En 1945, el escritor finlandés Mika Waltari se consagró como autor de fama mundial al lanzar “Sinhué, el egipcio”, una obra que no sólo sería traducida a una gran cantidad de idiomas, sino que también sería llevada a la gran pantalla.

Aunque esta interesante novela de perfil histórico sitúa su trama en el Antiguo Egipto y tiene al reinado del faraón Akenatón como marco de la acción, el protagonista no es el mencionado soberano que quedó en la historia como el primer gobernante monoteísta, sino un médico llamado Sinuhé (quien toma su nombre de un antiguo cuento egipcio conocido como “Historia de Sinuhé”).

Tras considerar que, por su condición de hombre, ha vivido en todos los seres anteriores a él, el profesional no duda en afirmar que vivirá “en las risas y en las lágrimas de los hombres, en sus pesares y temores, en su bondad y en su maldad, en su debilidad y en su fuerza”.

Según se desprende del relato, su vida no ha sido dichosa: Sinuhé llegó a perder todos sus bienes materiales por el amor incondicional hacia una mujer a la cual le gustaba la diversión y los hombres galantes. Pese a esta realidad, el protagonista mantiene intacta su confianza sobre la bondad de la humanidad.

Así como los amantes de la historia universal disfrutarán al leer un relato inspirado en personajes y circunstancias de siglos anteriores, quienes se fascinen por las aventuras encontrarán en este material literario una opción más que atractiva para desarrollar el hábito de la lectura.

Faraones, reinos sirios, la Babilonia decadente, la Creta anterior a la Hélade” el entorno del Antiguo Egipto y todo lo ocurrido por esas tierras durante los siglos previos a Jesucristo son los personajes y escenarios que hacen de “Sinuhé, el egipcio” una de las novelas históricas más célebres de las últimas décadas.