Jul
Hombres trabajando
Delfina Acosta
HOMBRES TRABAJANDO se llama el material poético del escritor y poeta peruano -español Alfredo Pérez Alencart. El libro ha sido publicado gracias al apoyo de la UGT (Unión General de Trabajadores) de Castilla y León. Le hace dúo, en la ilustración, Luis Cabrera, un notable artista plástico nacido en La Habana (Cuba).
Los versos de Alfredo Pérez Alencart tienen fuerza nerudiana. En ellos se retrata, con minuciosa lucidez, la existencia del jornalero común, de los hambreados de siempre que buscan una oportunidad laboral en los avisos clasificados de los diarios, de los empleados con miedo a ser suspendidos o despedidos, del hombre, en suma, que transpira dolor porque la paga es pobre.
Estamos ante poemas (algunos con rasgos descriptivos) que muestran una sociedad de explotados y explotadores. El poeta toma partido por los explotados, y les dice que sabe de sus días amargos, de sus llameantes huelgas, de sus jornales cercanos al sufrimiento imposible de los dioses. ¿Quiénes son los hombres trabajando? Pues los que pasan necesidades, temores, frustraciones, pero también, los que acuden silbando y contentos a sus empleos. En la lista -profundamente humana- no falta nadie.
Los que trabajan no son, bajo la óptica del poeta Alfredo Pérez Alencart, números, sino seres con fatiga, con decaimiento, con alegría, con luz inquebrantable, quienes se largan a hacer bromas y celebran la llegada del día domingo. Este libro es único en su género. La naturaleza del trabajador está bien escrita o, mejor dicho, excelente, espléndidamente, cantada por el vate.
PRIMERO DE MAYO
La historia no te salva, pero enseña.
Enseña, por ejemplo,
que debes respetar al inmigrante
más de lo que creías.
Tu justa jornada
tiene su origen en la lucha
de inmigrantes que en Chicago
derramaron su sangre.
No te abandones detrás
de los gestos vacíos,
del desdén que mancha
una alegría.
En Chicago -y por ti-
fueron juzgados
alemanes, italianos, polacos,
irlandeses, rusos…
La historia no te salva,
pero informa
que debes torcer el pescuezo
al olvido.
Alfredo Pérez Alencart
Escrito por Delfina Acosta en el Suplemento Cultural del diario ABC (Paraguay)






El amor nos salva de las angustias diarias. Yo observo a un hombre trabajar la tierra y buscar en sus ásperas entrañas el fruto que habrá de bendecir su existencia. Ese hombre, con perfil de pueblo, va al caer la tarde a su hogar. Se va despojando de su piel curtida, para abrazar, después, renacido, a una mujer que se deja vencer por él en el lecho.
La antología se inicia con el poemario “Las adivinaciones” (1952) y abarca a “Memorias de poco tiempo” (1954), “Anteo” (1956), “Las horas muertas” (1959, Premio de la Crítica), “Pliegos de cordel” (1963), “Descrédito del héroe” (1977, Premio de la Crítica), “Laberinto de fortuna” (1984), “Diario de Argónida” (1997) y “Manual de infractores” (2005, Premio Nacional de Poesía).
Fernández de Kirchner también mantuvo una reunión con los
El ganador de cada categoría recibirá 1.500 euros y su obra será publicada en el sitio del grupo de investigación 







