Gustavo Adolfo Bécquer
Rima XLVII
Yo me he asomado a las profundas simas
de la tierra y del cielo,
y les he visto el fin o con los ojos
o con el pensamiento.
Mas ¡ay!, de un corazón llegué al abismo
y me incliné un momento,
y mi alma y mis ojos se turbaron:
¡Tan hondo era y tan negro!
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Poemas del Alma
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3 del 4 de 2012 a las 23:36
volar y volar tanto, hasta ver el fondo, tan, tan, tan de no saber porque allí ha seguido viviendo...