quizás, y sin quizás, D. Juan compraba y guardaba libros a los que cuidaban y seguramente acariciaba porque sabía que éstos nunca les iban a fallar, a abandonar y ahí estaba el gran valor de su deseada soledad. Nadie se despide nunca de sus libros y son éstos los que están ahí hasta el último día para después ser ellos los que hablen por uno.
Siempre tenemos, hasta el final de nuestros días, esa sensación de que esa persona que un día fue amada aún vive, creemos estar seguro de ello, de que existe y está en el mismo lugar, en la misma ciudad, en la misma calle en que la vimos por primera y también por última vez, entonces, en ese momento, llega esa fuerza llamada Esperanza que nos empuja a querer volver a sentir y vivir lo poco que queda.
2 de noviembre de 2025 a las 07:10
Nkonek Almanorri dijo:
El tiempo de vida es lo único que nos pasa por encima, y el de D. Juan no iba a ser una excepción, lo supo en su momento justo, cuando le llegó esa etapa de vida, la antepenúltima, en que sabe, sabemos, que hay que ir poniendo todo en orden, es como un acto definitivo de ir repasando los días vividos y al mismo tiempo administrando y colocando los que quedan por vivir. El ser persona observadora, llegado un momento dado, va mirando cómo otras personas preparan con meticulosidad sus días, sus instantes, sus momentos más íntimos y así también movimientos pues se cree observado; es de esta manera en la que a D. Juan el tiempo le pasa, aparentemente, inadvertido, casi diría que pareciera que se le escapa aunque en realidad no es así del todo pues sus cosas cotidianas, sus tareas, sus gestos e incluso sus preocupaciones es lo que le hace, íntimamente, estar vivo.
La generosidad de D. Juan es un acto propio de todos los seres y que nos llega, nos llegará, a todos cuando detectamos que nos toca a nosotros administrar ese espacio de vida que ya sabemos que nos queda, se hace en un silencio de aparente frialdad pero que no es tal: es bondad íntima, silenciosa si se quiere, pero bondad al fin y al cabo.
En esos sus días en que la apariencia era de atravesarlos como un río manso, quizás lo los fueran así del todo; quizás aún habrían sobresaltos puede que incluso deseados y apreciados pues lo que también deseaba, necesitaba, es que la memoria no se le arrugara antes de tiempo dado de que, como parece ser, no era, nunca fue, un hombre vulgar: un hombre vulgar no deja nunca de leer, de ver y mirar qué ocurre a su derredor y menos aún a esa edad en la que ya todo era observación continua.
El amor D. Juan, el que algún tiempo tuvo o tuviera, no lo abandonó sino que lo transformara por otra manera de amar, más íntima, más cercana y personal, más para sí mismo y no a la vista de los demás; ya lo había dado, en la cuestión de amar, de manera pública y ahora todo era más íntimo; no era, ya, una cuestión de rendición sino de reforzar sus sentimientos sólo y exclusivamente para sí mismo.
El nombre de esa su persona amada, Isabel, era lo que más y mejor recordaba de ella, lo era porque al mismo tiempo era también lo que le evocaba todos sus recuerdos, los que había logrado salvar de otro tiempo y que eran a los que ahora se aferraba: un nombre que pertenece a una persona amada nunca se memoriza, no hay necesidad de ello; simplemente se guarda y queda ahí, escrito en la memoria.
Ese espacio de tiempo y memoria de hechos ocurridos, de dónde y cómo se conocieron, es lo que, llegado el momento hace que nos silenciemos en el presente y que es ese tiempo ya restante de vida; D. Juan se concentra en esos recuerdos, suyos e íntimos, porque son los que ha logrado salvar de su momento de vida, aquellos de aquellas tarde de paseos, de aquel momento bajo la lluvia, de aquellos silencios acordados y de cuando le tomó la mano: estos son los momentos en que D. Juan mentía cuando creía que se les habían pasado inadvertidos, escapados: no era, nunca fue, así; eran sus recuerdos y los que aún le mantenía vivo.
Al final, ese final que a todos nos llega, es el que, como a D. Juan, todos acudiremos a refugiarnos, es el que nos queda en ese tramo de vida y como tal no duele, todo lo contrario: ahí nos refugiamos y lo queremos para nuestra intimidad. Quizás, y sin quizás, D. Juan compraba y guardaba libros a los que cuidaban y seguramente acariciaba porque sabía que éstos nunca les iban a fallar, a abandonar y ahí estaba el gran valor de su deseada soledad. Nadie se despide nunca de sus libros y son éstos los que están ahí hasta el último día para después ser ellos los que hablen por uno.
