Wally Zenner

En 1905 se produjo en Buenos Aires el nacimiento de la multifacética argentina María Julia Wally Zenner, cuya figura merece ser rescatada del olvido por las contribuciones culturales que esta mujer, a lo largo de su extensa existencia, le hizo a su país. Si bien no hay precisiones sobre cómo transcurrió su niñez y son escasos los datos para reconstruir su historia de principio a fin, es importante saber quién fue y qué aportes artísticos hizo María Julia.

Moradas de la pena altivaSe cuenta que, tras iniciar en 1923 una formación basada en la declamación, quien fuera amiga de Jorge Luis Borges (junto al cual compartió trabajos literarios) deleitó a través de la radio recitando contenidos poéticos. Asimismo, captó la atención de críticos y lectores con sus tareas de traducción centradas en textos europeos, fundó y dirigió “Espondeo” para darle espacio al teatro de carácter experimental y brindó una considerable cantidad de conferencias.

“Encuentro en el allá seguro” (material distinguido con la Faja de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores que cuenta con un prefacio a cargo del ya mencionado Borges), “Antigua lumbre”, “Moradas de la pena altiva” y “Vocación de alabanza” son parte de los títulos que conforman el legado de esta intelectual que solía organizar encuentros literarios en su hogar.

Al repasar lo poco pero atractivo que se conoce acerca de sus vivencias resulta enriquecedor descubrir que fue una gran fuente de inspiración y una colaboradora ideal para el autor de “El Aleph”, el cual le dedicó el relato denominado “El zahir” y le compuso unos versos que luego destruyó por no considerarlos de alta calidad.

Cabe destacar que Wally Zenner, quien formó una familia con un hombre dedicado a la política que militó en la agrupación conocida como Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina (FORJA), encontró la muerte en Buenos Aires durante 1996.



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