Salman Rushdie y el victimismo

Salman Rushdie y el victimismo

La necesidad de culpar a otros de aquello que nos ocurre se conoce como victimismo y lo padecemos todos (o casi todos) en mayor o menor medida. En los últimos años esta necesidad se ha vuelto una realidad social, al punto de que muchos grupos se rebelan contra otros exigiendo respuesta en torno a sus propios males. A veces estas exigencias son fundamentadas; pero en otros casos, es un recurso que sirve para vaciar la culpa propia sobre otro grupo: si la responsabilidad de lo que nos pasa es de otros, entonces serán otros los que deban solucionarla. La violencia en el mundo también se alimenta de este modo, culpando a determinados grupos del malestar generalizado y promoviendo el odio contra las personas que forman parte de dichos grupos. Este es uno de los temas sobre los que habló Salman Rushdie en su reciente visita a México.

Salman Rushdie habla sobre el odio

El escritor Salman Rushdie sabe lo que ese odio puede producir, por eso creo que nadie mejor como él para explicar esta tremenda concentración de ira que se propaga de países a países sin que, aparentemente, podamos hacer nada por evitarlo.

En el Hay Festival de México, Rushdie habló sobre su nuevo libro, sobre la situación en Oriente y sobre la decadencia de nuestra época. Junto a otros autores como Sergio González Rodríguez, Álvaro Enrigue, Rosa Beltrán y Margo Glantz ofreció su interesante punto de vista en torno a estos tiempos revueltos donde la victimización y la culpabilización es un hecho irrefutable.

En diversas ocasiones Rushdie fue amenazado por escribir lo que escribe y pensar lo que piensa; vivir con miedo no es algo que esté en sus genes por lo visto y no hay nada que parezca calmarlo o hacerlo desistir en su deseo de poner en palabras lo que cree.

Salman Rushdie y el victimismo

La diferencia entre Al Qaeda y el actual Estado Islámico es la organización de estos últimos. Aquel era un grupo reducido que debía esconderse, viviendo en pisos francos y temiendo ser encontrados en cualquier momento; ahora hay un ejercito organizado que recibe subsidios financieros (del mundo del petróleo) que no se sabe bien de dónde viene. Sí, podemos especular, pero a ciencia cierta no se sabe de dónde viene ese capital financiero. En palabras de Rushdie, la gran diferencia es que el fanatismo antes era algo raro y subterfugio, ahora es un ejército.

Rushdie sin pelos en la lengua alaba la idea embrionaria de la Primavera Árabe pero asegura que este movimiento fue secuestrado. Los movimientos masivos a veces surgen como algo genuino pero tarde o temprano se contaminan y van deteriorándose por los intereses que aparecen sobre el tablero y se comen las fichas.

Salman Rushdie y el victimismo

Volver a las raíces

Lo último en lo que ha trabajado Salman Rushdie es una colección de cuentos fantásticos de tradición oriental. Algo que puede salirse un poco de la orma a la que lo vemos acostumbrado. La vida intensa a la que lo han condenado, huyendo de su tierra no ha conseguido romper su conexión con las raíces absorbidas en la primera infancia y este libro es la prueba de ello.

Este interés por la fantasía por la tradición cuentística puede estar vinculada con ese deseo que todos tenemos de vivir cerca de aquello que nos acunó, de nuestros primeros recuerdos. Rushdie expresó que seguimos volviendo a aquello que no llegamos a comprender. Y es justamente esa incomprensión lo que vuelve a ese objeto en una especie de obsesión de la que no podemos desprendernos.

Salman Rushdie y el victimismo

Comentarios1

  • Rapsodico

    Estoy totalmente de acuerdo con la visión del victimismo que aquí se expone. Sin ir más lejos, el principal problema que tiene España con los nacionalismos es su victimismo. Buscar los culpables de nuestros pesares es un deporte nacional.
    En cuanto a Salman Rushdie me parece un fantástico escritor y valiente como pocos.
    Un abrazo, amiga Tes.

    • Tes Nehuén

      ¡Gracias por tu comentario! Supongo que es un problema humano; lo ponemos en práctica la mayoría de las veces, desde los sucesos más ínfimos hasta los más complejos pueden ser justificados culpabilizando a los otros. Algo en lo que trabajar mucho, supongo. Y sí, Rushdie es fabuloso. 🙂
      Un abrazo, Rapsódico



    Debes estar registrad@ para poder comentar. Inicia sesión o Regístrate.