Lope de Vega

A UNA ROSA

 Poema siguiente


XXXVII

¡Con qué artificio tan divino sales
de esa camisa de esmeralda fina,
oh rosa celestial alejandrina,
coronada de granos orientales!

Ya en rubíes te enciendes, ya en corales,
ya tu color a púrpura se inclina
sentada en esa basa peregrina
que forman cinco puntas desiguales.

Bien haya tu divino autor, pues mueves
a su contemplación el pensamiento,
a aun a pensar en nuestros años breves.

Así la verde edad se esparce al viento,
y así las esperanzas son aleves
que tienen en la tierra el fundamento...

Poema siguiente 

Comentarios1

  • vicente arango jaramillo Curiosamente no habla del perfume y aunque comienza con una descripción magnífica, va terminando, con todo, en una reflexión peregrina, ha debido continuar describiéndola porque también le faltaron las espinas y la caida de sus pétalos cuando muere.

Debes estar registrado para poder comentar. Inicia sesión o Regístrate.