Tomás Segovia
Visita a un oratorio arcaico (V) y (V )(bis)
Colección reservada de sonetos votivos
V
Toda una noche para mí tenerte
sumisa a mi violencia y mi ternura;
toda una larga noche sin premura,
sin nada que nos turbe o nos alerte.
Para vencerte y vencerte y vencerte,
y para entrar a saco sin mesura
en los tesoros de tu carne pura,
hasta dejártela feliz e inerte.
Y al fin mirar con límpida mirada
tu cuerpo altivo junto a mí dormido
de grandes rosas malvas florecido,
y tu sonrisa dulce y fatigada,
cuando ya mis caricias no te quemen,
mujer ahíta de placer y semen.
V (bis)
Toda una noche para mí tenerte
sumisa a mi violencia y mi ternura,
toda una larga noche sin premura,
sin nada que nos turbe o nos alerte.
Para vencerte, y vencerte, y vencerte,
y para entrar a saco sin mesura
en los tesoros de tu carne pura,
hasta que en un rendido hartazgo inerte
te me duermas feliz y devastada;
y entonces, yo tranquilo y tú sin nada
por fin que defender, por vez primera
mirarte dulce, amiga y verdadera,
cuando ya mis caricias no te quemen,
mujer ahíta de placer y semen.
Ver métrica de este poema
Poemas de Tomás Segovia
Poemas del Alma
|
Valoración: 10/10 (3 votos)
Poemas Relacionados
Poemas Relacionados
Debes estar registrado para poder comentar. Inicia sesión o Regístrate.


















1 del 8 de 2012 a las 04:19
Delicadamente erótico!!!
Una belleza estos poemas
1 del 8 de 2012 a las 20:40
muy bueno...
Calificó este poema con un 10
2 del 8 de 2012 a las 00:51
me gusto, los ultimos seis versos le dan un toque eronico de mucho color.
Calificó este poema con un 10
2 del 8 de 2012 a las 01:57
Este poema tiene un profundo sentimiento, se debe a que vienen de buena madera.
Gracias por deleitarme.
Rafael Merida.
2 del 8 de 2012 a las 04:29
Poema sensual muy hermoso, gracias.
Calificó este poema con un 10