Biblioteca ideal del joven lector

triste-figura.jpgMe vino a la cabeza la idea de escribir sobre la biblioteca del adolescente. Es una realidad que en nuestro país no existen las grandes bibliotecas, pero en fin, no se afane el alma, pues de que las hay las hay.

¿Existe la galería de los creadores de la gran novelística rusa? ¿Las páginas de Fedor Dostoievski, León Tolstoi, Anton Chejov se colocan a la diestra y siniestra de los anteojos de ese lector empecinado en indagar sobre las historias bien, pero bien escritas?
¿Y qué decir de los autores o escritores que escribían en el idioma inglés, como Charles Dickens, Henry James y Truman Capote, aunque no se tengan de ellos sino traducciones?
Luego, ¿qué ocurre con los poetas, cuentistas y novelistas de España? ¿Figura un Antonio Machado en el estante? ¿Dámaso Alonso, Juan Ramón Jiménez, Luis Cernuda, Sor Teresa de Jesús, Benito Pérez Galdós y Fray Luis de León están o no en la sección de letras hispanas, partiendo de la suposición de que el bibliotecario sigue una clasificación determinada para facilitar al curioso el encuentro del libro buscado?
Un joven debería leer a los autores en su lengua. El consejo es bueno, pero no llega a la obligación, pues el ingenio se engrandece con los recursos con los que cuenta en la saga de las traducciones.

¿Cómo no recomendar los artículos de costumbre escritos por Mariano José de Larra, aquel crítico que cuestionaba, en el siglo XIX, la formación decadente de los actores del teatro español? Y los cuestionaba porque daban funciones representando a los personajes de la monarquía y de la plebe, sin tener conocimiento de gramática, latín, épocas, caracteres históricos, letras, humanidades. ¡Figúrese usted!
De él se aprende, siempre que las luces del cerebro estén prendidas, el sentido de la crítica. Cierto es que sus ácidas observaciones tenían un fondo, digamos, patriótico. Observador de la realidad de España, escribió numerosos artículos para distintas revistas de la época, usando el seudónimo de Fígaro.

Era amado, cuestionado, pero más que nada, respetado. ¿Por qué? Porque de él, hombre de disgustarse – extremadamente – con la falta de conocimiento del arte del hombre, los escritores y los intelectuales aprendían que el fundamento del genio está en el empeño y en la fuerza de voluntad.

Claro que mucha maldad le hacían los mediocres, que para eso están, en todas las épocas.

Echándose aquellos cortos de inteligencia contra quienes escriben palabras llenas de luces, hacen un perfecto casorio con los amargados y los anónimos.

Gusto da leer su prosa, construida con un armazón perfecto del lenguaje, que a menudo se hacía irónico, y hasta desencantado de la realidad.

Obra que no puede esquivar un joven lector es Yo El Supremo. Dejando de lado algunos nombres que no dicen nada, tenemos la prosa poética torrencial del poeta norteamericano Walt Whitman.

Buena receta es el autor de Hojas de hierba.

TRADUCCIONES

Cierto es que las traducciones disminuyen el fuego creador inicial. ¿Cómo traducir la música, el ritmo de un poema, la canción melodiosa entonada por un marinero, en el puerto de Asunción, siendo pasada la medianoche?
Igualmente, decente y honesto es leer lo que se tiene a mano. No queda más remedio.

Si se hojea a Virginia Woolf, a James Joyce, a Edgar Allan Poe, a Tennessee Williams, que son gente que aportó la tragedia a la literatura, ha de hojearse también a Víctor Hugo, de quien mucho y mal hablaron sus detractores. Cuán grandemente se han equivocado los tales, pues genio mayor que él no ha dado la humanidad al mundo.

No puedo silenciar la verdad: los poemas de Elvio Romero, de tan fuerte contenido social y ritmo fluido, son útiles para estimular aquel estado anímico liso como un páramo que a veces nos sobreviene al ver a nuestra tierra ofendida por los hombres.

Josefina Plá y Hérib Campos Cervera han escrito la mejor poesía del Paraguay. Vaya, pues, el estudiante en la búsqueda de sus textos. Si no los encuentra al precio que armonice con su bolsillo en las librerías, los hallará en aquellos oscuros locales donde duermen, apilados, los libros usados.

