La literatura se halla dividida en una gran cantidad de géneros, de acuerdo al tipo de obra que presenciemos estaremos frente a uno u otro género.

Dentro de estos géneros, se encuentra el género dramático, que se halla constituido por obras literarias que han sido creadas para su representación en el teatro frente a un determinado público.

Teatro mayor

Se compone por aquellas obras de larga extensión con un entramado en sus historias completo y en su mayoría de una intensidad profunda.

Dentro del teatro mayor se destacan tres importantes subgéneros: la tragedia, la comedia y la tragicomedia, también conocida como drama.

La tragedia

Dentro de la tragedia se encuentran aquellas obras que tienen un final desafortunado. Es un estilo literario muy antiguo y se caracteriza principalmente porque sus personajes luchan contra el destino y la fatalidad, intentan a toda costa buscar una realidad que no les sea cruel, sin embargo no lo consiguen.

En la tragedia la trama se desarrolla en torno a la vida de ciertas personas que se enfrentan con fuerzas superiores a ellas, las cuales se encuentran representadas por el destino, los dioses, reyes u otros seres humanos.

En la tragedia el dolor aparece de una forma adversa e irrevocable y el héroe es siempre derrotado por el mal, en muchos casos el protagonista enloquece y comete locuras poco propias de él, las cuales suelen ser brutales y fatídicas, como matar a un ser querido o quitarse la vida.

Las tragedias cumbres de la literatura son las “Tragedias Griegas” de Sófocles, Esquilo y Eurípides, pero existen otras obras pertenecientes a este género como lo es “El tragaluz” de Antonio Buero Vallejo.

La comedia

Pertenecen a la comedia aquellas obras de características completamente opuestas a la tragedia. Son historias escritas en un tono amable y cuya temática es ligera y divertida; contienen, además, elementos humorísticos y situaciones de enredo. Sin embargo, lo que no puede faltarle a una obra para incluirse dentro de la comedia, es un final feliz.

Los personajes de una obra cómica suelen encarnar defectos humanos y mofarse de actitudes propias de esta especie; además estas historias suelen mostrar conflictos cotidianos y mofarse de las decisiones tomadas por el ser humano al límite. En la comedia cuanto más exagerados y ridículos son los personajes, más éxito suelen tener.

Dentro de este subgénero existen muchos autores destacados, entre los que podemos mencionar a William Shakespeare, Molière y Carlo Goldoni.

El drama

El drama o la tragicomedia se halla conformado por aquellas obras que presentan aspectos de la tragedia y de la comedia fusionados. Este tipo de obras son más comunes en esta época y tienen gran éxito en el público en general. Un ejemplo de tragicomedia podría ser “La Celestina” de Fernando de Rojas.

En este tipo de obras puede percibirse una intensidad bastante menor en las pasiones, podría describirse que es el estilo más cuerdo, donde sus personajes no enloquecen, sino que intentan resolver las situaciones sin llegar al fatalismo.

Utilizar elementos de la comedia, como el ridículo, puede servir para amenizar situaciones que podrían ser irresolubles en una obra perteneciente a la tragedia. Sin lugar a dudas, dentro del género dramático, la tragicomedia es el subgénero que se encuentra más cercano a la realidad de los seres humanos que cualquiera de las antes mencionadas.

La ópera

La ópera también se encuentra dentro de este subgénero, aunque no es tan sólo una historia, se encuentra combinada con música y se representa a través de escenas con diferentes estructuras, donde puede destacarse el aria como uno de los estilos musicales principales de estas representaciones.

De todas formas, me inclino a considerar que la ópera es un subgénero un tanto ambiguo pues dentro de ellas pueden existir óperas pertenecientes a la comedia, otras a la tragedia o a la tragicomedia.

Teatro menor

Como lo hemos dicho antes, así como existe el teatro mayor representado por las principales obras del género dramático, existe también el menor, en el cual entran aquellas obras cuya extensión e intensidad de sus historias es bastante inferior a la de las obras pertenecientes a los subgéneros antes descritos.

Entre los subgéneros que pertenecen al teatro menor se encuentran el entremés, el sainete, el autosacramental y la zarzuela.

El entremés y el sainete

El entremés, también denominado paso, se trata de una pieza breve cuyos protagonistas son personajes populares y tiene un carácter cómico. Este tipo de obras data del siglo XV y en la antigüedad eran representadas en los descansos que se hacían en la representación de una comedia. Cabe destacar entre los autores de entremeses a Miguel de Cervantes de Saavedra.

Otro tipo de obra corta es el sainete, una obra cómica bastante similar al entremés pero que generalmente se encuentra acompañada por música y se presenta de forma independiente. En la mayoría de los casos, además, contiene una crítica social con aire humorístico. El origen de este tipo de obras data del Siglo de Oro español y está relacionado con los estremeces.

Este tipo de obras servía para plasmar las costumbres de un pueblo, el habla vulgar y mofarse de los defectos de una sociedad. Entre los autores de Sainete se destacó Don Ramón de la Cruz.

El autosacramental y la zarzuela

El autosacramental consiste en una pequeña pieza teatral cuyo carácter es alegórico. Suelen simbolizarse a través de determinadas figuras conceptos bíblicos, proféticos o filosóficos. El objetivo principal de este subgénero es la exaltación de la Eucaristía y el autor que más lo ha cultivado ha sido Calderón de la Barca. Cabe destacar que este subgénero ha caído en desuso hace un par de siglos.

La Zarzuela sería el subgénero dramático menor de la ópera. Es originaria de España y se caracteriza por ser una obra literario-musical, donde existen diálogos hablados combinados con otros cantados.

Generalmente las situaciones representadas en la zarzuela son cómicas, y suelen representarse vivos cuadros de costumbres, preocupaciones populares y sátiras a la política de un determinado momento.

En el el género dramático quienes tienen la palabra son los personajes, y son obras  que han sido escritas para ser representada en público, cuyo elemento fundamental de su estructura es el diálogo. De todas formas, cabe destacar que en la actualidad existe un estilo denimonado prosa dramática, el cual es utilizado por muchos autores y en muchos casos se prefiere al resto de los estilos dramáticos.

Es necesario declarar que a diferencia de lo que se cree las obras que pertenecen al teatro menor no entran dentro de él por ser de inferior calidad a las del teatro mayor, sino porque son más breves. Para establecer una comparación podría decirse que las primeras podrían compararse con la novela y la segunda con los relatos, ambos necesarios y muy diferentes entre sí. A esta altura todos sabemos que más páginas o extensión no es sinónimo de mayor calidad.