Recital de poesía de Tarragona, ahora en la web

Teresa Domingo CatalàA raíz de los comentarios recibidos en el anuncio del recital de poesía en Tarragona el pasado 3 de septiembre, donde mucha gente quería ir pero no podía por razones de desplazamiento, a continuación se presenta la versión online del recital de poesía de Teresa Domingo Català.

MADRUGADA

Regresa la madrugada, callada y tímida,
y lentamente llama a los tonos del negro
con un gesto brusco por caricia.

Regresa la ausencia más dura y más firme.
la hora de la muerte y del nacimiento,
la hora de la vigilia y del silencio.

Regresa tras el clamor de la noche,
tras su desenfreno, tras su insolencia,
con su desvelo de diosa insomne.

No hay canto, no hay tacto entre sus muslos secos,
en sus campos áridos sin el menor reflejo.

No hay espejo en su oscuridad medida,
es quien es sin el menor recelo.

Y la miro, la veo en su negro bello,
en su desierto de motivos, en su fluir eterno,
pues cuando llegue la nada quedará su negro.

Y me miro, me veo en mi negro intenso,
desnudo de matices, despojado de su seno,
y soy quien soy, mujer en iris negros.

(De Iris de Sombras)

Este poema es una declaración de identidad, el yo poético se identifica con la noche y el silencio. Como lectora, me llama la atención la ausencia de la sexualidad, quizá incluso la negación de la misma, como si la sexualidad o el deseo sexual fuera una amenaza contra la identidad.

LOS CAIMANES

El día es el eclipse de la noche.

Como un sarcófago
que se abre para recoger a un muerto,
respira la mañana antropomorfa.

Como un luto, reviven las ventiscas
insoladas, sollozan los escombros,
se atreven a llorar los papagayos.

En la tierra baldía se desnuda
el pavor, la terrible calavera
disfrazada de sol, un azar puro.

Qué comen los caimanes, qué luz comen
para poder dormir cuando amanece.

Aletargados, piensan en el aire,
conjuran, para eliminar el día,
con el sueño avivado por la pústula.

Caerán los jazmines en sus bocas
como nudos y pergaminos tristes
que sólo flor darán en sus estómagos.

(De La nieve, los ángeles)

Este poema me lo tradujeron al portugués los amigos de la web de Incomunidade, dentro del poemario La nieve, los ángeles, dedicado a la noche.

El día se identifica con la realidad – que da pavor – y los caimanes comen luz – devoran el día – y en ellos anidan las flores. Quisieran poder eliminar el día pero eso está fuera de su alcance, así, se limitan a dormir.

De rojo, la noche amanece
con su pijama crepuscular,
y se lava en el espejo
de una mantis desposada.

Acuérdate, noche,
de tu virginidad,
de los ramos de azahar
volcados en tu vientre,

ahora, que seduces a tu amante,
recuerda que la carne amada
no se separa de la sangre.

(De La primera piel)

La primera piel es un poemario inédito tanto en libro como en Internet. Hay una parte del poemario que también habla de la noche. Y aparece la noche relacionada con el tema de la sexualidad. Este libro fue escrito en un período de crisis, en el cual los poemas fluían de una manera sorprendente. Escribí el poemario entero en unas dos semanas.

Principales me parecen los dos últimos versos que pueden tener una variedad de lecturas. Como lectora de mi propio poema pienso que esa carne que no se separa de la sangre puede ser el yo integrado como si la sexualidad dejara de ser esa amenaza que destacaba en el primer poema.

Confiesa demiurgo,
¿son tuyas las varices de las rosas?,
¿tuyo el tufo de los cuerpos?

¿Es la muerte un eslabón que huye
buscando las cenizas?

¿Es el mar un comienzo,
y tu barca, infranqueable?

El temblor de la nada
acusó el movimiento de los ríos,
y de los ríos nacieron los océanos
que reflejaron una luna inmóvil,
cegada por la luz.

La nada quiere retornar a sus valles de silencio,
quiere reducir la voz de lo viviente a su mismo ser.

La nada es el mal que la construye.

(De Rapto de Sangre)

Rapto de sangre es también un libro inédito, tanto en papel como en la red. Este poema es una reflexión sobre eterno tema del bien y el mal. ¿Creó el bien al mal? ¿Existe el mundo espiritual? A estas primeras preguntas de las tres primeras estrofas respondo en el mismo poema, en la cuarta estrofa: No, el bien no creó el mal, el mal estaba ahí. El mal es la nada. El amor creó el amor y el amor creó la vida, por eso la sexualidad es una experiencia sagrada. El mal es la nada y se alimenta de la destrucción y es el mal quien construye la nada. En sueños he visto el mundo espiritual y sé que el bien y el mal existen como entidades espirituales que se reflejan en el mundo físico, material.