Siempre tenemos, hasta el final de nuestros días, esa sensación de que esa persona que un día fue amada aún vive, creemos estar seguro de ello, de que existe y está en el mismo lugar, en la misma ciudad, en la misma calle en que la vimos por primera y también por última vez, entonces, en ese momento, llega esa fuerza llamada Esperanza que nos empuja a querer volver a sentir y vivir lo poco que queda.
2 de noviembre de 2025 a las 07:10
La Promesa del Mestizaje Prosa inspirada en “La balada del caballero y la dama”, de ElidethAbreu
Lincol dijo:
Un relato precioso y conmovedor, que une historia, amor y memoria con sensibilidad y fuerza. Transmite la resistencia del corazón humano y la libertad que nace del amor verdadero.
Saludos.
2 de noviembre de 2025 a las 02:17
Lincol dijo:
Un relato precioso y conmovedor, que une historia, amor y memoria con sensibilidad y fuerza. Transmite la resistencia del corazón humano y la libertad que nace del amor verdadero.
Saludos.
2 de noviembre de 2025 a las 02:17
La Promesa del Mestizaje Prosa inspirada en “La balada del caballero y la dama”, de ElidethAbreu
Nelaery dijo:
Preciosa historia de mestizaje, donde el amor una a dos personas pertenecientes a ambientes tan diferentes.
El resultado es la mezcla noble de personas que crearon una nueva forma de vivir, frente a las injusticias sufridas por la diferencia de clases y razas.
Sus descendientes llevan con orgullo el descender de unas personas valientes que supieron oponerse a las divisiones sociales.
Muchísimas gracias a los tres: Elideth Abreu, Justo Aldú y a ti, Lourdes.
Un abrazo a los tres.
1 de noviembre de 2025 a las 07:55
Nelaery dijo:
Preciosa historia de mestizaje, donde el amor una a dos personas pertenecientes a ambientes tan diferentes.
El resultado es la mezcla noble de personas que crearon una nueva forma de vivir, frente a las injusticias sufridas por la diferencia de clases y razas.
Sus descendientes llevan con orgullo el descender de unas personas valientes que supieron oponerse a las divisiones sociales.
Muchísimas gracias a los tres: Elideth Abreu, Justo Aldú y a ti, Lourdes.
Un abrazo a los tres.
1 de noviembre de 2025 a las 07:55
La Promesa del Mestizaje Prosa inspirada en “La balada del caballero y la dama”, de ElidethAbreu
EmilianoDR dijo:
Gracias amiga Tarrats, tanto en prosa como en verso sobresalen tu sensibilidad y proezas.
Felicito a los tres poetas de esta historia.
La unión es fuerza en la vida y las letras.
Saludos 👋
31 de octubre de 2025 a las 17:45
EmilianoDR dijo:
Gracias amiga Tarrats, tanto en prosa como en verso sobresalen tu sensibilidad y proezas.
Felicito a los tres poetas de esta historia.
La unión es fuerza en la vida y las letras.
Saludos 👋
31 de octubre de 2025 a las 17:45
La Promesa del Mestizaje Prosa inspirada en “La balada del caballero y la dama”, de ElidethAbreu
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, amiga Lourdes, por este gran relato que en el ámbito de la narrativa describe una historia de amor que trasciende la mera luz, y que se gesta en la penumbra donde las convenciones sociales aún no han logrado una comprensión plena. Un caballero inglés, instruido en los rigurosos preceptos de su educación tradicional, descubre en una joven esclava una libertad que desafía su linaje. Este encuentro, caracterizado por el reconocimiento mutuo y la cordialidad, culmina en una promesa que desafía las estructuras imperiales. Así las cosas, la unión, forjada en momentos de dificultad, da origen a una descendencia que encarna la fusión de culturas, un legado que perdura en la memoria colectiva, que trasciende los decretos y abraza la esencia del mestizaje como un triunfo sobre la opresión.
Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio tanto para ti, para Elideth y Justo por este relato tan magistral
31 de octubre de 2025 a las 16:01
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, amiga Lourdes, por este gran relato que en el ámbito de la narrativa describe una historia de amor que trasciende la mera luz, y que se gesta en la penumbra donde las convenciones sociales aún no han logrado una comprensión plena. Un caballero inglés, instruido en los rigurosos preceptos de su educación tradicional, descubre en una joven esclava una libertad que desafía su linaje. Este encuentro, caracterizado por el reconocimiento mutuo y la cordialidad, culmina en una promesa que desafía las estructuras imperiales. Así las cosas, la unión, forjada en momentos de dificultad, da origen a una descendencia que encarna la fusión de culturas, un legado que perdura en la memoria colectiva, que trasciende los decretos y abraza la esencia del mestizaje como un triunfo sobre la opresión.
Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio tanto para ti, para Elideth y Justo por este relato tan magistral
31 de octubre de 2025 a las 16:01
Metamorfosis en caída
Elena. DC dijo:
Letras sinceras y con vida propia... Felicidades y saludos
31 de octubre de 2025 a las 15:57
Elena. DC dijo:
Letras sinceras y con vida propia... Felicidades y saludos
31 de octubre de 2025 a las 15:57
La Promesa del Mestizaje Prosa inspirada en “La balada del caballero y la dama”, de ElidethAbreu
Alexandra I dijo:
Es un relato bellisimo, amor, torridos romances, entre europeos, africanos, y nativos, razas que se armonizan en una mezcla que da origen al mestizaje, de ahi los criollos o indianos en el caso de mi pais, no siempre fue apreciada, mas termino por unirnos a todos en costumbres, idiomas, tradiciones y sangre que se torno en familia de la cual estamos orgullosos, es innegables, porque nos unen mas razones que las que pudieran separarnos. Gracias por compartir tu bellas letras.
Un saludo cordial, feliz dia, Alex.
31 de octubre de 2025 a las 15:15
Alexandra I dijo:
Es un relato bellisimo, amor, torridos romances, entre europeos, africanos, y nativos, razas que se armonizan en una mezcla que da origen al mestizaje, de ahi los criollos o indianos en el caso de mi pais, no siempre fue apreciada, mas termino por unirnos a todos en costumbres, idiomas, tradiciones y sangre que se torno en familia de la cual estamos orgullosos, es innegables, porque nos unen mas razones que las que pudieran separarnos. Gracias por compartir tu bellas letras.
Un saludo cordial, feliz dia, Alex.
31 de octubre de 2025 a las 15:15
La Promesa del Mestizaje Prosa inspirada en “La balada del caballero y la dama”, de ElidethAbreu
Dulce dijo:
Que bella y fuerte historia, me hizo recordar a mucha gente que dejo sus tierras por amor, por la guerra, por salir de la pobreza y han puesto semillas en otros lugares y llevan impresa en la piel y tatuada en el alma la desazón de no volver adonde nacieron...tantas vidas y milagros que pueblan esta tierra, abrazo alado Lourdes, siempre digo que los cuentos a los niños los hacen dormir, y las historias a los adultos los hacen despertar.
31 de octubre de 2025 a las 14:48
Dulce dijo:
Que bella y fuerte historia, me hizo recordar a mucha gente que dejo sus tierras por amor, por la guerra, por salir de la pobreza y han puesto semillas en otros lugares y llevan impresa en la piel y tatuada en el alma la desazón de no volver adonde nacieron...tantas vidas y milagros que pueblan esta tierra, abrazo alado Lourdes, siempre digo que los cuentos a los niños los hacen dormir, y las historias a los adultos los hacen despertar.
31 de octubre de 2025 a las 14:48
La Promesa del Mestizaje Prosa inspirada en “La balada del caballero y la dama”, de ElidethAbreu
Menesteo dijo:
Hermosísima prosa, en ella deja constancia de lo bueno que dejó el descubrimiento del nuevo continente.
Es cierto(según cuenta la historia) los desmanes habidos en aquellos territorios por los que allí llegaron en aquella época, pero también los había antes de que éstos llegaran y con mucha más violencia.
El tiempo allí transcurrido dejó una cultura y una lengua, y con el paso de los años y de los siglos, hablamos y nos entendemos más de trescientos millones de personas.
Es bueno pensar de forma positiva, lo que fue aquel descubrimiento y dejemos las cosas malas que, no nos llevan a ninguna parte.
Un afectuoso saludo.
José ares
31 de octubre de 2025 a las 14:17
Menesteo dijo:
Hermosísima prosa, en ella deja constancia de lo bueno que dejó el descubrimiento del nuevo continente.
Es cierto(según cuenta la historia) los desmanes habidos en aquellos territorios por los que allí llegaron en aquella época, pero también los había antes de que éstos llegaran y con mucha más violencia.
El tiempo allí transcurrido dejó una cultura y una lengua, y con el paso de los años y de los siglos, hablamos y nos entendemos más de trescientos millones de personas.
Es bueno pensar de forma positiva, lo que fue aquel descubrimiento y dejemos las cosas malas que, no nos llevan a ninguna parte.
Un afectuoso saludo.
