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José María Gabriel y Galán



LA FUENTE VAQUERA (BALADA)




Lejos, bastante lejos,
del pueblo mío,
encerrado en un monte
triste y sombrío,
hay un valle tan lindo
que no hay quien halle
un valle tan ameno
como aquel valle.

Entre sus arboledas,
por la espesura
solitaria y tranquila,
corre y murmura
una fuente tranquilina
y bullanguera,
a que dieron por nombre
Fuente Vaquera.

Está tan escondida
bajo el follaje,
guarda tanto sus aguas
entre el ramaje,
que cuando por el valle
va murmurando
toda clase de hierbas
va salpicando.

Unas veces sonríe
dulce y sonora,
y otras veces parece
que gime y llora,
y siempre de sus aguas
el dulce juego
arrullando, produce
grato sosiego.

Allí pasan las horas
en dulce calma,
allí meditar puede
tranquila el alma,
y todo son consuelos
para el que llora
al pie de aquella fuente
fresca y sonora.

¡Todo es allí sosiego,
calma, tristeza!
Las auras, que suspiran
en la maleza...
Los pájaros, que cantan
en la espesura...
El agua, que en el valle
corre y murmura...

Los arrullos del viento,
gratos y mansos...
Los juncos que vegetan,
en los remansos...
Los claros resplandores
del sol naciente,
que asoma entre vapores
por el Oriente...
Las tórtolas que arrullan
con armonía,
convidando a una dulce
melancolía...

¡Todo, en fin, allí aleja
presentimientos,
trayendo a la memoria
mil pensamientos,
y adormeciendo el alma
con impresiones
que convidan a dulces
meditaciones!...

Tal es Fuente Vaquera,
la hermosa fuente
que murmura en el valle
tan sonriente,
que en su margen tranquila
cantan amores
tórtolas, colorines
y ruiseñores.

Una hermosa mañana
de junio ardiente
salió el sol como nunca
de refulgente,
y pájaros y flores
con alegría
la bienvenida daban
al nuevo día.

Elevábase el astro
con gran sosiego,
esparciendo sus rayos
de luz de fuego
sobre el fresco rocío
de la mañana,
que formaba en los valles
mantos de grana.

Sacuden las ovejas
sus cencerrillos,
y en el prado retozan
los corderillos,
que del rústico valle
sobre la hierba
forman jugueteando
linda caterva.

Al cielo sube el humo
de los hogares,
los gallos ya despiertan
con sus cantares,
y sacude la hermosa
Naturaleza
el tranquilo letargo
de su pereza.

* * *

Dejé el mullido lecho
con alegría,
cuando apenas rayaba
la luz del día;
carguéme diligente
con la escopeta,
y como siempre ha sido
medio poeta,

al nacer del gran Febo
la luz primera,
ya estaba yo en la hermosa
Fuente Vaquera...
Fuente en cuyas orillas
cantan amores
tórtolas, colorines
y ruiseñores.

Ocultéme en la margen
con el follaje,
y viendo las delicias
de aquel paisaje,
esperé silencioso
bajo la fronda,
viendo correr las aguas
onda tras onda...

* * *

Siguió el sol elevándose
resplandeciente,
y era ya tan molesta
su luz ardiente,
que, a medida que el astro
más se elevaba,
todo se iba durmiendo,
todo callaba.

Se inclinan en su tallo
todas las flores,
rendidas por los rayos
abrasadores,
y las aves se esconden
en las encinas
que a la tranquila fuente
crecen vecinas.

Sólo se escucha a veces,
del fresco viento,
las ráfagas que lanza,
sonoro y lento...
El agua, que su curso
nunca suspende...
El rumor de una hoja...
que se desprende...

El pïar apagado
de alguna alondra,
que entre las verdes matas
busca una sombra...,
y los ecos lejanos
de los zumbidos
de insectos, que en los aires
vagan perdidos...

Lejos de la apacible
Fuente Vaquera,
que corre por el valle
tan placentera,
existe un solitario
y oscuro monte,
que encierra los confines
del horizonte.

