Llanero (VII)

 

Séptima parte de la novela corta "Llanero", por Teresa Domingo Català. VII El vagabundo llevaba tres semanas en casa de Kara. Le arregló las vigas interiores, que eran de madera vieja. Fortaleció la puerta de la entrada y reforzó los porticotes de las ventanas. Limpió cristales, tiró muebles y los convirtió en madera. En aquellos momentos se estaba dedicando a construir una mesa con ...

Llanero (VI)

 

Sexta parte de la novela corta "Llanero", por Teresa Domingo Català. VI La segunda niña muerta apareció en el cementerio. Antes no hemos hablado de la ubicación del camposanto. Estaba a muchos kilómetros del río, bajando la ladera hacia ninguna parte, según los habitantes de Llanero. Una parte de la ladera bajaba hasta el río Seco, donde habían encontrado el primer cadáver. Otra, ...

Llanero (V)

 

Quinta parte de la novela corta "Llanero", por Teresa Domingo Català. V Después del entierro, que fue tan silencioso como era debido, Nina fue a casa de su hermano. Vivía con él desde la muerte de sus padres. Primero murió la madre, de pena, según decían las buenas gentes. Dos años después murió el padre, dijo el médico, o el que hacía de médico, mejor ...

Llanero (IV)

 

Cuarta parte de la novela corta "Llanero", por Teresa Domingo Català. IV Joe encontró un hueso y empezó a mordisquearlo. Habían pasado algunas horas y tanto él como el vagabundo estaban secos. El hombre ya había metido sus pertenencias en la mochila. Estaban en la ladera que conducía a Llanero, por la parte contraria que conducía al río Seco. Ellos habían partido del valle, pasado ...

Llanero (III)

 

Tercera parte de la novela corta "Llanero", por Teresa Domingo Català. III Por instinto llevaron el cadáver de la niña al centro mismo de Llanero. Era una plaza cubierta de gravilla, sin asfaltar. Su forma era ovalada, y había una pequeña fuente en uno de sus extremos. Allí las mujeres iban a buscar el agua que necesitaban para sus labores domésticas. A veces enviaban a ...

Llanero (II)

 

Segunda parte de la novela corta "Llanero", por Teresa Domingo Català. II Joe estaba tumbado en una hierba fina. Husmeaba el aire y meneaba el rabo mirando al hombre que estaba tumbado junto a él. El hombre miraba el cielo, azul, luminoso, quizá recreándose en el magnífico día de verano que la naturaleza le ofrecía. Hacía muchos años que no tenía casa ni trabajo. Era ...