Calcinada la tierra y el regreso,
retornan la espesura y el dolor,
el pétalo quemado de la flor,
la negra dentellada del exceso.

La negra dentellada del exceso,
el pétalo quemado de la flor,
retornan la espesura y el dolor,
calcinada la tierra y el regreso.

El regreso a la tierra calcinada,
el dolor que retorna a la espesura,
el exceso y su negra dentellada.

Retornando el dolor a la espesura,
de las flores, el pétalo quemado
que la flor del dolor ha calcinado.

(De Las flores)

Este soneto, como habrán adivinado l@s lector@s de Juan Eduardo Cirlot es un juego basado en las permutaciones, que él inventó en Bronwyn Permutaciones. Consiste en repetir los versos cambiando su orden. En los tercetos, como podéis leer, no he repetido los versos pero sí jugado con las mismas palabras, para no alejarme del propósito inicial. En cuanto al contenido, el poemario Las flores es una ofrenda poética a la enfermedad y la muerte de mi padre y el duelo posterior. Y este poema en especial es la expresión de ese dolor.

ESCRITORA

Inventamos la lengua de la aurora
al amanecer juntos la mañana
y oler en nuestras manos la mediana
luz lunar que la madrugada llora.

Ya no seré Ifigenia ni Dïana,
movida por tus labios a escritora,
a babel de trineos que labora
la misma escarcha que la escarcha emana.

Desnudos nuestros cuerpos como flores,
sólo envueltos por gotas de rocío
en ofrenda al prodigio de la albada.

Acontece en la piel esa alborada
que nace poco a poco, como un río,
del que nosotros somos pobladores.

(De Un amor que palpita solitario)

Es uno de los pocos sonetos rimados del poemario. Aquí, la visión y vivencia de la sexualidadm carece de tintes dolorosos, es una vivencia tranquila, pasa la noche y llega la mañana, y la mañana, esa realidad que era temible se convierte en un prodigio, y el río es un pequeño milagro que vivimos sin trastornos, vivimos la vida como flores en la plenitud de su belleza.

BEBIDA POR TUS LABIOS

Qué hay en la piel, qué caricia esconde
el anhelo del beso.

Busca quizá el roce del ajenjo
para llegar al refugio de la noche.

Busca quizá los velos de la luna.

Serán tus ojos ríos destilados
que desnuden mi temor a la inocencia.

Como un vaso de absenta,
bebida por tus labios.

(De Majar las Rosas)

Aquí el deseo, el anhelo, también es tranquilo. Hay un reconocimiento del temor que conlleva toda entrega – por eso el yo poético busca un refugio – ya es la mirada del otro la que se convierte en salvadora, en propiciadora de esa entrega que se da en el verso final.

Las libélulas se ahogan en el cieno,
arrastran sus pequeñas alas sin pedir
la libertad,
e imploran solamente un elixir
que les permita
morir matando.

No encuentran alquimista ni en Faluya,
en Gaza tampoco encuentran su destino.

Las libélulas amaron el color de la existencia
hasta que tuvieron conocimiento del mal.

Entonces descubrieron el musgo en los cristales
y después,
enloquecieron.

(De Compasión en el tiempo de los locos)

La primera estrofa refleja una cierta oscuridad. Las libélulas están esclavizadas, no vuelan, arrastran sus alas y ese sufrimiento las lleva a anhelar la muerte.

Faluya y Gaza: ¡Por qué? Por la guerra. Porque todo conflicto de identidad es una guerra, ya sea declarada o soterrada.

EN UN FUTURO

Moriré sin rencor ni enojo
hacia los días grises,
hacia los cielos grises,
hacia los niños grises.

Gris fue el alzamiento de mi infancia,
un grito último, una derrota,
la presa que se esconde en una trampa,
maldita presa que se hinca a trompicones
y que asalta todas las mercedes
y solloza por la amplitud de un día
en que sin querer fue domesticada.

(De El gravitar del agua)

Este poema se refiere al conflicto de identidad al que antes me he referido.

Dime luna, si yo dejé de amarte,
si olvidé alguna vez tus peticiones,
con arcilla elevé mis oraciones
por aquel que tenía que entregarte.

