Leopoldo Brizuela intenta recuperar su vida cotidiana

Los días van pasando y la ciudad de La Plata busca, poco a poco, volver a la normalidad. La capital de la Provincia de Buenos Aires, por supuesto, nunca será la misma: quedarán en su memoria más de cincuenta muertos y pérdidas materiales millonarias debido a las consecuencias de la inundación.

Leopoldo BrizuelaEn Poemas del Alma contábamos, días atrás, la historia del reconocido escritor Leopoldo Brizuela. Un hombre que no tuvo que lamentar víctimas fatales entre sus familiares y amigos, pero que sufrió varios daños en su casa e incluso perdió buena parte de su biblioteca.

A ocho días de la tormenta, Brizuela resalta que todavía sigue “muy golpeado” por lo ocurrido. La casa que comparte con su madre (la mujer vive en la planta baja y el escritor, en el piso superior) llegó a tener un metro de agua en su interior, siendo la primera vez que se inunda. Por eso el autor de “Inglaterra. Una fábula” afirma que lo sucedido fue “una catástrofe que nunca hubiéramos imaginado posible”, recoge RioNegro.com.ar.

Brizuela explica que, cuando el agua comenzó a ingresar en la vivienda, tomó la decisión de cortar el suministro de energía eléctrica, hacer subir a su madre a la planta superior y “esperar” en ese lugar a que pase lo peor.

El novelista sostuvo que “todavía” no pudo volver a escribir, ya que aún queda “mucho por hacer”. De todas maneras, manifestó su intención de volver a la rutina apenas sea posible y de continuar con la novela que había empezado a desarrollar.

Muchos vecinos de La Plata tendrán que atravesar un doloroso duelo; otros tantos, deberán analizar cómo volver a empezar desde cero después de haber perdido todo. Brizuela, con un impacto menor, al menos contará con la literatura para seguir adelante.

Links relacionados:

http://www.matavilela.com/2013/03/leopoldo-brizuela-si-estan-ahi-afuera.html

http://erickaguirre.blogspot.com/2012/12/una-misma-noche-de-leopoldo-brizuela.html



Debes estar registrad@ para poder comentar. Inicia sesión o Regístrate.