José ares
31 de octubre de 2025 a las 14:17
La Promesa del Mestizaje Prosa inspirada en “La balada del caballero y la dama”, de ElidethAbreu
ElidethAbreu dijo:
Querida Lourdes;
Desde que anoche me mostraste una pincelada de tu trabajo, comencé a escribir tu respuesta. Hoy la ajusté tras leer tu prosa completa.
Hay amores que no nacen bajo la bendición del cielo, sino al borde de la historia, donde los decretos callan y las almas se reconocen. Él, heredero del mármol y del mandato, mira por primera vez con ojos humanos; ella, heredera del silencio, se descubre nombrada sin dolor. Entre tambor y marea, el mundo se quiebra para volver a comenzar. Porque cuando el amor ocurre entre desiguales, no es simple encuentro: es resistencia.
Tu prosa lo sabe y lo canta. Cada línea es una ofrenda al mestizaje, una plegaria que redime la dignidad del sudor y la nobleza del anonimato. Cuando el nieto habla, el tiempo se redime: ha comprendido que el amor de sus ancestros no fue un escándalo, sino un génesis, y de dos almas condenadas surgió una nación posible.
Tu escritura no cuenta solo una historia antigua: proclama una victoria. Nos recuerda que la libertad no siempre llega con guerras, sino con abrazos que desobedecen los límites. Lourdes, en tu prosa la historia se vuelve canto. El tambor vuelve a sonar, el mar repite sus nombres, y el amor —ese que cruzó océanos y decretos— sigue fundando patria en cada verso.
Afectuosos abrazos y mis sinceros aplausos a esta prosa que ha sublimado una historia del amigo Justo convertida en poema y blindada por tu prosa poética.
Aplausos 👏 !
31 de octubre de 2025 a las 14:15
ElidethAbreu dijo:
Querida Lourdes;
Desde que anoche me mostraste una pincelada de tu trabajo, comencé a escribir tu respuesta. Hoy la ajusté tras leer tu prosa completa.
Hay amores que no nacen bajo la bendición del cielo, sino al borde de la historia, donde los decretos callan y las almas se reconocen. Él, heredero del mármol y del mandato, mira por primera vez con ojos humanos; ella, heredera del silencio, se descubre nombrada sin dolor. Entre tambor y marea, el mundo se quiebra para volver a comenzar. Porque cuando el amor ocurre entre desiguales, no es simple encuentro: es resistencia.
Tu prosa lo sabe y lo canta. Cada línea es una ofrenda al mestizaje, una plegaria que redime la dignidad del sudor y la nobleza del anonimato. Cuando el nieto habla, el tiempo se redime: ha comprendido que el amor de sus ancestros no fue un escándalo, sino un génesis, y de dos almas condenadas surgió una nación posible.
Tu escritura no cuenta solo una historia antigua: proclama una victoria. Nos recuerda que la libertad no siempre llega con guerras, sino con abrazos que desobedecen los límites. Lourdes, en tu prosa la historia se vuelve canto. El tambor vuelve a sonar, el mar repite sus nombres, y el amor —ese que cruzó océanos y decretos— sigue fundando patria en cada verso.
Afectuosos abrazos y mis sinceros aplausos a esta prosa que ha sublimado una historia del amigo Justo convertida en poema y blindada por tu prosa poética.
Aplausos 👏 !
31 de octubre de 2025 a las 14:15
La Promesa del Mestizaje Prosa inspirada en “La balada del caballero y la dama”, de ElidethAbreu
JUSTO ALDÚ dijo:
Qué hermoso y poderoso relato, lleno de memoria, mestizaje y dignidad. Hay en él un pulso épico que late bajo la ternura, una manera de narrar el amor no como idilio, sino como acto fundacional, casi sagrado. El tono lírico y sobrio se entrelaza con la historia, haciendo de cada imagen —el tambor, el decreto, la brisa, el tren— un símbolo de resistencia y trascendencia. Es un texto que no solo cuenta una historia de amor, el amor de mis abuelos paternos, sino la genealogía de un pueblo que aprendió a amar libremente aun bajo cadenas. En sus líneas, la sangre y la esperanza se reconcilian, y el mestizaje se alza, como bien dices, no en culpa, sino en milagro.
Muchisimas gracias
Saludos
31 de octubre de 2025 a las 10:39
JUSTO ALDÚ dijo:
Qué hermoso y poderoso relato, lleno de memoria, mestizaje y dignidad. Hay en él un pulso épico que late bajo la ternura, una manera de narrar el amor no como idilio, sino como acto fundacional, casi sagrado. El tono lírico y sobrio se entrelaza con la historia, haciendo de cada imagen —el tambor, el decreto, la brisa, el tren— un símbolo de resistencia y trascendencia. Es un texto que no solo cuenta una historia de amor, el amor de mis abuelos paternos, sino la genealogía de un pueblo que aprendió a amar libremente aun bajo cadenas. En sus líneas, la sangre y la esperanza se reconcilian, y el mestizaje se alza, como bien dices, no en culpa, sino en milagro.
