«Ruido de ángeles», de Julio González Alonso – Ediciones Vitruvio

Uno de los poetas leoneses con más capacidad para emocionarnos y para llevarnos de la mano por la singularidad de la vida es Julio González Alonso. Un autor que este 2020 ha cumplido 70 años y que ha querido conmemorar esa fecha de una forma muy especial. ¿Cómo? Publicando un libro que no nos deja indiferentes, que nos remueve por dentro, que nos hace reflexionar y que consigue despertar nuestros sentimientos. Nos estamos refiriendo a Ruido de Ángeles.

La vida y la muerte son los dos grandes pilares de este poemario tan especial que recientemente ha publicado el citado escritor, quien tiene en su poder importantes galardones como el II Premio Nacional de Poesía Treciembre. Y es que en el septuagenario aniversario de su nacimiento ha querido realizar una profunda reflexión sobre su existencia hasta el momento. Una reflexión en la que nos lleva de la mano con un mimo impecable y sentido.

En este punto de su carrera profesional ha considerado que era el momento de, más que nunca, abrirse interiormente. Sí, de mostrar qué siente, qué piensa, cómo afronta la vida, las experiencias que le han marcado, los pequeños placeres del día a día, sus principios, las figuras públicas que le merecen reconocimiento…

Todo eso y mucho más es Ruido de ángeles, que se divide en cuatro partes perfectamente delimitadas:

De los justos

La injusticia, la crueldad del ser humano y el sufrimiento son abordadas en esta primera parte del poemario. Es la manera que tiene Julio González Alonso de mostrarnos que, tanto en el pasado como en el presente, el hombre comete fechorías contra sus iguales. Y esas las realiza usando la religión como excusa, recurriendo a la violencia o buscando conseguir el poder.

De esta manera, hace protagonistas a los conflictos existentes en Oriente Medio o incluso a Ruqia Hassan, una activista de 30 años que perdió la vida por informar en redes sociales de la situación que se vivía en Raqqa debido a los yihadistas.

Esta parte del poemario es dura y no nos deja indiferentes, pero también destila verdad y realidad. Nos hace reflexionar sobre el lado más despótico del ser humano.

«Los hombres se embarcaron en la nave de los locos. Perdida
la racionalidad,
olvidado el amor».

La vida me mira

Y llegamos a la segunda parte de este trabajo de Julio González Alonso. En ella respiramos profundamente y aprendemos a descubrir el lado más hermoso de la vida. Aprendemos a valorar lo que tenemos, a desarrollar nuestra paciencia, a disfrutar de la calma y la paz, a gozar de la Naturaleza…

No obstante, es innegable que de su mano también nos sorprendemos, nos cuestionamos nuestro presente e incluso abordamos la magia y el desconcierto, al mismo tiempo, del día a día. Todo ello sin perder de vista todas las caras que nos ofrece la vida, incluido el sentimiento más hermoso: el amor.

«La vida me mira y me enamora su paso».

Compromisos

Memoria, Apocalipsis, Nacimiento o Para la vida son algunos de los títulos de los poemas que dan forma a esta tercera parte del libro. Y esos títulos vienen a reflejar a la perfección en qué consiste esa. Y es que la misma la ha creado González Alonso para mostrar sus reflexiones sobre el paso del tiempo y para hacernos pensar también acerca del mismo.

Unas reflexiones que, a veces, son cálidas y amigables y otras crueles y realistas. Pero así es la vida y el paso del tiempo…pura dicotomía.

«¿Qué es lo contrario a morir?
¡Vivir!Y vivir, ¿qué es su esencia?¡Conciencia!»

Las otras inocencias

Para cerrar el poemario, Julio recoge en su cuarta parte un conjunto de versos que vienen a abordar la dualidad vida y muerte con un enorme sentimiento. Es quizás aquí cuando más muestra su faceta íntima, cuando más emociona consiguiendo tocarnos el alma y cuando nos consigue dar una gran lección: el paso del tiempo es imposible detenerlo, nuestra existencia es pura vida, pero también llegará a un final. No obstante, hasta que ese momento se produzca, reflexionemos, actuemos con conciencia y, sobre todo, gocemos de los ‘ángeles’ que tenemos y hemos tenido así como de las cosas cotidianas (nuestra tierra, nuestra gente, nuestro día a día…).

Esta es la reflexión que nos regala González Alonso con su última obra: Hay que vivir, sentir, emocionarse y, sobre todo, amar.

«Deja, ángel mío, que la noche pase;
del día dame el sol en la mañana,
dame para el amor cárcel de besos,
para mi libertad dame tus alas».

RUIDO DE ÁNGELES
Julio González Alonso
Ediciones Vitruvio
978-84-121952-3-1
111 páginas
15 euros

Comentarios1

  • Julio Gonzalez Alonso

    Gracias, María, por el artículo y por formar parte de este libro con tu prólogo. Un abrazo y salud.

    • María Merino

      Muchas gracias a ti, por tu generosidad conmigo y, por supuesto, por esta hermosa obra. Un abrazo y mucha salud!



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