Durante sus primeros años de vida, el dramaturgo y poeta noruego Henrik Johan Ibsen fue un niño solitario e introvertido. Es que este destacado autor, que había nacido el 20 de marzo de 1828 en la ciudad de Skien, sufrió mucho por las dificultades económicas familiares ya que, por esa razón, debieron mudarse a una granja ubicada en las afueras de Gjerpen. Para poder estudiar, el pequeño Ibsen debía recorrer a diario los cinco kilómetros que lo separaban de la escuela.

Henrik IbsenEn 1842, ya de regreso en su ciudad natal, Henrik continúa su formación en una institución religiosa, pero dos años después el estudio se ve interrumpido de nuevo por la falta de recursos económicos. Por ese motivo, el introvertido adolescente se muda a Grimstad y se gana la vida durante seis años como aprendiz de farmacia. Por ese entonces, ya con la posibilidad de pagar su formación académica, obtiene su título secundario, comienza a estudiar medicina (una carrera que abandonaría tiempo más tarde) y empieza, seducido por el mundo de las letras, a crear sus primeras piezas dramáticas y algunos poemas.

En 1850 Henrik Ibsen se instala en Cristianía con la ilusión de poder vivir de sus trabajos literarios. Sin embargo, su obra “Catilina” (publicada bajo el seudónimo de Brynjolf Bjarme), no logra buenas repercusiones y deja a su autor sin la posibilidad de verla representada. Lejos de darse por vencido, el escritor mantiene su esperanza de triunfar en este ámbito y así es como empieza a colaborar con el periódico de la Sociedad de Estudiantes Samfundsbladet y la revista satírica “Andhrimner”. El 26 de septiembre de 1851, luego de un año de espera, Ibsen consigue que “La tumba del guerrero”, otra de sus creaciones, sea representada por primera vez.

A partir de ese entonces, gracias a su trabajo como ayudante de dirección en el Det Norske Theater de Bergen, el dramaturgo comenzará a estrenar una gran cantidad de obras, entre las que se encuentran “La noche de San Juan”, una renovada versión de “La tumba del guerrero”, “La señora Inger de Ostraad” y “La fiesta en Solhaug”.

Ya casado con Susannah Thoresen, Henrik Ibsen alterna su trabajo como director artístico del Cristianía Norske Theater con su faceta de escritor. En ese marco, publicará “En las planicies” y “En la galería de arte”, estrenará “Los vikingos de Helgeland” y creará el drama titulado “La comedia del amor”. Con el tiempo, esa producción literaria también incluiría obras como las reconocidas “Casa de muñecas”, “Los espectros” y “Hedda Gabler”.

Este poeta noruego que vivió en diversas regiones de su país, viajó por Roma, Alemania y Egipto, y fue elegido miembro del jurado de Arte Internacional en la Exposición Universal de Viena que se celebró en 1873, falleció el 23 de mayo de 1906 en Cristianía.