Gerardo Diego



REVELACIÓN




A Blas Taracena

Era en Numancia, al tiempo que declina
la tarde del agosto augusto y lento,
Numancia del silencio y de la ruina,
alma de libertad, trono del viento.

La luz se hacía por momentos mina
de transparencia y desvanecimiento,
diafanidad de ausencia vespertina,
esperanza, esperanza del portento.

Súbito, ¿dónde?, un pájaro sin lira,
sin rama, sin atril, canta, delira,
flota en la cima de su fiebre aguda.

Vivo latir de Dios nos goteaba,
risa y charla de Dios, libre y desnuda.
Y el pájaro, sabiéndolo, cantaba.

Ver métrica de este poema






Poemas de Gerardo Diego


Poemas del Alma



Poema Siguiente >>






  • 1
    Phoeta AnhonimoPuntos: 4235

    Phoeta Anhonimo

    Ah, murallas, sin el sonido sutil de la soga de la muerte.



Debes estar registrado para poder comentar. Inicia sesión o Regístrate.

SitemapSitemap 2Sitemap 3PrivacidadContacto — Publicidad