Muchisimas gracias
Saludos
31 de octubre de 2025 a las 10:39
La Promesa del Mestizaje Prosa inspirada en “La balada del caballero y la dama”, de ElidethAbreu
Lualpri dijo:
Hermosas letras, Lourdes.
Gracias al igual que a Elideth y a Justo.
Buenos días! 🤗
31 de octubre de 2025 a las 09:57
Lualpri dijo:
Hermosas letras, Lourdes.
Gracias al igual que a Elideth y a Justo.
Buenos días! 🤗
31 de octubre de 2025 a las 09:57
Don Juan se olvidó de vivir
Salvador Santoyo Sánchez dijo:
Hermoso y reflexivo cuento.
Saludos poetisa Lourdes Tarrats
31 de octubre de 2025 a las 02:28
Salvador Santoyo Sánchez dijo:
Hermoso y reflexivo cuento.
Saludos poetisa Lourdes Tarrats
31 de octubre de 2025 a las 02:28
Don Juan se olvidó de vivir
MISHA lg dijo:
bellas letras llenas de sentimientos poetisa
gracias por compartir, tan bella historia
“Querida Isabel,
No hubo día en que no te pensara. Pero nunca te viví, y eso me pesa más que todas mis lecturas. Hoy, por fin, entiendo que amar no era perderme, sino encontrarme en otro.
Si estas líneas llegan a ti, no las tomes por despedida, sino por comienzo.
—Don Juan”
besos besos
MISHA
lg
30 de octubre de 2025 a las 17:12
MISHA lg dijo:
bellas letras llenas de sentimientos poetisa
gracias por compartir, tan bella historia
“Querida Isabel,
No hubo día en que no te pensara. Pero nunca te viví, y eso me pesa más que todas mis lecturas. Hoy, por fin, entiendo que amar no era perderme, sino encontrarme en otro.
Si estas líneas llegan a ti, no las tomes por despedida, sino por comienzo.
—Don Juan”
besos besos
MISHA
lg
30 de octubre de 2025 a las 17:12
Don Juan se olvidó de vivir
Llaneza dijo:
Muy interesante lectura con una reflexión muy profunda.
Un abrazo Lourdes.
30 de octubre de 2025 a las 17:04
Llaneza dijo:
Muy interesante lectura con una reflexión muy profunda.
Un abrazo Lourdes.
30 de octubre de 2025 a las 17:04
Metafísica del tacto
EmilianoDR dijo:
Sagrado amor al que escribes poeta y amiga Tarrats.
El umbral del cuerpo sagrado que es una forma de transporte terrenal y al que maltratamos mucho con el diario trajinar de la vida cotidiana.
Me ha gustado un montón.
Saludos Lourdes.
30 de octubre de 2025 a las 11:54
EmilianoDR dijo:
Sagrado amor al que escribes poeta y amiga Tarrats.
El umbral del cuerpo sagrado que es una forma de transporte terrenal y al que maltratamos mucho con el diario trajinar de la vida cotidiana.
Me ha gustado un montón.
Saludos Lourdes.
30 de octubre de 2025 a las 11:54
Don Juan se olvidó de vivir
Dulce dijo:
una mañana cualquiera...no pareciera que esa mañana fue cualquiera porque le cambió el rumbo, la psiquis y la emoción, para ir tras lo que siempre había bloqueado...no enfrentarse a uno mismo también es huír. Tu escrito fue atrapante, adoro los cuentos que dejan mensajes como este, abrazo alado Lourdes
30 de octubre de 2025 a las 11:05
Dulce dijo:
una mañana cualquiera...no pareciera que esa mañana fue cualquiera porque le cambió el rumbo, la psiquis y la emoción, para ir tras lo que siempre había bloqueado...no enfrentarse a uno mismo también es huír. Tu escrito fue atrapante, adoro los cuentos que dejan mensajes como este, abrazo alado Lourdes
30 de octubre de 2025 a las 11:05
Don Juan se olvidó de vivir
JUSTO ALDÚ dijo:
Una pieza magistral, de hondura melancólica y refinada belleza. El relato de Don Juan es una elegía silenciosa al miedo de vivir, al modo en que la lucidez puede volverse cárcel cuando se teme al temblor del sentimiento. Cada línea está tejida con una prosa contenida y elegante, donde lo cotidiano adquiere un brillo metafísico: los cafés, los libros, la lluvia… todo se vuelve símbolo del hombre que elige la idea antes que el abrazo.