En febrero florece la mimosa
y mi luna se queda congelada
por el frío que tuerce la alborada
y que retoma el nombre de la esposa.

Canales sumergidos me aniquilan
como sangre de cisne desgarrado
ofreciendo sus plumas al dolor.

En el cielo los ángeles vigilan
el luto de un paisaje exterminado
con las llamas perennes del amor.

(De La muerte de la luna)

La muerte de la luna será un libro sobre la maternidad. Esta luna a la que invoco en el poema es la figura maternal.

Este poema lo escribí la noche del día que murió mi padre, estaba embargada de sentimientos contradictorios, en la plenitud del duelo.

Eres así, naciste gilipollas,
no puedes evitar ser marrullero,
en la esquina te vendes de chapero,
por diez euros la chupas y te enrollas.

Te crecerán los pinos y secuoyas,
un día buscarás al Extranjero,
con odas cagarás en el tintero,
comerás con pepinos las cebollas.

En Piccadilly mostrarás tus nalgas,
a Melilla darás tu poemario
y después posarás de sedentario.

Y es que para triunfar en este mundo
se ve que hay que ser subnormal profundo,
seas quién seas, valgas lo que valgas.

Caballero de fajas y pajillas,
ardoroso guerrero sin virtudes,
poetastro de escasas aptitudes,
provechoso maestro de ladillas.

Un día te batiste en las mil millas,
el último quedaste, no lo dudes,
tenían allí puestos ataúdes
y tú los pantalones sin hebillas.

No caíste a la fosa de milagro
tropezándote con los calzoncillos
que perdieron la goma en la carrera.

Te quedaste ahí con la visera,
enseñándonoslo todo tan magro
que parecía polla de chiquillos.

(De Sonetilandia)

En este poemario me río de la figura del poeta. Son bromas, sátiras, sin una mayor pretensión.

DECLARACIÓN DE AMOR

Si eres en ciernes una calavera
y yo un futuro agosto de gusanos,
si sale lo mismo de nuestros anos
y nos huele a los dos la sobaquera,

¿para qué tanta historia pastelera?
En cada pecho tengo un par de granos
que adoran tus testículos ufanos
y propongo tu pene por bandera

¿Quién puede decir que no soy sincera?
Mi vulva es el dios de los franciscanos
catarata de gnomos como pianos,

el origen vivo de tu tontera.
¿Por qué transformar ideales tan llanos?
Polvo al polvo y por lo demás frontera.

AMOR PLATÓNICO

Me estremezco pues huelo tus sudores
néctar de coles, brisa de sobaco,
estiércol ofrecido por un jaco,
cloacas sobre pútridos hedores

Del excusado aspiro tus olores
con el ansia y el celo de un macaco,
husmear tus delicias en un saco
es mi sueño entre todos tus favores.

Tu boca bien amada es asquerosa,
flatulento lar de gustosos gases
que compiten con la cular ventosa.

Me desvivo anhelando tus trasvases,
tu roña me enloquece, más sabrosa
que el jugo de los tampax de tus fases.

(De Loliloquios)

Este fue mi segundo poemario publicado. Amor platónico es una broma sobre los trovadores, donde un poeta le canta a la suciedad y gorrinería de su amada. En cuanto a Declaración de amor, es una sátira del juego de la seducción.

LA PASTELERA

Pasarás a la historia por demente,
parlanchina de foso y de boquilla,
chunga cual los chorizos de Revilla,
promotora del páramo indecente.

Instructora de un diablo confidente,
tienes a Satanás como pariente
en un coño con mucha calderilla
donde su semen se hizo mantequilla.

Pastelitos harás con el esperma,
e intentarás lo mismo que Lucrecia
en la pota del gran Pedro Botero.

Entonces sufrirán de la alopecia,
los pobres que cayeron en la terma,
cuando pensaban ir al picadero.

CON(S)EJOS

Tenía costras de humo en la sonrisa,
un caudal de excrementos en los dientes,
y aún así la seguían los valientes,
a pesar de su facha y de su guisa.

Muy moderna, cobraba con la visa,
sin alejarse jamás de los clientes,
y en un mes navegó con los afluentes
del semen que le entraba con la prisa

por el joder con cuantos más pudiera,
en el lecho, el diván o en la escalera,
y en el follar, follarlos totalmente.

Y esta cosa tenerla muy presente:
Si con ella te acuestas y acompañas
podrías terminar con mil guadañas.

(De Puta al paredón)

Para terminar, agradecer a Julián la posibilidad de ofrecer el recital de Tarragona por Internet.



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