Al compás de las auras,
lenta se inclina
altiva, corpulenta
y añosa encina,
y entre sus verdes ramas
aprisionado
tiene una tortolilla
su nido amado.

En él está arrullando,
dulce y sonora,
a los amantes hijos
a quien adora,
gozando en su coloquio
de las delicias
que sus hijos le endulzan
con sus caricias.

El calor la atormenta,
la sed la abrasa,
y dejando con pena
su pobre casa,
les dio con un arrullo
la despedida
a los hijos queridos
que eran su vida;

batió sus puras alas
tendió su vuelo
cruzó por los espacios
del ancho cielo,
y pensando en sus hijos,
se fue ligera
a beber a la clara
Fuente Vaquera.

¡Ay! ¡Dónde irá esa madre
tierna y sencilla!...
¡Dónde irá tan ligera
la tortolilla,
mirando a todas partes,
amedrentada,
al verse sola y lejos
de su morada!...

¿Por qué deja sus hijos
abandonados,
y ella, cruzando espacios
tan dilatados,
va surcando los aires
rápidamente
a beber en las aguas
de aquella fuente?...

¡Pobre madre, si, ansiosa,
vuelve a su nido
y sus amantes hijos
ya se han perdido!...
¡Pobres hijos, si, a causa
de abandonarlos,
no volviera su madre
nunca a arrullarlos!...

Por el verde follaje
casi cubierto,
yo, casi más que un vivo,
parezco un muerto,
y mudo y silencioso
presto mi oído
al eco que produce
cualquiera ruido.

Al columpiar las hojas
el viento blando,
pájaros me parecen
que van volando,
y con mi diestra mano
nerviosa, inquieta,
alzo la curva llave
de la escopeta.

Sobre la verde copa
de vieja encina,
que cubre aquella fuente
tan cristalina,
una tórtola hermosa
paró su vuelo,
mirando la corriente
del arroyuelo.

Lanza su blando pecho
tiernos arrullos,
que no imita la fuente
con sus murmullos,
y a los lados humilde
mira asustada,
débil, inquieta, esquiva
y amedrentada.

Tendió después su vuelo
pausadamente,
y al llegar a la orilla
de la corriente,
sobre la verde alfombra
lenta se posa,
débil y acobardada,
triste y medrosa.

Dirige luego el paso
tímidamente
hasta tocar la margen
de la corriente,
donde, el agua fingiendo
cuadros de plata,
le recoge su imagen
y la retrata.

Yo, silencioso, en tanto
que la espiaba,
mi artística escopeta
ya preparaba,
y ocasión esperando,
cual diestro espía,
afiné cuanto quise
la puntería.
Disparé... ¡Sonó el tiro
ronco, tremendo!...
El arroyuelo manso
siguió corriendo.
El viento entre las hojas
siguió sonando
con un eco apacible,
sonoro y blando...
¡Y vi la tortolilla,
que ya sufría
las tristes convulsiones
de la agonía!...

Cogí tan apreciado
tierno despojo;
su hermoso pecho estaba
de sangre rojo,
rojas las aguas puras
del arroyuelo,
que corrían llorando
con triste duelo,
y mis ardientes manos
también manchadas
de sangre, enrojecidas
y salpicadas.

Con ellas oprimía
su pecho blando:
sus latidos se iban
amortiguando,
y cerraba sus ojos
pausadamente,
su cabeza inclinando
lánguidamente...

Yo vi en sus turbios ojos
el sentimiento
y las fieras angustias
de su tormento,
porque del nido lejos
agonizaba
y a sus pobres hijuelos
solos dejaba.

Conocí en sus miradas
bien claramente
esa inquieta agonía
del inocente,
que sufre los rigores
de su destino
muriendo por las manos
de un asesino.

Aquella pobre madre
casi expirante
era la madre tierna,
la madre amante,
que a sus hijos no pudo
darles en vida
una lágrima dulce
de despedida.

Y aquella tierna madre,
cuando sufría
la convulsión postrera
de la agonía,
me dijo con sus ojos
casi nublados
que dejaba dos hijos
abandonados.

Yo comprendí lo injusto
de aquella muerte;
mas la víctima estaba
fría e inerte...
y una lágrima amarga
por mi mejilla
rodó, cuando vi muerta
la tortolilla.

