José Manuel Caballero BonaldNació en Jerez de la Frontera el 11 de noviembre de 1926, y es hijo de un cubano, radicado en España desde los doce años, y de una madre perteneciente a la aristocracia francesa.

Asistió en su ciudad natal, a colegios religiosos, donde compartían las clases niños de clases adineradas, lo que sembró en él, rechazo hacia esas clases sociales. Estudió Filosofía y Letras en Sevilla y naútica y astronomía en Cádiz, donde contrajo tuberculosis.

Fue profesor universitario en Bogotá, en la Universidad nacional de Colombia y perteneciente a la generación del cincuenta, junto a Ignacio Aldecoa y Carlos Barral.

Escribió poesía y prosa, sin dejar nunca de transmitir en sus obras una enseñanza moral, en un estilo barroco refinado y compuesto de una rica adjetivación, pero sin omitir lo popular, nutrido de historias de su infancia y de su tierra natal.

Perteneciente a la España de posguerra marca un antes y un después en la literatura española, en escritos críticos de la realidad social de la época.

Fue galardonado con numerosas distinciones, como el Premio de poesía Platero (1950), el Premio Boscán (1959), el Premio Andalucía de las Letras y el Premio Nacional de las Letras Españolas 2005.

Fue nombrado en 1993, miembro correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española.

En 1996 se lo reconoció como Hijo Predilecto de Andalucía, y de la provincia de Cádiz en 1998.

Se destacan entre sus obras poéticas: “Las adivinaciones” (1952), que obtuvo el premio Adonais de poesía, “Las horas muertas” (1959), “Pliegos de cordel” (1963), “Descrédito del héroe” (1977), “Diario de Argónida” (1997) y “Manual de Infractores” (2005).

Entre sus novelas más conocidas figuran: “Dos días de septiembre” (1962), por la que recibió el Premio Biblioteca Breve, “Ágata ojo de gata” (1974), “Toda la noche oyeron pasar pájaros” (1981), “En la casa del padre” (1988) y “Campo de Agramante” (1992).

También escribió memorias: “Tiempo de guerras perdidas” (1995), y “La costumbre de vivir” (2001).

Actualmente reside en Montijo.

Libros:
Dos días de septiembre