Tiempo después de que “Mi planta de naranja lima” alcanzara un alto grado de popularidad, su creador, José Mauro de Vasconcelos, decidió concederle a Zezé, el personaje principal de esa obra, un nuevo rol protagónico.

Así fue cómo este inquieto y simpático niño, ya casi convertido en adolescente, se transformó en la figura de “Vamos a calentar el sol”, otra de las historias surgidas de la imaginación y el talento literario de este destacado escritor brasileño que nació en Río de Janeiro el 26 de febrero de 1920.

Al igual que su antecesora, esta segunda parte también está narrada en primera persona y seduce al lector con varias aventuras y experiencias de perfil fantástico donde hay lugar para un sapo llamado Adán, el piano Joaozinho, el antiguo y poco atractivo sillón bautizado Orozimba y el hermano Feliciano, entre otros personajes.

Inspirado en su propia vida, Vasconcelos ofrece en “Vamos a calentar al sol” un relato intenso y entretenido marcado por un profundo análisis psicológico del protagonista y su entorno. Por estas características, puede decirse que esta novela es capaz de cautivar tanto a los niños como a los adultos.

Al leerla con “ojos maduros”, uno es capaz de descubrir que, detrás de esa trama basada en travesuras, peleas, amores y amigos, se esconden numerosas reflexiones y enseñanzas que enriquecen nuestra existencia y nos ayudan a entender la infancia, esa etapa de la vida en la que son fundamentales la contención familiar, el cuidado, el amor y los valores, ya que son estos los pilares que determinan el desarrollo de toda persona.

Quienes se emocionaron con “Mi planta de naranja lima”, encontrarán en “Vamos a calentar el sol” una nueva posibilidad de disfrutar de una historia conmovedora cuyo argumento logra llegar hasta lo más profundo del corazón. Los que aún no han tenido la oportunidad de tener ninguno de estos libros en sus manos, por su parte, todavía están a tiempo de apreciar dos relatos que, a pesar de tener un perfil algo dramático, consiguen entretener y promover reflexiones sobre el universo infantil.