El final, sereno y devastador, no es una muerte trágica sino una rendición poética ante la vida que se negó a tiempo. El río no lo devora: lo absuelve. Isabel deja de ser mujer para volverse palabra, destino, espejo. Y esa última frase —“Vivir consiste en recordarse a tiempo”— cierra la historia con la claridad de un epitafio perfecto, donde la sabiduría llega, pero ya no alcanza.
Un relato digno de los mejores estilistas del desencanto —Borges, Bioy, Yourcenar—: sobrio, lúcido y de una tristeza luminosa que persiste, como un eco, mucho después de terminar la lectura.
SALUDOS
30 de octubre de 2025 a las 10:32
JUSTO ALDÚ dijo:
Una pieza magistral, de hondura melancólica y refinada belleza. El relato de Don Juan es una elegía silenciosa al miedo de vivir, al modo en que la lucidez puede volverse cárcel cuando se teme al temblor del sentimiento. Cada línea está tejida con una prosa contenida y elegante, donde lo cotidiano adquiere un brillo metafísico: los cafés, los libros, la lluvia… todo se vuelve símbolo del hombre que elige la idea antes que el abrazo.
El final, sereno y devastador, no es una muerte trágica sino una rendición poética ante la vida que se negó a tiempo. El río no lo devora: lo absuelve. Isabel deja de ser mujer para volverse palabra, destino, espejo. Y esa última frase —“Vivir consiste en recordarse a tiempo”— cierra la historia con la claridad de un epitafio perfecto, donde la sabiduría llega, pero ya no alcanza.
Un relato digno de los mejores estilistas del desencanto —Borges, Bioy, Yourcenar—: sobrio, lúcido y de una tristeza luminosa que persiste, como un eco, mucho después de terminar la lectura.
SALUDOS
30 de octubre de 2025 a las 10:32
Don Juan se olvidó de vivir
Lualpri dijo:
Estimada amiga Lourdes...
Simplemente, gracias por compartir tus palabras.
Ten un maravilloso día!
30 de octubre de 2025 a las 09:41
Lualpri dijo:
Estimada amiga Lourdes...
Simplemente, gracias por compartir tus palabras.
Ten un maravilloso día!
30 de octubre de 2025 a las 09:41
Metafísica del tacto
Jesús Ángel. dijo:
Interesante reflexión sobre la pérdida y ausencia de un amante, donde el hablante se enfrenta al vacío y el deseo imposible.
Aquí mis aplausos.
30 de octubre de 2025 a las 04:10
Jesús Ángel. dijo:
Interesante reflexión sobre la pérdida y ausencia de un amante, donde el hablante se enfrenta al vacío y el deseo imposible.
Aquí mis aplausos.
30 de octubre de 2025 a las 04:10
Metafísica del tacto
alicia perez hernandez dijo:
Y aquella forma tuya de poseerme,
no como acto carnal, sino como escritura:
inscribías llamas sobre la página abierta de mi cuerpo,
y allí dejabas cenizas que, aún hoy,
arden como brasas entre mis entrañas.
.....
Sensoriales y místicos versos en un acto de amor mas espiritual que carnal y sin embargo había fuego en esa hermosa relación que el fuego se extendía. Abrazos eternos mi hermosa LOURDES , Cariños mi hermosa amiga
29 de octubre de 2025 a las 23:53
alicia perez hernandez dijo:
Y aquella forma tuya de poseerme,
no como acto carnal, sino como escritura:
inscribías llamas sobre la página abierta de mi cuerpo,
y allí dejabas cenizas que, aún hoy,
arden como brasas entre mis entrañas.
.....
Sensoriales y místicos versos en un acto de amor mas espiritual que carnal y sin embargo había fuego en esa hermosa relación que el fuego se extendía. Abrazos eternos mi hermosa LOURDES , Cariños mi hermosa amiga
29 de octubre de 2025 a las 23:53
Metafísica del tacto
JUSTO ALDÚ dijo:
Este poema es de una belleza desbordante y madura, donde la sensualidad y la espiritualidad se funden en un mismo fuego. En verso libre, con un lenguaje exquisito y místico, la voz poética trasciende lo erótico para convertir la unión de los cuerpos en un acto casi sagrado, una liturgia donde el deseo se vuelve revelación. Las imágenes —“cartógrafas insaciables de mi anatomía”, “una liturgia de la carne”, “inscribías llamas sobre la página abierta de mi cuerpo”— son de una fuerza simbólica admirable, conjugando pasión, arte y trascendencia.
