La escritora argentina Nilda “Tununa” Mercado nació el 25 de diciembre de 1939 en la ciudad de Córdoba en el seno de una familia vinculada al mundo jurídico.

Tununa MercadoEn 1958, la autora que comenzó a firmar sus primeras notas periodísticas como Tununa (apodo con el que la llamaban desde pequeña sus familiares), ingresó a la Universidad Nacional de Córdoba para cursar la carrera de Letras. Años más tarde, el ámbito universitario sería testigo del inicio de la relación sentimental entre ella y el profesor Noé Jitrik, el hombre que, con el tiempo, se convertiría en su marido.

Ya convertida en madre, en 1964 Tununa Mercado abandona sus estudios (a sólo dos materias de recibirse), se instala en Buenos Aires junto a su familia y, en 1966, el grupo viaja al este de Francia, donde Jitrik trabajaría como docente de una universidad y la autora dictaría cursos de historia y civilización de América Latina y aprendería francés.

De regreso en Buenos Aires, a partir de 1971 Mercado se desempeñaría como periodista del diario “La Opinión” y, dos años después, tras el golpe militar chileno, la escritora, acompañada de su marido, formaría parte de las comisiones de solidaridad con el país vecino.

En 1974 llegaría el turno de un nuevo viaje laboral. En esa oportunidad, el destino era México y el objetivo, que Jitrik diera clases durante un período de seis meses. Así fue que llegaron hasta el territorio azteca, sitio en el que permanecerían hasta la desaparición de la dictadura argentina. Junto a otros exiliados argentinos, Mercado formó parte de una comisión solidaria que organizó un cine-club que servía como lugar de encuentro. En lo individual, se ganó la vida como periodista freelance y como editora de una revista, además de colaborar con la publicación femenina “Femme” y de encargarse de la prensa de la Dirección de Artes Plásticas del Instituto Nacional de Bellas Artes.

La vuelta definitiva a su pais natal tuvo lugar en 1987. A partir de allí, la autora comenzaría a ver publicadas sus obras, entre las que se destacan “Canon de alcoba” (galardonada con el Premio Boris Vian), “En estado de memoria”, “La letra de lo mínimo”, “La madriguera”, “Narrar después” y “Yo nunca te prometí la eternidad”, entre otras.