El 5 de octubre de 1713 nació en la ciudad francesa de Langres un niño que, años más tarde, tras asistir al Colegio Jesuita, ser maestro de Filosofía y estudiar leyes por un breve período de tiempo, provocaría el rechazo paterno al anunciar su idea de apartarse del camino religioso para convertirse en escritor.

Tal como anuncia el título de este artículo, el protagonista de esta historia es Denis Diderot, un intelectual que alcanzó un gran reconocimiento mundial por haber dirigido, desde 1751 hasta 1772, la redacción de la primera enciclopedia universal editada en Francia, una publicación que se dio a conocer bajo el nombre de “La enciclopedia, o diccionario razonado de las ciencias, artes y oficios”.

El también filósofo francés, que llegó a convertirse en una destacada figura del Siglo de las Luces, dio sus primeros pasos en el mundo de las letras los dio a partir de 1746, año en el cual este hombre que ya había sumado experiencia como traductor, publicó “Pensamientos filosóficos”. Con el tiempo su producción literaria también incluiría títulos como “La religiosa”, “Jacobo el fatalista”, “Carta sobre los ciegos para uso de los que ven”, “La paradoja del comediante”, “El hijo natural” y “El sobrino de Rameau”, entre otros.

En el plano personal, cabe destacar que, en 1743, Diderot había contraído matrimonio con Antoinette Champiom, una costurera católica con quien años después tuvo a su hija Angelique. Tiempo más tarde, este integrante de la Academia Francesa mantendría relaciones con su colega Madame Puisieux y con Sophie Volland.

La muerte de Denis Diderot se produjo el 31 de julio de 1784 en París debido a un enfisema y edema. Su cuerpo fue enterrado en la Iglesia de Saint-Roch, mientras que su importante colección de libros quedó en poder de Catalina II de Rusia, quien, pese a haberla comprado, tuvo que derivarla a la Biblioteca Nacional de Rusia.