El poema logra conmover sin caer en lo explícito, sosteniendo su intensidad en la evocación y el ritmo interior de la emoción. Es una elegía al amor que fue, un diálogo con la ausencia y un canto a la memoria del cuerpo como territorio del alma. Su cierre, con la idea del amor como “forma más pura de lo sagrado”, corona la pieza con hondura y nobleza poética.
Me gustó muchísimo.
29 de octubre de 2025 a las 20:03
JUSTO ALDÚ dijo:
Este poema es de una belleza desbordante y madura, donde la sensualidad y la espiritualidad se funden en un mismo fuego. En verso libre, con un lenguaje exquisito y místico, la voz poética trasciende lo erótico para convertir la unión de los cuerpos en un acto casi sagrado, una liturgia donde el deseo se vuelve revelación. Las imágenes —“cartógrafas insaciables de mi anatomía”, “una liturgia de la carne”, “inscribías llamas sobre la página abierta de mi cuerpo”— son de una fuerza simbólica admirable, conjugando pasión, arte y trascendencia.
El poema logra conmover sin caer en lo explícito, sosteniendo su intensidad en la evocación y el ritmo interior de la emoción. Es una elegía al amor que fue, un diálogo con la ausencia y un canto a la memoria del cuerpo como territorio del alma. Su cierre, con la idea del amor como “forma más pura de lo sagrado”, corona la pieza con hondura y nobleza poética.
Me gustó muchísimo.
29 de octubre de 2025 a las 20:03
Metafísica del tacto
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, amiga Lourdes, por este bello poema impregnado de gran contenido romántico y metafísico en el que el sentimiento, deseo y la pasión se entrelazan ante la posible disolución de la presencia amada, y que nos lleva a una reflexión que se centra en la profunda melancolía que suscita la ausencia. Así, se evocan los recuerdos sensoriales de los besos, los contactos físicos y las caricias, que, como destellos fugaces, avivaban la pasión. Asimismo, las manos, como cartógrafas del cuerpo, y los momentos de intimidad, objeto de veneración, se erigen como elementos narrativos de una historia que se despliega en el tiempo. Por otra parte, la silueta en la penumbra, la luz filtrada y la entrega total se manifiestan como una liturgia de la carne. En tal sentido, los dedos y la boca, como letanías y epifanías, evocan un silencio donde reside lo eterno. En esta línea, la posesión, interpretada como una escritura, deja huellas indelebles. Por ende, durante el estado de vigilia, la ausencia se manifiesta en la cadencia del reloj y la almohada. De la misma forma, la añoranza se asemeja a un fenómeno inmaterial, un abrazo a la sombra, una vigilia con los ojos abiertos. Así las cosas, en la persona amada se aprendió que «el cuerpo es umbral y el amor, la forma más pura de lo sagrado».
Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
29 de octubre de 2025 a las 18:49
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, amiga Lourdes, por este bello poema impregnado de gran contenido romántico y metafísico en el que el sentimiento, deseo y la pasión se entrelazan ante la posible disolución de la presencia amada, y que nos lleva a una reflexión que se centra en la profunda melancolía que suscita la ausencia. Así, se evocan los recuerdos sensoriales de los besos, los contactos físicos y las caricias, que, como destellos fugaces, avivaban la pasión. Asimismo, las manos, como cartógrafas del cuerpo, y los momentos de intimidad, objeto de veneración, se erigen como elementos narrativos de una historia que se despliega en el tiempo. Por otra parte, la silueta en la penumbra, la luz filtrada y la entrega total se manifiestan como una liturgia de la carne. En tal sentido, los dedos y la boca, como letanías y epifanías, evocan un silencio donde reside lo eterno. En esta línea, la posesión, interpretada como una escritura, deja huellas indelebles. Por ende, durante el estado de vigilia, la ausencia se manifiesta en la cadencia del reloj y la almohada. De la misma forma, la añoranza se asemeja a un fenómeno inmaterial, un abrazo a la sombra, una vigilia con los ojos abiertos. Así las cosas, en la persona amada se aprendió que «el cuerpo es umbral y el amor, la forma más pura de lo sagrado».
Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
29 de octubre de 2025 a las 18:49
Metafísica del tacto
JAVIER SOLIS dijo:
Y aquella forma tuya de poseerme,
no como acto carnal, sino como escritura:
inscribías llamas sobre la página abierta de mi cuerpo,
y allí dejabas cenizas que, aún hoy,
arden como brasas entre mis entrañas.
