El 17 de febrero de 1922 sucedió un hecho que, muchos años después, fue rescatado por el escritor e historiador Osvaldo Bayer. En el prostíbulo “La Catalana”, ubicado en el puerto de San Julián (Santa Cruz), cinco meretrices se negaron a ofrecer sus servicios a los soldados que acababan de masacrar a cerca de 1.500 peones huelguistas a lo largo y ancho del sur argentino. Al grito de “¡Asesinos! ¡Con ustedes no nos acostamos!”, las mujeres expulsaron del lugar a los integrantes del ejercito.

Poetas & PutasCon la intención de homenajear a estas valientes trabajadoras del sexo, Ediciones Patagonia ha presentado “Poetas & Putas”, una antología que reúne poemas de Oliverio Girondo, Raúl González Tuñón, Nicanor Parra, Charles Bukowski, Gonzalo Rojas y Jaime Sabines, entre otros. El prólogo corre por cuenta de Bayer, quien señala que varios estudiantes y vecinos de San Julián piensan levantar un monumento en memoria de las pupilas de “La Catalana”.

La presentación de la obra se realizó en el salón de actos de la CTA, una organización sindical que hace trece años sumó a las trabajadoras sexuales entre sus miembros. La secretaria ejecutiva de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (AMMAR), Elena Reynaga, destacó: “Primero, somos personas; segundo, trabajadoras; después, prostitutas”.

El periodista y escritor Reynaldo Sietecase, el historiador Ernesto Goldar y el poeta Roberto Goijman también participaron del evento.

El rosarino Sietecase confesó que el libro, en principio, le pareció un “disparate”, pero luego advirtió se trataba de “un gran acierto”. Goldar, por su parte, resaltó la importancia de la sindicalización de las prostitutas, ya que allí “encuentran su dignidad”. Goijman aclaró que el proyecto de “Poetas & Putas” nació como una “idea erótica” que se tradujo en un libro “más político”.

El acto incluyó un sketch realizado por alumnos del Taller de Teatro de la Casa del Pueblo de La Plata, que mostró a personajes como el proxeneta Molina y su mujer, la prostituta María.

Al cierre de la jornada, Reynaga destacó que la lucha de AMMAR es para que los hijos de las trabajadoras sexuales “puedan elegir, como nosotras no pudimos hacerlo”.