Desde entonces no quiero
que un inocente
de alguna injusta muerte
se me lamente,
y diga con sus ojos
casi nublados
que deja sus hijuelos
abandonados.

Y en vez de estar cazando
la tarde entera
junto a la cristalina
Fuente Vaquera,
voy a ver cómo en ella
cantan amores
tórtolas, colorines
y ruiseñores,
y cómo de aquel monte
sobre las lomas
arrullan solitarias
blancas palomas.

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  • 1
    paty

    la verdad me encanto,es una
    istoria marailloza,de alegria,tristeza ,muerte y la
    esperada tranquilidad,todo en una (Fuente Vaquera).
    es lina.

  • 2
    Nayma

    Rico!!! me transporto, justo para un dia frio como hoy.

  • 3
    ROSSY

    LA VERDAD Q STA MUY BONITO

  • 4
    Celia Benfer

    Es muy lindo el paisaje que relata en su poema, existe tristeza, dolor, soledad... hermoso!

  • 5
    sheyla

    hola amito esta lindo se trata este poema de una paisaje bien triste siempre abra una soleda d

  • 6
    salsero

    serntir a la naturaleza y expresarse de ella es bastante hermoso desearia que elegieran más temas de naturaleza para poder aser poemas

  • 7
    adlemy

    pues esta muy chido

  • 8
    graciela

    Solo se descubre las injusticias, desde el contacto verdadero con ella misma..por eso este poema será por siempre un canto a la vida, y eco de una nueva manera de despreciar la muerte...amando siempre a la vida.Felicitaciones al autor...es hermosa.

  • 9
    silvestre

    muy bonita poesía me recuerda el campo, donde hay mucho bosque

  • 10
    argantonio

    Eres el jardin abandonado
    donde un dia ya lejano
    florecieron las rosas
    y los granados.
    Donde cantaron
    pájaros cortesanos
    y corrió el agua
    por tus fuentes
    rumorosas.
    Aquí se escucharon
    risas y carreras por
    un laberinto de
    arrayanes.
    !Cuantas ilusiones
    y cuantos sueños!
    !Cuantos planes
    cuando no teníamos
    pasados!
    El mundo nos era risueño,
    hoy eres refugio
    del viejo vagamundo,
    hay pájaros campestres
    cantando en el tupido
    matorral, ésta es ya
    una tierra silvestre,
    donde la palma peina
    el suelo con su barba,
    las piñas desgajadas
    tapizan las desaparecidas
    veredas, y el granado
    a morir se niega.
    Nada muere aquí
    del todo, aquí
    se sembraron besos
    que florecieron en
    nuevas primaveras.
    Aquí en este palpitante
    silencio me siento
    revivir.

  • 11
    sandra

    he sentido la soledad de mil maneras.... me parece haber experimentado la mejor!!! como es pasarla sola en un jardin, en la naturaleza por que nunca estas sola....ella simplemente te escucha.
    muy lindo el poma

  • 12
    Amante de la Poesía

    este poema está demasiado bueno, ha logrado encarnar la maravillosa naturaleza y como un ser humano puede destruirla, sin que esta pierda su rumbo fijo. Lo más curioso es como se trabaja la estética y como se logra mostrar el dolor y la injusticia de forma progresiva, pero se da la oportunidad de la redención...

  • 13
    Héctor Manuel González Pacheco Montes.

    Se siente la naturaleza muy bonito poema.

  • 14
    carlos

    hola buen dia quisiera preguntarles como hago para publicar mis poemas en su pagina me gustaria mucho que los demas den sus comentarios sobre lo que yo escribo.muchas gracias y espero respuesta.
    carlos

  • 15
    Teresalba

    Hermoso poéma, ilustrativo y con un sentido mensaje.-

  • 16
    Héctor Manuel González Pacheco Montes.

    Bello poema y rtelista nos invita a seguir leyendo la belleza de los poemas.

  • 17
    zoila

    me ha gustado mucho tu poema es muy real y habla mucho de la naturaleza y de la mdre yo q perdi a mi madre me llega al corazon suerte



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