Fernando de Herrera



Osé y temí, mas pudo la osadía



tanto que desprecié el temor cobarde;
subí a do el fuego más me enciende y arde
cuanto más la esperanza se desvía.

Gasté en error la edad florida mía,
ahora veo el daño, pero tarde,
que ya mal puede ser que el seso guarde
a quien se entrega ciego a su porfía.

Tal vez prüebo —mas, ¿qué me vale?— alzarme
del grave peso que mi cuello oprime,
aunque falta a la poca fuerza el hecho.

Sigo al fin mi furor, porque mudarme
no es honra ya, ni justo que se estime
tan mal de quien tan bien rindió su pecho.

Ver métrica de este poema







Poemas de Fernando de Herrera



Poema Siguiente >>






Debes estar registrado para poder comentar. Inicia sesión o Regístrate.

Gestionado con WordPress

SitemapSitemap 2Sitemap 3PrivacidadContacto — Publicidad