EL CABALLERO DE LA TRISTE FIGURA

Léase a Don Quijote, pues acertadas verdades dice aquel loco caballero de la Mancha. En rigor, sabiduría habla; nos reímos de sus palabras, con lo cual viene a suceder un hecho extraño y al mismo tiempo divertido: reír del conocimiento ajeno. Echar bromas sobre la sabiduría.

Precisa conocer, quien se tiene por inteligente, que los libros son no solamente enriquecedores, sino que además son formadores de conciencia.

Una buena obra hace tono con el alma.

Los libros clásicos elevan la formación cultural de los adolescentes que no atienden más que a los reclamos de los apurados tiempos que corren, olvidando el deber de cultivar las lechugas de la mente.

Que se apasione el lector con El beso de la mujer araña, del novelista argentino Manuel Puig.

Que no tenga sosiego el individuo si no está tendido en un sillón, leyendo por segunda o tercera vez las obras completas de Mark Twain, maestro de la picardía y del humor.

HOMBRE Y CUCARACHA

Que se solase el enamorado con los versos juveniles del autor de Veinte poemas de amor y una canción desesperada.

Que empiece a sentir el adolescente (cuanto más pronto, mejor ) la verdad de la vida, cuando, callado en su habitación, descubre que es cierta, de vez en cuando, la historia que le aconteció a Gregorio Samsa: ¡ el hombre puede convertirse en una cucaracha!
Que se dé cuenta el estudiante, cuán bien empleado tiene su tiempo, al escudriñar, con el espíritu inclinado hacia un ser superior, los Salmos del Rey David.

Aquella gramática que no enseñan en el colegio; aquella mala enseñanza impartida en las aulas, que facilita el mal uso de las comas y de las comillas; aquel terrible castellano puede ser remendado leyendo a Juan Ramón Jiménez, tan obsesivo él, del buen escribir, como otro no hubo.

Y en esto de leer, léase con cuidado las obras nuevas. Mucho desengaño acumulo al revisar los textos experimentales de escritores mediáticos.

¿POR QUÉ?

¿Por qué te recomiendo la lectura, joven desconocido? Pues para que no te arrastre la masa. Para que no caigas en el mundo del vulgo.

Leer es un ejercicio para la mente. Una posibilidad de ser diferente entre los millones de seres grises.

Una oportunidad que está a tu alcance, y no debes dejar pasar, si quieres llegar a una meta.

Comentarios4

  • fernando bedoya londoño

    ¡Hola Delfina!

    Un buen día y el agradecimiento sincero por sus palabras. Necesitamos convencer a nuestros estudiantes, hijos, vecinos, primos, etcétera, que leer es muy importante y que da sus frutos.

    Gracias nuevamente y felicitaciones por el artículo que nos motiva a seguir con nuestra lucha. Soy docente de Lengua Castellana y mi principal reto es hacer que los estudiantes lean, para lo que hago todo lo

  • fernando bedoya londoño

    continuación..
    esté a mi alcance y en ocasiones me veo derrotado por la mediocridad de la tele y los discursos gomelos de los personajes de moda.

  • Sara Vanégas Coveña

    Definitivamente, la lectura, tan descuidada hoy, hará que los pueblos se entiendan mejor. Por ello es necesario fomentar la lectura desde la escuela iniciial, y aun desde la casa. Porque leyendose aprende mucho y se conoce más.
    Mucho me ha preocupado escuchar en alguna oportunidad que los adolescentes se AVERGÜENZAN de leer! (Soy profesora universitaria y dirijo un taller de lectura y de literatura)
    Posiblemente les falta el ejemplo y la incitación para formarse como lectores....
    Pienso que todo esfuerzo por recuperarlos para la lectura es válido y bienvenido.

  • Delfina Acosta

    GRACIAS FERNANDO Y SARA:
    HAY QUE INSTALAR UN MODELO DE LECTURA QUE DÉ RESULTADOS.
    NO PUEDE SER QUE LOS PROGRAMAS PELELES DE LA TELEVISIÓN NOS GANEN LA DELANTERA.
    ESO SÍ: INSTRUIR AL SER HUMANO DESDE SU NIÑEZ DA LOS MEJORES FRUTOS.
    UN ABRAZO !!!
    Y FUERZA, FERNANDO !!!



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