poemas
biografía

Leopoldo Marechal



Leopoldo MarechalLeopoldo Marechal es el nombre de un destacado y versátil autor argentino, nacido en Buenos Aires el 11 de junio del año 1900 y fallecido en esa misma ciudad el 26 de junio de 1970. Al parecer, sus intereses giraron siempre en torno a la cultura, ya que entre sus primeras ocupaciones laborales se encuentra la docencia y el puesto de bibliotecario. Además, cuando tenía alrededor de veinte años de edad, participó activamente del movimiento poético asociado a la revista llamada Martín Fierro. Su visita al viejo continente le abrió las puertas a relacionarse con influyentes artistas de diversos campos y lo inspiró profundamente a continuar creando. Francia fue el país donde comenzó una novela que le tomaría casi veinte años de trabajo antes de publicarla.
En su amplio legado, que le mereció premios de la talla del Nacional de Poesía, encontramos los poemarios "Odas para el hombre y la mujer" y "Poema de la Física", las piezas teatrales "Las tres caras de Venus" y "La batalla de José Luna", y la novela "El banquete de Severo Arcángelo", entre otros tantos títulos de diversos géneros que produjo incesantemente. De la selección de sus poemas que presentamos seguidamente, destaca "Poema sin título".




Poemas de Leopoldo Marechal



A continuación, los mejores poemas de Leopoldo Marechal:





Poeta siguiente >>






Biografía de Leopoldo Marechal


Nació el 11 de junio de 1900, en la ciudad de Buenos Aires. Era hijo del uruguayo, Alberto Marechal y de la argentina, Lorenza Beloqui.

En 1916, ingresa al Instituto Mariano Acosta. Al morir su padre en 1918, su familia sufre una grave crisis financiera. Su hermano menor, Alberto, ocupa el trabajo de su padre en la fábrica, y Leopoldo ingresa en la Biblioteca Popular Alberdi, como Bibliotecario. Fue docente de nivel primario y secundario, y Director de Bellas Artes. Colaboró en el periódico “Martín Fierro” y en la revista “Proa”.

Sus primeras obras son fundamentalmente poéticas: “Los aguiluchos” (1922), “Días como flechas” (1926) y “Odas para el hombre y la mujer” (1929), que obtuvo el Premio Municipal de Poesía.

Enrolado en el ultraísmo, utiliza versos libres, metáforas vanguardistas y manifiesta preocupación por el orden y la armonía, basado en el clasicismo y en su inspiración platónica.

Sus poesías posteriores adoptan la forma clasicista como: “Laberinto de amor” (1936), dedicado a su esposa María Zoraida Barreiro, quien falleció en el año 1947, “Cinco poemas australes” (1937), “El Centauro” (1940), “Sonetos a Sophía” (1940) y “Heptamerón” (1966), donde revela una profunda introspección y una búsqueda de su propia esencia. La vida, la patria, la alegría y la muerte se conjugan en esta obra. Ese mismo año la influencia teológica lo conduce a reflexionar sobre el avance tecnológico como fuerza destructora de la naturaleza y de la vida espiritual. Así nace “El poema del Robot”.

Profundamente católico, imbuido en la escolástica, la manifestó en “Descenso y ascenso del alma a la belleza” (1939) y “Autopsia de Creso” (1965), donde se observa la impronta de Platón, Aristóteles, San Isidoro y San agustín.

Viajó a Europa en vísperas y posteriormente a la Segunda Guerra Mundial y fue un ferviente partidario del peronismo. Ocupó cargos oficiales entre 1944 y 1955.

Se destacó también en teatro, sobre todo con “Antífona Vélez” (1951) y “Las tres caras de Venus” (1966).

Mención especial merece su novela “Adán Buenosayres” (1948), donde relata una Buenos Aires convulsionada de repente, a tres días de la muerte del protagonista, donde con descripciones dantescas recorre distintos escenarios y comparte ideas con distintos y singulares personajes. El apellido Buenosayres proviene del seudónimo con que lo denominaban los niños del pueblo de Maipú (a donde viajaba de pequeño a visitar a sus tíos) por ser de la capital.
“El banquete de Servio Arcángelo” (19659 y “Megafón o la guerra” (1970), son otras de sus novelas.

Falleció en Buenos Aires en 1970.




SitemapSitemap 2Sitemap 3PrivacidadContacto — Publicidad