Cómo recuperar la inspiración poética

Cómo recuperar la inspiración poética

Ya hemos hablado sobre ello. Posiblemente nadie puede enseñarnos a escribir poesía porque ella nace del corazón y todos tenemos un interior muy diferente y razones muy diversas de ponernos a escribir. Por eso nadie puede enseñarnos a escribir.

Pero lo qué sí puede hacer alguien por nosotros es enseñarnos a hacerlo cada día mejor; a guiar nuestra pluma hacia un espacio desde el cual podamos explorar lo más profundo de nosotros mismos y dar vida a un poema completo y acabado.

Existen cientos de consejos para aprender a escribir pero ¿qué pasa si sentimos que no podemos, que se nos ha secado la boca, que las palabras no vienen? En este artículo hablaremos sobre las técnicas más recomendadas para salir de un bloqueo, para dar rienda suelta a toda nuestra creatividad literaria.

A veces las palabras vienen a nosotros, pero en ocasiones somos nosotros los que debemos ir en busca de ellas. Cuando estamos bloqueados debemos buscar métodos que nos ayuden a encontrar la escritura, a alcanzar ese hueco por el que la palabra estalla y nos enseña el camino.

Cada persona tiene sus propios métodos de acercarse a la escritura, cuando parece que las palabras no quieren presentarse. Aquí les dejo algunas prácticas que para muchos son indispensables a la hora de sentarse a escribir, de lanzarse en busca de la chispa.

Cómo recuperar la inspiración poética

1 – Impulsar la escritura leyendo a otros

Siempre me ocurre lo mismo: cada vez que me siento a leer a alguien que me gusta, me entran unos deseos obtusos de escribir. No deseo ser esa persona pero su trabajo me inspira tanto que necesito darle forma a lo que bulle en mi interior a través de las palabras.

Según lo he comentado con otros colegas, a la mayoría les ocurre esto; podríamos decir que a través de la lectura incentivamos esa parte de nosotros que necesita de la palabra escrita para sentirse completa y que, gracias a esa lectura, podemos destapar el arcón donde se conservan intactos nuestros deseos y nuestra expresividad literaria.

2 – Todas las ideas pueden ser valiosas

La poesía no siempre se escribe de forma ordenada. A veces una idea nos dispara una frase y la escribimos; pero no siempre estas palabras son las que encabezarán el poema. Incluso, el haberlas escrito ni siquiera significa que cuando revisemos el poema vayan a quedar.

Pero esto no rompe con la premisa de que «todas las ideas pueden ser valiosas», lo son en tanto y en cuanto despiertan en nosotros la chispa y nos ayudan a desanudar nuestra creatividad. Por eso, lo mejor es no dejar pasar nada, escribir todo lo que se viene a nuestra mente y ver en qué derivan esas ideas surgidas en un instante de belleza o embriaguez existencial.

3 – Leer mucha y variada poesía

Tomar varios libros de poesía de autores de diferentes épocas y leer detenidamente algunas líneas de cada uno puede ser una idea magnífica para predisponernos a la escritura. Y detenerse en una línea al azar e intentar atravesarla, desmenuzarla, comprender su profundidad, puede ser un excelente ejercicio para calentar motores.

Y lo que viene después: escribir nuestros pensamientos en torno a esa idea con nuestras propias palabras, plasmando aquellas frases que vengan a nuestra mente. Así, poco a poco, las palabras irán fluyendo y seremos capaces de salir del pozo.

4 – Escuchar la poesía de los otros

Muchas veces escuchar a otros poetas recitando sus poemas puede llegarnos de una forma totalmente diferente a la poesía leída y conducirnos hasta la inspiración. ¿Quién no ha sentido deseos de escribir al escuchar a Mario Benedetti recitando «Trueque»?

Pues eso; a partir de ahora podemos poner en práctica este consejo: leer y escuchar a otros leyendo sus obras para conseguir inspirarnos. Además, explorar un rango amplio de obras puede ayudarnos muchísimo a ir descubriendo nuestro propio espacio.

Cómo recuperar la inspiración poética

5 – Encontrar razones para escribir

Buscar el por qué. Siempre tenemos cosas que deseamos compartir, pensar detenidamente en cuál va a ser la idea fundamental de nuestro poema es la mejor forma de disponernos a escribir: partiendo de una imagen, un sonido o una idea podremos comenzar a jugar con las palabras.

Pensar en el por qué de cada poema y buscar la mejor forma en la que podamos expresarlo, eliminará las sensaciones negativas del propio bloqueo.

6 – Conocer las necesidades de cada poema

Encontrar el estilo de cada tema es fundamental; porque cada idea poética debe encontrar su propio estilo. Saber descubrir el hilo de nuestras palabras, dar con el ritmo exacto para nuestro poema es la forma ideal de darle cuerpo a nuestra idea.

No obstante, a veces ocurre que no somos capaces de encontrar este punto de partida y que el carácter del poema no se desvela hasta después de estar trabajando en él durante mucho tiempo; por eso, limitarse quizás no sea una buena idea. Trabajemos mucho y seguro que lo conseguiremos.

Cómo recuperar la inspiración poética

7 – Escribir, siempre escribir

Escribir y seguir escribiendo es la manera de trabajar en poesía. La única forma de aprender a escribir es escribiendo, dicen todos. Y es tal cual; tenemos que experimentar el sabor de la escritura en todos sus aspectos, en los momentos de intensa inspiración y en aquellas situaciones en las que sentimos que las palabras no fluyen por nuestro cuerpo.

Para poner en práctica este punto conviene tener a mano siempre un cuadernito o libretita donde anotar esas ideas que surgen; ese primer vuelo de la palabra al papel puede ser el germen de un poema que vaya creciendo lentamente hasta poder ser llamado como tal.

Si la inspiración nos abandona lo mejor que podemos hacer es trabajar por recuperarla, en lugar de quedarnos heridos y victimizarnos por esta mala racha. Todos hemos atravesado alguna vez la crisis de la hoja en blanco; no obstante, nada es para siempre y de nuestra voluntad depende recuperar la pasión y el placer de la escritura. Así que ¡dejemos de lamentarnos y manos a la obra!

Cómo recuperar la inspiración poética

Comentarios5

  • clonariel

    excelente

  • Pruden

    Ciertamente es ASÍ como funciona el mecanismo del "paso" de nuestros deseos al papel... Necesitamos lanzarnos, zambullirnos en ese torbellino de pensamientos que nos inunda y todo lo demás llega. Seguro!
    Gracias por hacérnoslo tan patente!

  • Rapsodico

    Siete maravillosos consejos que hay que tener presentes todos los días. Los he memorizado para intentar no bloquearme, 😉 Gracias y un abrazo Tes.

  • Nhylath

    Amiga Tes!.. Gracias por esas magníficas recomendaciones... las tomaremos en cuenta, especialmente cuando tengamos en nuestro escritorio ese papel en blanco
    que a veces se amarillenta de tanto esperar....jejeje
    Gracias por compartir tus conocimientos !
    Un abzo

  • Elsy Alpire Vaca

    Hermoso artículo para animarnos a seguir creando. Mil gracias.



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