Aunque “Narciso y Goldmundo”, “Demian” y “Siddharta” fueron exitosos y le permitieron reafirmar su prestigio como escritor, el autor alemán Hermann Hesse elaboró, a lo largo de su trayectoria, muchas otras obras que también merecen ser recordadas.

“El lobo estepario”, cuyo origen data de 1927, es uno de esos libros que vale la pena conocer porque, además de conjugar la fantasía con ciertos detalles autobiográficos, es innovador e intenta simbolizar la ruptura entre la rebeldía individual y las convenciones impuestas por la sociedad burguesa.

Por su calidad narrativa y las temáticas que aborda, esta propuesta que ha conservado intacta su capacidad de atraer la atención de los lectores más aficionados es, muchas veces, señalada como la obra cumbre del novelista nacido el 2 de julio de 1877 que, en 1946, fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura.

En “El lobo estepario”, el protagonista, Harry Haller, es un hombre maduro a punto de cumplir medio siglo de vida, que aspira vivir a su manera, sin guiarse o sentirse presionado por las convenciones sociales. Con ese solitario personaje al que le gusta leer y disfrutar de la buena música como punto de partida, Hesse construye una historia que deja al descubierto los miedos y angustias del hombre contemporáneo.

Haller, a diferencia del ciudadano común, se rebela frente a los conformismos sociales, intenta mantenerse al margen de la locura del consumo y prefiere llevar una rutina tranquila donde sólo hay espacio para la lectura, la meditación y la individualidad.

Sin embargo, este “lobo de las estepas” que parece tener una personalidad desdoblada donde surge una naturaleza humana y otra salvaje, no puede resistir la propuesta de sociabilizar y rendirse ante los encantos de una mujer.

“El lobo estepario” es un libro que, sin duda, cautivará a los admiradores del escritor alemán y sorprenderá gratamente a aquellos que aún no han descubierto la maestría literaria de este destacado representante del mundo de las letras.