«Todo cuanto es verdad», de Diego Medina Poveda —Rialp Ediciones—

Reseña del poemario «Todo cuanto es verdad» de Diego Medina Poveda. Accésit del Adonáis de Poesía 2019. Publicado por Ediciones Rialp.

Hay poemas que echan raíces en el silencio y crecen en forma de voz-grito hacia los otros. Otros poemas se construyen desde la mirada colectiva para atravesar todas las venas del sistema y llegar al individuo. Y hay otros poemas que nacen de un intercambio fluido entre el yo y los otros. Creo que en esta tercer categoría se ubica la poesía de Diego Medina Poveda. Su último libro, «Todo cuanto es verdad» (Ediciones Rialp) echa raíces en ese espacio de intersección entre la experiencia intima y la social. Un libro que interroga lo que sabemos y trata de dar vuelta los sentidos para encontrar luz. No dejes de leerlo.
 

Lo que nos ata a la superficie

«Todo cuanto es verdad» comienza con una cita de Séneca que dice que las mejores cosas son patrimonio común. Impecable forma de introducirnos al tema del poemario. Lo que creemos, aquello por lo que luchamos, lo que nos acerca es evidentemente el eje central de la mayoría de los poemas. Diego Medina Poveda usa interesantes imágenes para referirse a los movimientos exteriores e interiores, a lo íntimo operando cambios en lo colectivo y, asimismo, a la metamorfosis interior impulsada por los movimientos exteriores. Y utiliza para ello la mudanza como metáfora de esos cambios espirituales que tienen lugar en nuestro interior con el paso de los años y las estaciones; símbolo ilustrativo que le sirve como hilo conductor para ofrecernos un libro que es sumamente abarcativo en su forma y contenido.

Todo comienza con una mudanza. La casa vacía. Los muebles que deben armarse. La vida que debe comenzar en un suelo distinto. Y el ánimo que sube y baja según los descubrimientos. Estos son los elementos que van marcando el ritmo de todo el libro y que nos inducen a un pensamiento cada vez más profundo y versátil. Porque Medina Poveda no se queda en el acto de cambiar de lugar sino que trabaja sobre una serie de temas como la pérdida, la añoranza y la incertidumbre, desde la perspectiva vital y también desde la literaria.

A la vez que se nos van descubriendo las experiencias de quien debe adaptarse a un nuevo hueco y desentramar los hilos de la extrañeza para apropiarse del entorno, se nos invita a reflexionar sobre las muchas cosas que se mueven en nuestra vida, y se nos recuerda la importancia de estar despiertos para comprender de qué forma se ilumina el camino. Es un libro-invitación a dar prioridad en nuestra vida a las cosas importantes y a discernir qué cosas no entran en esta categoría. Quizá uno de los grandes desafíos de este tiempo, una de las grandes tareas de esta época de reajuste íntimo y social.

El lenguaje como puerto

Diego Medina Poveda da especialmente en este libro importancia al lenguaje y sus matices. Y digo especialmente porque, si bien en sus libros anteriores –y podríamos tomar de ejemplo «Mar de Iroise»— ya aparecían algunos de los temas principales de este nuevo libro, como el tema de la extranjería, en éste parece haber una madurez mayor, un cuidado de la forma y las palabras más exquisito. Como si el camino transcurrido condujera a este puerto fascinante que es el lenguaje, donde todo lo aprendido cobra sentido, y a su vez, donde todo lo conocido debe ser puesto a prueba y reconducido desde la experiencia y la crítica.

En ese sentido, también me gustaría señalar que hay una revisión de lecturas, que no sólo se ve a través de las citas que acompañan el libro, como la de Seneca que mencioné al principio, sino también a lo largo de ciertos poemas que apuntan u ofrecen guiños a la poética de otros autores. Y en ese aspecto no quiero dejarme fuera un comentario sobre el recuerdo que aparece y que refiere al poema «La ciudad», de Cavafis. Es exquisita la forma en la que Medina va dibujando la forma en la que una lectura que fue chispa en un tiempo de inocencia, se convierte en cimiento, solidez de un lenguaje y un entendimiento del mundo en la madurez. Un poema en el que cabe una reflexión en torno a la forma en la que se transforma (y otra vez la mudanza) nuestra manera de leer o de mirar el mundo.

Si volvemos al movimiento, a la transformación, podemos pensar al leer este libro en los caminos lectores que abren zanja y mirada. Bifurcaciones que van creando una especie de bagaje interior que hace las veces de abono y lluvia para el asentamiento de las ideas, los sentimientos y que colabora con claridad en la percepción del mundo.

Y cabe aquí otra cosa que me ha resultado sumamente interesante del libro. Todo ocurre en casa. Y sin embargo, hay un viaje exquisito, que roza los confines del abismo y nos lleva a sentir y pensar en cosas que están más allá de los límites materiales de nuestras paredes. Sobre la posibilidad de moverse estando quieto, Medina nos ofrece versos contundentes. Y creo que ésta es una idea que sin duda no viene nada mal pensar en estos tiempos raros.

La poesía del que va al encuentro del otro

En la poesía de Diego Medina Poveda hay también una clarísima reflexión sobre el ruido mortal de la vida y la importancia de realizar ciertos cambios en nuestra forma de mirar e interactuar con el mundo, para que aquello en lo que creemos no sólo parezca cierto sino que se transforme en algo verdadero. Y arribamos aquí a la manera en la que el concepto de verdad se va conformando en la voz poética y su gran necesidad de trasfondo lector.

Y abro un mínimo paréntesis para señalar que este es otro rasgo de la poesía de Medina que me encanta: su increíble habilidad e inteligencia a la hora de leer a otros y de aprovechar las voces de la tradición a su favor, para jugar con forma y significado con terrible lucidez. Y vuelvo a lo que estaba diciendo, que es el eje fundamental del libro: la verdad. La verdad, que es búsqueda interior en este poemario. La verdad, que sólo aflora con el paso del tiempo, y que permite ver de pronto el bosque, como en el poema de Cavafis.

«Todo cuanto es verdad» es también un alegato a la cordura, a la búsqueda interior y una invitación a la rebeldía frente a las imposiciones sociales. El poeta nos ofrece una mirada viva que no se duerme frente al dictador, que reflexiona en torno a algunas de las injusticias sociales de nuestro tiempo. Que se resiste a aceptar que «casa» sea un privilegio controlado desde un atril económico y libertad, un derecho que cada vez exijamos menos.

Estamos ante un libro interesantísimo desde el punto de vista reflexivo, exquisito desde lo formal (a mitad de camino entre tradición e innovación) y que podría ser una lectura fabulosa para avivar nuestro fuego e invitarnos a recuperar la reflexión en estos tiempos de mudanza interior. Un libro que nace desde la intimidad del yo y va al encuentro de los otros. ¡No dejes de leerlo!

 
 
TODO CUANTO ES VERDAD
Diego Medina Poveda
Ediciones Rialp
Poesía Adonáis
978-84-321-5234-4
60 páginas
Papel: 10,00 €
Digital: 5,99 €



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