Blues para Clara

Víctor Redondo

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¿Dónde hay un cuerpo para habitar?

Estos tristes duos no significan el amor,

solo la parte que sobre de cada uno.



¿Dónde un cuerpo abierto en lo estrecho?

¡Entramos a las ciudades con maletas vacías,

arrojamos el corazón

al fuego de la incertidumbre!



¡Somos espuma seca, navaja sorda, pirañas del cerebro!



¿Dónde tu cuerpo cayendo por la arena

levantando el alcohol del dolor

sobre los pies borrados del viento?

¡Fijación del deseo, gato perdido!



El mar no borda el pecho de los locos,

tampoco borra nuestra sed

¿y el amor mueca imbécil

no no no?

El mar nos rodeaba de sal, de sed.



Así la distancia

hasta no estar.





La gran historia de amor



¿Es ella cuerpo destruido?

¿Es ella la que habla?

¿Es ella la que canta máscara negra?



Con tu frente recorre ciego bebido en la fuente del día

la ropa desesperadamente mojada

danzando “¿es así como debo hacerlo?” mientras se desnuda

en la habitación donde precavidos entramos



con la belleza de sus ojos

clavada en el animal



tampoco frente al amor aislado

la humedad del ardor brillaba en los espejos

tan amplia

con la dignidad de los elefantes que mueren en el mismo lugar

leche de la noche pesadilla de gusanos

el feroz ya no sacia las fuentes



ahora las alegrías más oscuras, demonios arrepentidos bajo el            fuego

ese cielo bajo sirve para escarnecer

cuando los ocultos amantes ignoramos la luz

que se paga con la muerte



tu cuerpo en el espejo, tu edad, tu bella

ola que se busca enloquecida

aquí canta el tiempo

enamorado de

destruir

retornando

del espejo a tu cuerpo

solemne como un altar

puta sagrada

ola salvaje con forma de flor

con forma de cuerpo destruido

con forma de espejo reflejando una espalda que nos abraza

feliz fertilidad al caer el día

hada encarnada

en la inocencia

entrégate al feroz resplandor de los cuerpos

cuando un hombre te ama

alternas con la noche



en este estreno solitario

te has pintado, has lavado lentamente

tu sexo -sintiéndolo por primera vez- brillar

y tus ojos arrebatados

avasallada

dominio insomne que se rebela

te amo



agua en tu vientre

por una risa

un gesto sádico, ademán morboso, sensual

con el polvo oscuro

y el viento frío

donde los asesinos exageradamente

te aman, escándalo mudo

amor sin demonio

un dios

un proteo de magníficas tetas

una gitana

una india

una peruana

una amazona



¿sabes sin que lo sepas

la boca de tu vagina la soledad

más dulce?



Hasta el límite

en que el lenguaje siga siendo el lenguaje



            diga desaparecer

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