El escritor y periodista peruano Ciro Alegría Bazán, quien también formó parte de la vida política de su país, nació el 4 de noviembre de 1909 en Huamachuco.

Por decisión del diputado Teodoro Alegría, su abuelo, el creador de “La serpiente de oro”, “Los perros hambrientos” y “El mundo es ancho y ajeno”, entre otras novelas, fue separado de sus padres a muy temprana edad y enviado a Trujillo con el fin de que recibiera formación académica en el colegio “San Juan”, una institución donde tuvo de maestro al poeta César Vallejo.

Ya durante su juventud, este peruano comprometido con la defensa de los indígenas y de las clases sociales más explotadas comenzaría a alternar sus actividades políticas con la tarea periodística, una labor que llevó a cabo, en un principio, en los diarios “El norte” y “La industria” de Trujillo.

Por ese entonces, el autor, que sólo contaba con 21 años de vida, fue encarcelado, torturado y deportado a Chile debido a su militancia dentro del movimiento conocido como Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA).

Sin posibilidades de regresar a su tierra natal, Alegría alternó su residencia entre el territorio chileno (donde contrajo matrimonio con Rosalía Amézquita Alegría, su tía segunda y madre de sus dos primeros hijos), Estados Unidos, Puerto Rico y Cuba.

Tiempo después, ya divorciado, este escritor que llegaría a presidir la Asociación Nacional de Escritores y Artistas, volvería a formar pareja, esta vez con una portorriqueña llamada Ligia Marchand y, tras esa ruptura, uniría su vida a la de la poetisa Dora Varona, con quien tuvo cuatro descendientes.

Al volver a Perú, Alegría se unió al partido Acción Popular y, en 1963, tres años después de haber ingresado a la Academia Peruana de la Lengua, se consagró diputado.

Ciro Alegría, uno de los representantes más destacados de la literatura indigenista americana, falleció en Lima el 17 de febrero de 1967.