Los textos recreativos son aquellos cuya finalidad es divertir, alegrar o deleitar al lector. Pueden ser orales o escritos, e incluir imágenes, dibujos o fotografías.

Texto recreativoEste tipo de texto cumple con las funciones expresivas o poéticas (es decir, expresan los pensamientos y sentimientos del autor), pero también con una función relacional (busca entretener al receptor).

En el mundo de la literatura, los textos recreativos pueden aparecer en géneros como el cuento, la novela y la poesía. En cambio, en el periodismo suelen hacerse presente como tiras cómicas o columnas humorísticas. Los textos recreativos también se encuentran en el ámbito académico, a través de anécdotas o chistes.

En la vida cotidiana, el texto recreativo toma la forma de refranes, adivinanzas, canciones, leyendas o mitos. Cabe destacar que el texto recreativo apunta a ser leído en los ratos de ocio, para proporcionar placer o satisfacer la curiosidad del lector.

Por lo general, los textos recreativos más populares utilizan un lenguaje informal y poco solemne, con elementos léxicos y sintácticos del habla coloquial.

En su variante más humorística, el texto recreativo utiliza el recurso de la polisemia (con juegos de palabras o conceptos con doble sentido) y la exageración (al tratar temas irrelevantes como si fueran importantes o hacer pasar situaciones fantásticas como reales, por ejemplo).

Otro recurso que se usa en los textos recreativos humorísticos es incluir equívocos en la pronunciación, ya sea al hablar o al escribir (en este caso, se escribirán las palabras tal como suenan según su pronunciación, más allá de lo que dicten las reglas ortográficas).

La ironía (cuando se expresa algo pero se deja ver que se piensa justo lo contrario. Por ejemplo: “En una decisión que será muy festejada por el pueblo, el gobernador decidió aumentar los impuestos”) y la condensación de palabras (componer o alterar los conceptos para que resulten cómicos) son otras de las características que pueden incluir los textos recreativos.