Pocos se animarían a afirmar que la literatura no tiene importancia en el desarrollo de las personas o de la sociedad en general. Sin embargo, la realidad muestra que la lectura es una actividad relegada a la hora del ocio, al menos para una gran cantidad de gente. La televisión o los videojuegos, por ejemplo, pueden resultar más atractivos.

Importancia de la literaturaMás allá de las preferencias, hay algo concreto: la literatura es importante a lo largo de la vida. Tiene importancia en el desarrollo del niño, en la adolescencia, en la adultez y en la vejez. Los especialistas no dudan en enumerar diversos motivos que certifican esta cuestión.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que la lectura es un hábito. Por lo tanto, se trata de un aprendizaje que se incorpora a nuestro comportamiento. De allí la necesidad de acercar la literatura infantil a los más pequeños, primero leyéndoles y luego acercándoles sus primeros libros para que puedan leer por su cuenta.

La literatura puede ser divertida, y eso es lo que tiene que saber un niño. La imaginación es ilimitada y abre la puerta a un mundo de juegos y fantasías.

En la adolescencia, la literatura mantiene su valor. No hay que olvidar que los libros son la memoria de la humanidad y el archivo más grande que existe de las ideas y emociones humanas. Por eso, la literatura es imprescindible para la maduración personal e intelectual de los jóvenes.

En esta etapa de la vida, es cuando se consolida el hábito lector y donde las personas comienzan a desarrollar el sentido crítico. Los textos permiten conocer otras formas de pensar, en un proceso dialéctico que termina por forjar la propia identidad del joven.

Los adultos y los ancianos tampoco deben descartar a la literatura. Aunque no se trata de algo utilitario, la literatura nunca deja de ser productiva. Genera conocimientos y promueve la reflexión, logrando que uno se piense a sí mismo y se plantee su relación con los demás.