El escritor británico Roald Dahl, como ya hemos mencionado en otra oportunidad, quedó en la historia de la literatura universal gracias a haber creado numerosas obras que traspasaron el ámbito estrictamente literario para cautivar a miles de personas a través de la pantalla grande. “Charlie y la fábrica de chocolate”, “Matilda” y “Las brujas” son algunos de los relatos que fueron convertidos en películas por diversos cineastas.

Esta vez, como el título de este artículo lo indica, vamos a hacer referencia al contenido de “Las brujas”, una interesante historia dirigida al público infanto-juvenil que apareció por primera vez en Londres hace alrededor de 26 años.

Su trama gira alrededor de un niño huérfano que, junto a su abuela (con quien vive en Noruega tras la muerte de sus padres), viajará a Inglaterra por cuestiones personales pero, tiempo después, ese viaje terminará siendo toda una aventura que les permitirá a ambos vencer a las brujas de aquel país.

Por lo general, estas hechiceras conviven con el resto de la población como si fuesen personas normales. Sin embargo, el día de la convención anual de brujas, ellas demostrarán que no son tan pacíficas como aparentan al dar a conocer su propósito de eliminar a todos los niños de la Tierra a través de una fórmula secreta capaz de convertir a los pequeños humanos en ratones.

La reunión se desarrolla sin que estas desagradables mujeres sepan que están siendo escuchadas por uno de los huéspedes del hotel elegido para realizar su congreso. Es que el niño proveniente de Noruega se había convertido en testigo involuntario por estar en ese salón tratando de amaestrar a los ratones que su abuela le había regalado. Al quedar allí en el momento equivocado (o indicado, según la visión de cada lector), el personaje principal observa con gran asombro que Bruno, un niño muy glotón acaba convertido en ratón sin sospechar que, minutos después, el estará a punto de correr la misma suerte. Sin embargo, la fórmula se les vuelve en contra a las brujas ya que serán ellas las que terminen transformadas en roedores.