Un poema lleno de misterios y sensualidad profunda
versos que hablan de un amor inmaterial pero entregado
un amor intrínseco pero real.
Preciosos versos mi adorada amiga, escribes con el alma
y le hablas al corazón,
Con infinito cariño
JAVIER
29 de octubre de 2025 a las 15:47
JAVIER SOLIS dijo:
Y aquella forma tuya de poseerme,
no como acto carnal, sino como escritura:
inscribías llamas sobre la página abierta de mi cuerpo,
y allí dejabas cenizas que, aún hoy,
arden como brasas entre mis entrañas.
Un poema lleno de misterios y sensualidad profunda
versos que hablan de un amor inmaterial pero entregado
un amor intrínseco pero real.
Preciosos versos mi adorada amiga, escribes con el alma
y le hablas al corazón,
Con infinito cariño
JAVIER
29 de octubre de 2025 a las 15:47
Atlas de lo invisible
Mª Pilar Luna Calvo dijo:
Me gusta la profundidad de tus poemas, todos tenemos varios rostros, no somos uniformes, un abrazo.
29 de octubre de 2025 a las 14:50
Mª Pilar Luna Calvo dijo:
Me gusta la profundidad de tus poemas, todos tenemos varios rostros, no somos uniformes, un abrazo.
29 de octubre de 2025 a las 14:50
Metafísica del tacto
Nelaery dijo:
Melancolía se nota en tus letras, Lourdes.
Incertidumbre al pensar en la ausencia de alguien importante en las vidas.
Muchas gracias por compartirlo, Lourdes.
Un abrazo..
29 de octubre de 2025 a las 14:20
Nelaery dijo:
Melancolía se nota en tus letras, Lourdes.
Incertidumbre al pensar en la ausencia de alguien importante en las vidas.
Muchas gracias por compartirlo, Lourdes.
Un abrazo..
29 de octubre de 2025 a las 14:20
Metafísica del tacto
MISHA lg dijo:
La aucencia ia eslabón entre lo real y lo irreal
son bellas letras
gracias por compartir poetisa
Será como besar un espejismo,
como abrazar la sombra del sol,
como dormir con los ojos abiertos,
invocando que tu voz regrese,
una última vez, a desnudarme el alma.
Porque en ti aprendí que el cuerpo no es límite,
sino umbral:
y que el amor, cuando arde sin nombre,
es la forma más pura de lo sagrado.
besos besos
MISHA
lg
29 de octubre de 2025 a las 13:50
MISHA lg dijo:
La aucencia ia eslabón entre lo real y lo irreal
son bellas letras
gracias por compartir poetisa
Será como besar un espejismo,
como abrazar la sombra del sol,
como dormir con los ojos abiertos,
invocando que tu voz regrese,
una última vez, a desnudarme el alma.
Porque en ti aprendí que el cuerpo no es límite,
sino umbral:
y que el amor, cuando arde sin nombre,
es la forma más pura de lo sagrado.
besos besos
MISHA
lg
29 de octubre de 2025 a las 13:50
Metafísica del tacto
Salvador Santoyo Sánchez dijo:
Es un mistico versar, que todo ser,
que anhela sentirse amado,
va imaginando que será de sus deseos carnales,
cuando esas manos y ese cuerpo se conviertan
en sombra intangible.
Hermoso poema.
Saludos poetisa Lourdes Tarrats
29 de octubre de 2025 a las 13:35
Salvador Santoyo Sánchez dijo:
Es un mistico versar, que todo ser,
que anhela sentirse amado,
va imaginando que será de sus deseos carnales,
cuando esas manos y ese cuerpo se conviertan
en sombra intangible.
Hermoso poema.
Saludos poetisa Lourdes Tarrats
29 de octubre de 2025 a las 13:35
Metafísica del tacto
Lualpri dijo:
Muy bonitas letras, estimada amiga poeta.
Gracias por compartirlas.
29 de octubre de 2025 a las 13:00
Lualpri dijo:
Muy bonitas letras, estimada amiga poeta.
Gracias por compartirlas.
29 de octubre de 2025 a las 13:00
Metafísica del tacto
Marcio Gonzalez dijo:
Cuando la palabra enciende la imaginación, y ella se hace expresión única de ese camino creado, es el momento que lo artístico ocurre. Hermoso y bellamente descriptivo texto. Felicitaciones!
29 de octubre de 2025 a las 10:17
Marcio Gonzalez dijo:
Cuando la palabra enciende la imaginación, y ella se hace expresión única de ese camino creado, es el momento que lo artístico ocurre. Hermoso y bellamente descriptivo texto. Felicitaciones!
29 de octubre de 2025 a las 10:17
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