Rosa

María Victoria Atencia

 Poema siguiente



          En el joyero Tiffany′s se marchita una joven
rosa de Jericó.
Sólo al costado mismo de la muerte comienzan
su plenitud las rosas
tras la ruptura última del quicio de la sed.

Ver métrica Poema siguiente 

 Volver a María Victoria Atencia
Comentarios1
  •  
    PETALOS DE NOCHE Quizás no hubo lágrima, ni semilla...
  • Debes estar registrado para poder comentar. Inicia sesión o Regístrate.